El canciller David Choquehuanca reiteró que para los pueblos indígenas las personas no son lo más importante: “Para nosotros, en primer lugar están las hormigas, las estrellas, nuestros ríos, nuestros cerros y, en último lugar, nosotros”. Y sin embargo confesó que el “gobierno indígena” no podrá evitar que una carretera parta en dos el Parque Nacional TIPNIS. Además, dijo que “la nueva Constitución Política del Estado es para construir una nueva sociedad; (pero) todavía no es para construir una nueva vida…, y no nos va a permitir exactamente implementar nuestra ‘cosmobiovisión‘ y recoger nuestro ‘pensasiento‘”.

El canciller se reunió el martes con representantes de la VIII Marcha Indígena en la localidad de La Embocada. El enviado de Evo Morales pronunció un largo e ilustrativo discurso sobre su idea particular del ser indígena. Dijo que para los indígenas la Madre Tierra es más importante que la gente, pero confesó que el “gobierno indígena” no será capaz de evitar que una carretera atraviese un territorio indígena y parque nacional, poniendo en riesgo la existencia de animales y seres humanos, todo en nombre del “desarrollo”. Además, argumentó Choquehuanca, cada año se deforestan 300 mil hectáreas en Bolivia, pero para construir la carretera se tumbrarán apenas “350 hectáreas”.

Así discurseó el Canciller en La Embocada: “Los indígenas somos una sola familia. Los seres humanos somos una sola familia. Por eso nosotros decimos ‘hermanos’; no decimos ‘camaradas’, ‘compadres’ o ‘compañeros’. Más que camaradas, más que compañeros, más que compatriotas, todas las personas que vivimos en el planeta somos hermanos, y más allá todavía. Los indígenas tenemos nuestra propia ‘cosmobiovisión‘. Pero nuestros saberes, nuestros códigos, nuestros principios, han sido tapados hace 500 años. Recién estamos empezando a despertar, poco a poco, nuestras propias formas de organización, que buscan el equilibrio. Porque no pensamos solamente en nosotros, no pensamos solamente en las personas. Para nosotros, en primer lugar están las hormigas, las estrellas, nuestros ríos, nuestros cerros y, en último lugar, nosotros”.

Choquehuanca continuó filosofando: “Nosotros siempre recogemos no solamente el pensar de nuestros pueblos, sino también el sentir de nuestros pueblos. Eso se llama ‘nuestro pensasiento’. La recuperación de nuestros saberes recién está flotando a la luz pública. Eso de querer reconstruir lo nuestro recién está brotando, apenas tiene un año y medio (por el tiempo que lleva aprobada la actual Constitución). Los aymaras, los quechuas, todos los pueblos de Bolivia, obreros, artesanos, estudiantes, intelectuales hemos decidido construir una nueva sociedad. La implementación de la construcción de esta nueva sociedad recién está empezando a gatear. Tenemos que alimentarla, tenemos que fortalecerla, para que cada vez sea más fuerte y podamos implementar lo que nosotros queremos. No le podemos exigir cuando apenas está gateando, porque no está fuerte todavía y ya estamos diciendo ‘queremos que nos resuelva esto’”.

“En este camino de reconstrucción tenemos varias limitaciones, varias dificultades. La nueva Constitución Política del Estado es para construir una nueva sociedad; todavía no es para construir una nueva vida. Porque no queremos construir una nueva sociedad solamente, queremos construir una nueva vida. Estamos avanzando, la nueva CPE es un paso bien importante para nuestros pueblos, (pero) nueva CPE no nos va a permitir exactamente implementar nuestra ‘cosmobiovisión‘, no nos va a permitir implementar y recoger nuestro ‘pensasiento‘, posiblemente, pero ya es un avance, poco a poco estamos avanzando. Estamos recuperando nuestros símbolos, hermanos, pero tampoco estamos desconociendo lo que hemos heredado. El cambio no es de la noche a la mañana…”.

Después de la clase magistral de filosofía indígena, Choquehuanca aseguró que la prensa miente: En Yucumo no hay bloqueo de colonizadores masistas; “hay vigilia”.