Las personas que firmamos este documento, nos hemos autoconvocados a la vigilia que se ha instalado en la Plaza de San Francisco, para emitir con toda fuerza y dignidad una convocatoria a la solución del conflicto desatado a raíz de la marcha indígena del TIPNIS, que no recurra a la intimidación, el chantaje, la violencia y la amenaza de “reventar” a los cientos de mujeres, hombres, ancianas, ancianos, niñas y niños que se encuentran en el camino hacia Yucumo.

Nos pronunciamos contra los gestos de soberbia y contra la calumnia dirigida a todas las y los marchistas, descalificando sus motivaciones y haciéndoles aparecer como conspiradoras y conspiradores en contra del llamado “proceso de cambio”. En virtud de una concepción arcaica del desarrollo y la grandeza nacional, esgrimida por las principales cabezas dirigentes del actual gobierno, se está reeditando lo que desde hace décadas fue el sueño desarrollista de la derecha liberal, nacionalista y neoliberal: el arrasamiento de los bosques, la conversión de la selva en tierra agrícola o ganadera “productiva” y la reclusión de los pueblos indígenas en nichos o vitrinas de eco-turismo, para obligarles a renunciar a sus conocimientos ecológicos y productivos y a disfrazarse de “indios”, como una especie más en proceso de extinción, para deleite del turismo transnacional.

Los intereses dirigenciales que rodean el actual enfrentamiento van desde la labor solapada de dirigentes llunk’us y corruptos como Fidel Surco, hasta las ambiciones políticas de algunas dirigencias indígenas, lo cual ha llevado a un callejón sin salida a las y los marchistas, con grave riesgo para sus vidas y su seguridad. Niños y niñas inocentes podrían ser víctimas o mártires de un enfrentamiento absurdo, atentatorio contra cualquier forma de convivencia democrática.

Mucha gente se ha pronunciado, abundan las palabras y faltan las acciones. Sin embargo, diversas organizaciones de base, hombres y mujeres del CONAMAQ, valientes marchistas que han logrado sortear el cerco del Ministerio del Interior, junto a jóvenes trabajadores y trabajadoras del arte y la cultura, nos están convocando a que pasemos de las palabras a las acciones, y a que no nos sometamos, por miedo o por cálculo, a la mordaza y la autocensura.

Nos han convocado a que nos manifestemos de modo abierto y sin tapujos ante la forma terriblemente torpe y ciega cómo el gobierno ha conducido este conflicto. Para colmo, la ausencia de los principales protagonistas estatales –Evo Morales y Sacha Llorenti- hace pensar que ya se están dando las condiciones para lavarse las manos y culpar a sus “bases” (que ellos mismos han armado y corrompido) por cualquier eventual choque y hecho de sangre.

Por ello, nos autoconvocamos a esta vigilia, y a todas las acciones que de ella deriven, haciendo un llamado sobre la base de los siguientes puntos:

1. No podemos permitir que la confrontación y la violencia se adueñen del conflicto, como caldo de cultivo a los cálculos políticos de la derecha y de la alicaída medialuna, que fueron los primeros en lanzar las políticas desarrollistas de las que ahora Alvaro García Linera y su entorno hacen desvergonzado alarde.

2. No podemos quedar indiferentes ante la amenaza de muerte y represión que se cierne sobre cientos de mujeres, hombres, niños, niñas, ancianos y ancianas, que al margen de cualquier interés o cálculo político, están ejerciendo su derecho, constitucionalmente reconocido, a ser consultados sobre el modelo de desarrollo que se quiere imponer sobre su habitat ancestral.

3. A pesar de los alardes de “defensa de los derechos de la pachamama” que ha emitido, de boca para afuera, el gobierno de Evo Morales, el desarrollismo depredador, bajo el ilusorio modelo brasilero, es un atentado contra la tierra y contra las formas alternativas de economía comunitaria que nuestros hermanos y hermanas indígenas han conservado por siglos.

4. Hacemos un llamado a todas las personas conscientes, a las organizaciones de base, grupos ecologistas, trabajadoras y trabajadores de base, en cualquier campo de la creatividad material e intelectual, a sumarse a esta vigilia y a debatir abiertamente los modelos de desarrollo que nos quiere imponer el gobierno, a rechazar la doble moral que hace crecer la brecha entre discursos y políticas públicas, y a parar el asesinato a la democracia que significa intentar resolver este conflicto apelando a la violencia y al chantaje.

NI UN MUERTO, NI UN HERIDO EN LA MARCHA POR EL TIPNIS

DEBATE ABIERTO SOBRE EL DESARROLLISMO DEPREDADOR

BUSQUEMOS UN DIALOGO ENTRE TODAS Y TODOS, NO SOLO ENTRE INTELECTUALES ILUMINADOS.

BASTA DE AMENAZAS, CHANTAJES Y MENTIRAS

En defensa de la vida, la democracia y los derechos de la madre tierra.Silvia Rivera Cusicanqui. C.I. 347136 LP

Pablo Mamani Ramirez C.I. 2664489 LP