A fines de este año se aprobará el nombre y los estatutos definitivos del primer bloque de Estados que agrupe a todos los países de América menos a los dos gigantes anglo-sajones del norte (EEUU y Canadá).El nombre transitorio que éste ente tiene es el de Comunidad de Estados de Latino América y el Caribe (CELAC), aunque muy bien podría tener el de‘América septentrional, América mayoritaria o, simplemente, América.

Esto último podría parecer una afronta a EEUU quien se ha apropiado del nombre de todo un continente del cual su territorio representa menos de un cuarto de su área y la tercera parte de su población. Si esta nueva entidad se llamase la Comunidad de Estados de América no incurriría en error pues ésta integra a la mayoría física y humana del continente, así como a 33 de los 35 países independientes de éste.Hoy nadie cuestiona a la Unión Europea el reclamar el nombre de todo un continente, pese a que ésta fue fundada por una minoría del medio centenar de estados que la componen y cuyo territorio hoy apenas supera el 40% de Europa.

Si bien hoy se duda del euro, nadie cuestiona el derecho de esta moneda de usar el nombre de todo un continente, aunque ésta solo sea usada por una minoría de sus habitantes y países.América como palabra apareció en 1507 cuando el cartógrafo alemán Martin Waldseemüller en Francia produjo un mapa con ese nombre en honor a un navegante italiano que hizo travesías en buques españoles y portugueses: Amérigo Vespucci.

Amérigo y Cristóbal Colón tuvieron tripulantes de muchos países y en todos sus viajes visitaron costas que hoy son parte de la mitad de los países americanos. Sin embargo, ninguno de sus tripulantes fue oriundo del actual EEUU y ninguno de los lugares que visitaron queda en la potencia auto-proclamada como América. De hecho, Amérigo trazó sus mapas contorneado la costa atlántica suramericana, particularmente la del Brasil.

Este país tiene además otros méritos para reclamarse como América. Es la república con más vecinos (tiene 11 mientras que EEUU solo tiene 2) y, lo más, importante, es el que está en el eje de la mayor cuenca fluvial del continente (Amazonas), de la cual surgieron los arahuacos, la única familia lingüística nativa que se habla desde EEUU hasta Argentina.

Hoy, a los antiguos Estados Unidos del Brasil se les conoce simplemente como Brasil y a los antiguos Estados Unidos de América sus vecinos quieren que se les reconozca con los dos primeros nombres, aunque esta potencia prefiere que le llamen con el de su apellido.

En EEUU se cree que ellos son América y la mayoría del continente es América Latina. Esto es otro error, pues la mayoría de los actuales EEUU se asientan en lo que antes se llamó Nueva España y Nueva Francia; los EEUU son la segunda nación hispana del mundo; y casi la mitad de los países que se encuentran en la mal llamada Latinoamérica siguen teniendo a una reina europea como su soberana o sin que la mayoría de sus habitantes hable una lengua latina.

Ceviche conElizabeth II

Se supone que el ceviche es un plato típico de América Latina y que nada tiene que ver con el país del pescado con papas fritas: Inglaterra. Sin embargo, resulta que en uno de los dominios de Elizabeth II el ceviche es un plato nacional. Hace unos días, la embajadora Camila Palma me invitó a una recepción al cuerpo diplomático de Londres para celebrar una década más de vida de su nación. Tras darnos ceviche se cantó el aniversario nacional con las “Mañanitas” entonadas por mariachis. Ese país queda en la América Continental donde estuvo uno de los primeros y últimos reductos de la civilización maya que precedió a los incas y aztecas por lo menos un milenio y que les sobrevivió a ellos hasta un siglo y medio después.

No obstante, a este país se le ha negado ser considerado parte de Latino América debido a que su soberana sigue siendo la reina londinense y su idioma oficial el inglés. El nombre de esta nación deriva del maya o de una ciudad angolana de la que proviene parte de su gran población negra: Belice.

Este país, donde la gente habla inglés, castellano y tres lenguas oriundas (una, un criollo derivado del inglés, otra una de raíces africanas y otra amerindia), es un ‘ceviche’ de herencias amerindias, africanas y de varios conquistadores europeos típica de muchos países caribeños, los mismos que hoy se van integrando con la antigua América Latina para crear nuevas instituciones y sistemas regionales.

La división entre la América latina y la no latina ya es superflua. Canadá y EEUU contienen, respectivamente, a la segunda población de habla francesa y castellana del mundo. Los países no latinos de la América septentrional, que antes se encontraban más asociados a sus metrópolis coloniales, hoy giran hacia su entorno.

Dos de las doce repúblicas de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) no hablan una lengua latina. El idioma oficial de Guyana es el inglés y el de Surinam es el holandés, aunque ésta ha creado su propio idioma criollo. Elizabeth II es la reina de uno de los 8 países del SICA y de dos 2 de los 8 del ALBA. Si en Belice se come ceviche y se jura por la reina, en el ALBA se da aún una combinación más peculiar que la que hay entre limones, cebollas y mariscos: una entre antiguos guerrilleros rojos con leales a la sangre azul. La mitad de las repúblicas hispanas dan al Caribe y muchos países caribeños no hispanos crearon sus propias lenguas latinas (Haití, Santa Lucía, Aruba, Curazao, etc.).

La nueva América al sur de EEUU que forma bloques regionales y una Comunidad de Estados debe abandonar la división entre América Latina y Caribe, tal y cual tras la guerra fría ya no se habla de Europa oriental y occidental. Se debe hablar de una nueva América Septentrional, la cual es un ceviche de pueblos de los orígenes más diversos, pero que juntos y combinados, pueden ofrecer una nueva sazón a la política y economía mundiales.