Con gran ilusión encendí el canal estatal en estos días al ver una serie de documentales que exponían referidos a la memoria de nuestros pueblos y referencias históricas de mucho contenido ilustrativo para refrescar el pasado inmediato.Con tal sorpresa dije, “creo que al fin el canal 7 se puso las pilas!” y seguramente ya llegó la revolución al interior de ese medio estatal! “Ya se ven los cambios en algunos programas” -me dije- pero cuando sigo detenidamente la programación al canal, también me sorprendo al ver de nuevo expuesto como en las “horas cívicas” al presidente Morales en todos los eventos que organiza el ejecutivo.

El uso y abuso de las transmisiones en vivo exponiendo la imagen del presidente Morales son tremendos errores que ni sus asesores de imagen en los medios pueden convencer al Presidente. En reiteradas ocasiones la oposición ha cuestionado pero no de manera negativa los excesivos usos y abusos de los famosos “Evoeventos” que seguramente ya serán para una posterior crítica constructiva en detalle esas actividades.Lo expresé en más de una oportunidad, no creo que el efecto mediático de exponer a Evo Morales signifique así ganar más adeptos y por consiguiente un canal oficial como el 7,esté pensando en recuperar audiencia siguiendo de “pe a pa” las transmisiones de los actos oficiales del primer mandatario del país.No creo que, en el marco de su nueva estrategia de comunicación de estado, si la tiene, se recomiende que la gestión gubernamental pudiera tener un gran repunte con que los medios estatales “exhiban” a Evo Morales, tal si fuese parte de una campaña de candidatos a elecciones presidenciales.La exagerada exposición del jefe de estado tiene otro efecto, los otros medios privados aprovechan sólo para denigrarlo, para sacar a luz sus “errores” o algún desliz en sus discursos y mofarse de ello. El libro – las evadas- son un claro resultado de las debilidades en la estructura mediática gubernamental, y se dice que existen otros productos similares en camino.Evo Morales, es un líder, no necesita de “hacerse ver” a la manera como sus “asesores” lo promocionan, él ya de hecho, ha construido su propia imagen, se lo ganó, y fortaleció el peso simbólico que proyecta en la identidad de los pueblos indígenas, campesinos hasta en los sectores de clase media y que lamentablemente pierde fuerza cada vez que lo “vemos” sino es dos hasta tres veces al día!!El país ve dos primeras fracturas muy vitales en el proceso de cambio, la primera, el debilitamiento de las estructuras de la izquierda que, en una primera etapa acompañaron al Presidente Morales con un discurso latinoamericano integrador.Y la segunda etapa, el fortalecimiento del indigenismo dirigencial poniendo en riesgo a las actuales fuerzas de izquierda de un proyecto amplio e integrador. – Si bien existió 500 años de resistencia en los sectores indígenas, también pueden existir otros 500 años de resistencia de las clases mestizas- esas son consignas profundas de la nueva escuela política después del proceso.

