Una marcha indígena contra los planes de construir una carretera a través de un parque nacional no le hace bien a la imagen del gobierno de Evo Morales. Por eso, el ministro de la presidencia, Carlos Romero, anunció la convocatoria al diálogo a los representantes de las comunidades del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) para iniciar el proceso de consulta sobre la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, pero siempre y cuando esa consulta no sea vinculante y no tenga ningún valor a la hora de decidir la construcción o no de la polémica vía.

“Ratificamos la convocatoria a los representantes de las comunidades del Isiboro Sécure para un proceso de consulta y concertación acerca de las condiciones de implementación del segundo tramo del camino carretero que unirá Villa Tunari con San Ignacio de Moxos”, dijo hoy Romero.

Según el ministro, la convocatoria se realizará en cumplimiento al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y al artículo 30 de la Constitución Política del Estado (CPE), que reconocen el derecho de consulta a los pueblos indígenas. “Hacemos la convocatoria con la firme convicción de que esa es la metodología de trabajo del Gobierno y el procedimiento para alcanzar resultados favorables, lejos de presiones o movilizaciones”, dijo.

“El convenio 169 de la OIT y la Constitución son claros, no hay posibilidad de veto porque las comunidades locales no pueden vetar un proyecto de impacto nacional y regional”, agregó Romero.

Sin embargo, activistas que apoyan a los indígenas del TIPNIS aclararon que el espíritu del convenio 169 de la OIT es justamente su carácter vinculante. Eso lo saben los funcionarios de gobierno, pero no les interesa aclararlo; de hecho, se podría afirmar que el gobierno boliviano engaña a la comunidad internacional cuando en estos escenarios defiende este convenio a nombre de los indígenas, pero internamente lo incumple.

“De que sirve la consulta si no existe la certeza de acatarla? Más aún, la consulta tiene un tiempo límite, agosto, periodo donde se iniciaran obras ‘quieran o no’ los indígenas, como ha dicho el presidente Evo Morales”, dijeron.

Los tramos I y III de esa carretera ya tienen licencia ambiental, pero algunas comunidades indígenas del TIPNIS se oponen a la construcción del tramo II, de 177 kilómetros, por considear que se producirán daños a su hábitat y se abrirá la puerta para el saqueo de los recursos naturales de la región.