Apreciado señor Luciano Coutinho, presidente de BNDES: Las organizaciones, redes y movimientos sociales que firman la presente carta exigen la inmediata suspensión del financiamiento al proyecto de construcción de una carretera de 306 kilómetros que pretende vincular las localidades de Villa Tunari y San Ignacio de Moxos en Bolivia. Entendemos que este financiamiento, concedido en el ámbito del contrato de cooperación financiera celebrado entre el BNDES y el gobierno de Bolivia, viola innumerables derechos de los bolivianos y compromete la convivencia armoniosa entre los pueblos de Brasil y Bolivia.

Manifestamos nuestro total apoyo y solidaridad a la población del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que el 15 de agosto iniciaron una marcha en dirección a la capital boliviana, La Paz, en defensa de su territorio, de la vida, de la dignidad y de los derechos de los pueblos indígenas. Los indígenas bolivianos demandan la inmediata paralización de las obras en el TIPNIS, ya que esto viola la Constitución Política del Estado boliviano, la Ley boliviana de Medioambiente y la Reglamentación de Áreas Protegidas, y también las convenciones internacionales como el 169 de la OIT.

La lucha de los indígenas bolivianos es la misma de las poblaciones que, en Brasil, se oponen a las represas que están siendo construidas en el río Madeira en Rondonia, y contra Belo Monte, en Pará; contra un modelo de desarrollo que amenaza la vida. Por lo tanto, insistimos en que el BNDES suspenda inmediatamente el financiamiento de este proyecto en la región del TIPNIS.

Al mismo tiempo, queremos saber cuáles son los criterios sociales y ambientales que el Banco aplica sobre estos préstamos y si ellos son de igual rigor a los aplicados a los proyectos en Brasil; repetimos una vez más la urgencia de adopción, por el Banco, de una política de informaciones públicas que facilite el acceso de las poblaciones afectadas a los datos relativos a los proyectos; y también repetimos que el Banco, actuando así, incurre en la posibilidad de ser enjuiciado por parte de los afectados.

El BNDES es un banco público y sus recursos pertenecen a los brasileros y las brasileras, por eso su utilización debe ser siempre validada por criterios democráticos y equitativos. De este modo, afirmamos que el BNDES, al volverse (co) responsable por tales violaciones, entra en dirección de colisionar con sus propios principios constitutivos.

Atentamente,

Centro de Estudios e investigaciones para el Desarrollo del Extremo Sur de Bahía (CEPEDES)

CIMI Amazonia Occidental

Comité Metropolitano del Movimiento Xingu Vivo para Siempre

Consejo Indigenista Misionero (CIMI)

Esplar-Centro de Investigación y Asesoría

FASE

FASE Programa Amazonía

Foro de la Amazonía Oriental (FAOR)

Foro Matogrosense de Medio Ambiental y Desarrollo (Formad)

Foro Social Panamazónico (FSPA)

Instituto Amazonía Solidaria y Sustentable (IAMAS)

Instituto Brasilero de Análisis Sociales y Económicos (Ibase)

Instituto de Estudios Socioeconómicos (INESC)

Instituto Madeira Vivo (IMV)

Instituto Más Democracia

Instituto Políticas Alternativas para el Cono Sur (PACS)

Instituto Universidad Popular (UNIPOP)

Justicia Global

Movimiento de Mujeres Trabajadoras de Altamira

Núcleo Amigos de la Tierra Brasil

Plataforma BNDES

Red Alerta contra el Desierto Verde

Red de Brasil sobre Instituciones Financieras Multilaterales

Red Brasilera de Justicia Ambiental (RBJA)

Red de Entidades en Defensa de la Vida de Porto Velho

Red Jubileo Sur Brasil

Repórter Brasil

Organizaciones internacionales:

Amazon Watch

Foro Boliviano sobre Medioambiente y Desarrollo (Fobomade)

Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático (MOCICC Perú)

Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (Latindadd)

Red Jubileo Sur Global