Seis meses y seguimos esperando…

Seguramente esto es como el proceso de gestación que en nueve meses nace la wawa, pero me atrevo a un primer diagnóstico a este pre parto.Pasaron más de 6 meses desde aquel anuncio de palacio de gobierno de la creación del Ministerio de Comunicación y, como dirían muchos, hasta ahora, no vemos nada, no oímos, o no nos enteramos de lo que se estuviera haciendo éste nuevo ministerio en la segunda gestión de Evo Morales.Las ceremonias de posesión de los nuevos funcionarios, que juraron con el puño en alto, dejaron abierta la sospecha de que estaba comenzando una época en que la comunicación del Gobierno iba a ser tomada verdaderamente en serio. Pero todo pareció reducirse a ademanes y golpes de efecto inmediato.Dicen por ahí que, “escobita nueva barre bien” y todo lo que se renueva o se promueve como una novedad para alcanzar un fin o un mejor servicio a la colectividad funciona “a las mil maravillas”. Pero tal parece que esa alegórica y bienaventurada frase, esta vez, no reflejó en nada la realidad de esa nueva administración de los medios del Estado.Estamos de acuerdo que la creación de un Ministerio de Comunicación era algo necesario, sobre todo por los muchos casos de incoherencia que se han dado desde palacio de gobierno a la hora de conocer la “línea” informativa y estratégica de la cúpula de gobierno, situación que hasta ahora no ha cambiado.Pero la incoherencia del tratamiento a los mensajes del gobierno se ha presentado justamente en los días de mayor crisis en el país, cuando surgió el mentado “gasolinazo”, en los conflictos con la COB, los chóferes, ni que decir en esta última temporada con los postulantes al poder judicial.Tristemente recordamos ese capítulo y ver al Ministro Iván Canelas cuando informaba a los medios que el Presidente Morales no iba a recibir a los dirigentes sindicales, porque sobre el tema salarial todo estaba dicho, aunque luego se dio una infructuosa reunión de 18 horas.Lo más coherente sería que un Ministro de Comunicación que cuente con el respaldo del primer mandatario y que sepa de qué se trata la materia tendría que pedir a los funcionarios del gobierno que coordinen entre ellos, y con él como eje, todo lo que vayan a decir.Una autoridad que maneje la información a mano debería tener el monopolio de la comunicación y ejercer ese derecho imponiendo una política de coordinación y mejor si también fuera de coherencia y no suceda lo que en más de una oportunidad se vio, que el propio presidente pida información a sus ministros.Lamentablemente, desde que Iván Canelas fue ascendido de vocero presidencial a ministro, no existe visiblemente una línea de información coordinada ni con sus directores de comunicación de ministerios, ni con los mismos medios, que en más de una oportunidad, han requerido para uniformar sus informativos.Da la impresión que existen otros ministerios e incluso el Presidente deja que el Ministerio de Comunicación le asesore, simplemente hay disposiciones de cumplimiento y funcionalidad desde Palacio y esos son los tremendos errores que conllevan a este resultado. Además de los saturados asesoramientos que recibe el Presidente en el exterior por otros comunicadores que no tienen la más mínima idea del contexto boliviano y se apresuran en darle “consejos” como si el Presidente estuviera desinformado!Nos imaginábamos también que, con el montaje de una estructura organizativa tan llamativa con un Vice ministerio de Políticas Comunicacionales y un Vice ministerio de Gestión Comunicacional, tendríamos una “información transparente sobre la gestión gubernamental”, tal como ellos nos dijeron pero no hay tal.Pasó más de seis meses y su gestión no acaba de empezar. Tampoco se conoce de los anuncios que se entretejió en los niveles de la jerarquía de medios públicos como fue del diseño de una “estrategia de comunicación donde se estudiarán, evaluarán y alcanzarán todas las acciones en los diferentes ámbitos de gobierno”.

¿Para qué un ministerio de comunicación?

Como todos ya sabemos la creación de este nuevo despacho fue creado por decreto presidencial poniendo como titular al ex vocero, Iván Canelas, y que ahora tiene bajo su tuición a los medios estatales como Canal 7, Bolivia TV, Radio Patria Nueva, una Red de radios comunitarias, el periódico Cambio y la Agencia Boliviana de Información (ABI) que venía diseñada bajo la estructura del sistema nacional de comunicación de la extinta Dirección Nacional de Comunicación (DINACOM).El Presidente Evo Morales repuso el Ministerio de Comunicación para darle mayor importancia a la comunicación de su administración hacia la población y para que la información llegue de manera más eficaz sobre la gestión pública, pero después de 6 meses aspectos referidos de la gestión, no se conocen.Se habla de una reunión a muy alto nivel en el aparto de comunicación estatal, para estos días con funcionarios de ministerios, gobernaciones y municipios, para dizque, diseñar una estrategia comunicacional gubernamental ha pedido del Jefe de Estado.¿Saldrá humo blanco al fin después de tantos errores en el Ministerio de Comunicación? ¿O es otra forma de justificar la incapacidad de sus gastos en ese despacho de gobierno?¿Se acabarán las mediocridades funcionales de los que con el falso discurso de “ser del proceso de cambio” se aprovechan de los medios estatales? ¿Verdaderamente se quitarán la venda de los ojos y se dirán verdades entre los responsables de comunicación de la segunda gestión del Presidente?¿Será que la línea discursiva en el nivel de medios estatales, también recoja las visiones y percepciones del conjunto de la población expresada en otros medios? ¿Será que habrá un mejor diseño de estrategia donde ya no veamos a nuestro presidente expuesto en los medios estatales a tal punto de cansarnos e indigestarnos?¿Saldrán fortalecidos por las directrices del Presidente o el Ministerio logrará asesorarlo al fin al primer mandatario de Bolivia?¿Seguirá habiendo el “ministro es noticia”? (“El Pueblo es noticia”). En “Estudio 7”, ¿Seguirá Doña Karla Revollo? ¿Cuáles serán los resultados del tratamiento a la programación y a la producción de Canal 7 no? ¿Será que podremos enterarnos? Lo único que podemos esperar es más de lo mismo, pero con profundos daños a la estructura mediática estatal, y sus resultados, para más adelante, serán los justificativos que la derecha de los medios privados utilicen para tratar de deslegitimar la labor que se quiso realizar.

* Comunicador e investigador orureño.