Le Bourget, Francia (PL).- El Salón Internacional de Aeronáutica y del Espacio de Le Bourget abrió sus puertas en su 49 edición luego de su gran suceso de 2009, cuando celebró sus 100 años de existencia. Este año exhibió el Solar Impulse, primer avión tripulado con ese tipo de energía. Ecología y economía pueden armonizar; en materia de aviación, ya no se trata de una quimera.

La reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) y la búsqueda de energías alternativas se convirtieron en una prioridad para la industria aeronáutica. Muestra de ello fue la última edición del Salón de la Aeronáutica y el Espacio de Le Bourget que recién finalizó en Francia, considerada la vitrina mundial de la innovación y los progresos tecnológicos aeroespaciales, donde se negocian cada dos años los más grandes contratos de la aviación civil y militar.

El invitado de honor este año fue el Solar Impulse, el cual se exhibió como fiel demostración de que el uso de fuentes energéticas alternativas permite conquistar sueños insospechados. Este aparato entró en la historia de la aeronáutica al implantar un récord mundial en aeronaves de su tipo en julio de 2010 cuando realizó su primer vuelo piloteado de 26 horas ininterrumpidamente gracias a sus paneles solares y sus baterías sin usar carburantes.

Los promotores del proyecto, Bertrand Piccard, psiquiatra, aeronauta, autor de la primera vuelta del mundo en globo sin escalas; y André Borschberg, ingeniero, piloto de caza y profesional, explicaron su propósito destinado a fomentar la explotación de energías renovables conforme a la sostenibilidad.

No se trata de la primera intención de avión solar, sino la más ambiciosa, porque podemos volar todo el día y almacenar suficiente energía en las baterías para continuar toda la noche mientras los otros solo pueden hacerlo durante el día dijo Borschberg a Prensa Latina.

Esta aeronave excepcional logró realizar en mayo último la primera travesía internacional, con una duración de unas 13 horas, desde el aeropuerto de la ciudad suiza de Payerne hasta Bélgica.

El Solar Impulse HB-SIA tiene unos 63,4 metros de un extremo al otro de las alas, y su peso aproximado es de mil 600 kilogramos, ideal para la instalación de 12 mil celdas fotovoltaicas que lo integran. En el centro de funcionamiento, un ordenador central permite optimizar el uso de la energía. Sus fabricantes aspiran que para el 2014 un segundo avión HB-SIB esté listo para dar la vuelta al mundo con varias escalas.

Otra novedad del Salón fue la presentación del proyecto del futuro supersónico Zehst del consorcio aeroespacial europeo EADS, ideado para volar en dos horas y media de París a Tokio. Este prototipo solo pudo ser apreciado en una pequeña maqueta y aún faltan años para poder disfrutarlo pues el primer vuelo de ensayo está previsto después de 2020 y como travesía comercial para el 2050.

Zehst (Zero Emission Hypersonic transportation) transporte hipersónico y cero emisiones, está concebido para volar por encima de la atmósfera y sin contaminar el medioambiente por el uso de biocarburantes.

Aunque la explotación de ambos aviones no se visualiza a corto plazo muchos de los participantes en el Salón conciben ya la sociedad del futuro bajo el efecto de la aplicación de tecnologías más responsables.

No obstante, Le Bourget demostró que los tiempos cambiaron y a la fórmula confort-seguridad-rentabilidad, los constructores aeronáuticos le adicionaron la ecología para poder pugnar en un mercado cada vez más preocupado por el entorno.

El desfile de aeronaves más ahorrativas incluyó no solo el europeo Airbus o al estadounidense Boeing, también mostró la competencia para un futuro cercano Comac, la Corporación de Aeronaves Comerciales de China, la brasileña Embraer y la canadiense Bombardier, entre otras.

Para Airbus, esta edición 49 fue la más fructífera de toda su historia con su avión A320Neo, una versión del A320 clásico con nuevo motor que ahorra un 15 por ciento de combustible.

El pasado 23 de junio el fabricante recibió un pedido de 200 aviones de la aerolínea AirAsia por un valor de 18 mil 200 millones de dólares a precio de catálogo, después de concretar el día anterior una transacción de 150 A320Neo y 30 A320 clásicos con la compañía india de bajo costo IndiGo. Su legendario contrincante, el estadounidense Boeing, registró 142 encargos por un valor de 22 mil millones de dólares.

Una de las novedades más notables en el Salón fue el helicóptero Eurocopter X3, un híbrido provisto de dos motores de turbinas colocadas en sus alas y un motor de hélice principal, que tiene la capacidad de despegar y aterrizar como cualquier otro aparato de su tipo pero puede volar además como un avión.

La nueva aeronave, concebida para misiones de larga distancia de búsqueda y salvamento, patrullaje costero, logró sobrepasar la velocidad de 400 kilómetros por hora en una travesía de prueba.

* Periodista de Prensa Latina.