La prioridad del Estado no es competir con el empresariado sino invertir en grandes obras de infraestructura para potenciar y ayudar a crecer a productores privados pequeños, medianos y grandes, dijo el presidente en ejercicio Álvaro García Linera en la inauguración de la 36 Feria Exposición de Santa Cruz (Expocruz 2011). El mensaje del mandatario agradó de sobre manera a los agroindustriales de la CAINCO.

“El Estado no está para competir con nadie, el Estado no está para arruinar a nadie; está para crear una vigorosa infraestructura que permita el desarrollo de una infinidad de iniciativas productivas del (empresariado) mediano y grande”, aseguró García Linera al inaugurar la feria empresarial más importante de Bolivia.

García Linera propuso nuevamente consolidar una alianza estratégica entre el Estado y la empresa privada, y recomendó a la burguesía más pujante del país “aprovechar” la enorme inversión que realiza el Estado en la construcción de carreteras, represas y otras obras de infraestructura.

El mandatario informó que el Estado invertirá este año alrededor de 3.300 millones de dólares, casi seis veces más que en 2005. Nunca se hizo una inversión tan grande en infraestructura productiva, y se requiere una “asociatividad en el sector empresarial para poder hacerse cargo de esa gigantesca inversión”, planteó.

Tras considerar que el área cultivada en Santa Cruz “es muy poca”, el Presidente interino pidió a los agroindustriales afiliados a la poderosa Cámara Agropecuaria de Industrias, Comercio y Servicios (CAINCO) que amplíen la frontera agrícola por lo menos hasta igualar las 8 millones de hectáreas sembradas en Paraguay.

“Nuestro sueño es que el sector productivo privado, pequeñito, mediano y grande sepa aprovechar, en el buen sentido de la palabra, la inversión estatal para potenciarse y crecer”, manifestó García Linera en la Expocruz.

El mensaje de García Linera agradó de sobre manera a los empresarios privados. “El panorama que el Vicepresidente ha comentado nos da tranquilidad; la oferta de carreteras y el mensaje de trabajar en conjunto para la expansión de la producción agrícola son iniciativas importantes”, destacó el presidente de la CAINCO Julio Roda.

“El empresariado va seguir luchando para alimentar al país, pero más importante es cuando se suma el gobierno, con generación de economías y facilitación al sector privado. Eso hay que hacer que aterrice en proyectos y acciones concretas para que juntos, empresarios y gobierno, dibujen el país que todos los bolivianos merecen”, comentó el ejecutivo de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz Gabriel Daddoub.

El gobierno cumple con los agroindustriales

Al cumplir su primer año de gestión como Presidente del Estado Plurinacional el 22 de enero de 2011, Evo Morales y el empresariado agroindustrial consolidaron una “alianza productiva” y comenzaron a diseñar un plan estratégico para garantizar el abastecimiento de alimentos en el mercado interno y el incremento de las exportaciones agrícolas.

Morales entregó enormes extensiones de tierra a los agroindustriales del oriente, legalizó el cultivo de transgénicos, instituyó un Seguro Agrícola y ejecuta varias obras de infraestructura en beneficio de los empresarios. La próxima semana, el Presidente Morales inaugurará la primera planta de almacenamiento de granos de la Empresa de Apoyo a la Producción Alimentaria (EMAPA) valuada en al menos 71 millones de bolivianos. La nueva planta ubicada en la localidad cruceña de San José del Norte, municipio de San Pedro, cuenta con ocho silos de una capacidad total de 50 mil metros cúbicos.

El gobierno de Morales ofreció créditos por más de 200 millones de dólares para apalancar emprendimientos productivos privados. El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) Daniel Sánchez pidió diseñar un nuevo mecanismo que permita a medianas y grandes compañías acceder a esos créditos. “Lo que pasa es que los 200 millones de dólares se han canalizado para la micro y pequeña empresa y (se precisa) un nuevo mecanismo para que favorezcan también a las medianas y a las grandes empresas”, precisó Sánchez.

Con el fin de promocionar inversiones públicas y privadas en la Amazonía, hace poco la Agencia para el Desarrollo de las Macroregiones y Zonas Fronterizas (ADEMAF) invitó a un grupo de empresarios dedicados a la construcción, turismo, servicios, industria de alimentos, farmacéutica y recursos forestales a un tour por río en la ruta Riberalta, Guayaramerín y Cobija para que conozcan las posibilidades de inversión en la región.

La iniciativa estatal permitió comenzar a dar forma a una estrategia conjunta de desarrollo económico para ejercer una mayor soberanía con diversificación productiva. “Cuando hay regiones bien organizadas, hay más inversiones y permiten una mayor coordinación de los esfuerzos entre los sectores público y privado”, resaltó el director de la ADEMAF Juan Ramón Quintana, y anunció que se articulará la inversión privada transfronteriza con apoyo del Estado, una vez que se diseñe una Ley de incentivo al desarrollo de las zonas fronterizas, el futuro brazo normativo del Plan de Desarrollo Integral de la Macroregión Amazónica.

El presidente de la CEPB sugirió también actualizar las leyes de Inversiones, Bancos, Minería, Electricidad y el Código de Trabajo, ya que “mientras no se tenga legislación que ayude a todos ellos, se van retrasando las inversiones locales y extranjeras”.

La directora de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) Lenny Valdivia reconoció que la banca no parece dispuesta a conceder más créditos a productores agropecuarios “porque usualmente las entidades del sistema financiero ven con mucho recelo (al sector agropecuario) por el riesgo que conllevan los desastres naturales”. Sin embargo, aseguró que el agro puede atraer muchos recursos gracias al Seguro Agrario Universal inserto en la nueva Ley de Revolución Productiva.

La responsable de la ASFI pidió a los bancos y entidades financieras que faciliten el acceso a créditos a los campesinos, aunque reconoció que primero habrá que modificar la Ley de Bancos y Entidades Financieras. 

Según la ASFI, en el primer semestre de 2011 los créditos otorgados al empresariado privado ascendieron a 299 millones de dólares; los préstamos a pequeños y medianos empresarios sumaron 182 millones; los créditos hipotecarios de vivienda bordearon los 135 millones; los créditos de consumo sumaron 113 millones y los microcréditos alcanzaron los 105 millones de dólares.

Con información de ABI.