Compañeras y compañeros de Bolivia: Las economías de los países sudamericanos, en particular de los pan-amazónicos, están basadas fundamentalmente en la explotación intensiva de sus recursos naturales, de cara a atender los mercados externos, aumentando nuestra dependencia de países como China y otros grandes demandantes de mercancías. Esa tendencia histórica ha sido exacerbada con la globalización capitalista, poniendo en riesgo nuestro futuro como naciones soberanas a costa del incremento de las desigualdades, las injusticias socio ambientales y el debilitamiento de las instituciones democráticas. Esto sin hablar de los impactos del actual modelo de desarrollo y los cambios climáticos.

La Pan-Amazonía es estratégica para la promoción de la expansión acelerada del capital internacional a costa de los recursos naturales aquí existentes; pero, también, porque es imprescindible la integración económica regional. Integración Regional ésta que prioriza los mercados y no los pueblos. Consecuentemente con tal perspectiva, la región viene siendo objeto de la ejecución de muchos y grandes proyectos de infraestructura física como puertos, aeropuertos, carreteras, hidrovías, hidroeléctricas, gasoductos, oleoductos, expansión de líneas de transmisión; más allá de iniciativas volcadas a la definición de marcos regulatorios que promuevan la libre circulación de capital y mercaderías, bien como faciliten el envío de ganancias al exterior.

Por otro lado, los grandes proyectos de infraestructura tienen como objetivo garantizar a los grandes grupos económicos nacionales e internacionales, el acceso, uso y control de los recursos naturales de nuestra región, así como permitir la apertura de nuevos mercados a esos grupos. Este es uno de los focos principales de innumerables conflictos actualmente existentes en la Pan-Amazonía involucrando indígenas, extractivistas, pescadores, campesinos y otros segmentos en lucha contra bancos públicos y privados, poderosos grupos de comunicación, mineras, madereras, agronegocios, parte mayoritaria de la justicia y de los parlamentos, gobiernos y más.

Venimos acompañando atentamente las inversiones extranjeras en Bolivia. Nos preocupa el hecho de que los mismos, si se concretaran, ampliarían la dependencia boliviana en relación al exterior, en especial al Brasil. Ejemplo de eso es la intención de construir la hidroeléctrica Cahuela Esperanza, que resultará en el aumento de la deuda externa boliviana y, consecuentemente, de su vulnerabilidad, del desplazamiento de centenares de familias, en la inundación de hectáreas de bosque, en la expansión de actividades predatorias con fuertes vínculos con el mercado internacional, en desmedro de las actividades desarrolladas por campesinos, indígenas y otros; todo para aumentar la oferta de energía para el Brasil que, como único comprador, podrá determinar el precio de la misma, tal como sucede en relación al Paraguay, con la hidroeléctrica de Itaipú.

Infelizmente el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) es el principal instrumento del Estado brasilero para promover el ingreso de las grandes empresas brasileras en el mercado interno de Bolivia y de otros países, en asociación con grupos económicos locales y transnacionales.

Queremos con esta carta llamar la atención de nuestros hermanos y nuestras hermanas de Bolivia que lo que está en juego en este momento es definir claramente lo que el pueblo boliviano quiere para su presente y su futuro.

Damos fe que el debate en relación a la construcción o no de la carretera que atravesará el TIPNIS, con financiamiento del BNDES, debe servir como instrumento de reflexión nacional sobre los riesgos de ese tipo de emprendimiento podrían traer a Bolivia, tanto como como para identificar los desafíos y las potencialidades de Bolivia en el actual momento histórico.

De nuestra parte deseamos una Bolivia soberana, justa, democrática y comprometida con la integración de los pueblos. Con todo, para esto es fundamental que los movimientos sociales del país no se deben dejar dividir por intereses ajenos a los de la mayoría del pueblo boliviano.

Comité de articulación del Foro Social Pan-Amazónico

Traducido del portugués por la Red de Periodistas Ambientales de Bolivia.