Washington, Berlín, París, Bruselas y Luxemburgo (PL).- Estados Unidos confirmó hoy al menos un caso de contagio por Escherichia coli enterohemorrágica (ECEH), una bacteria letal que mató hasta el momento a 25 personas en Alemania y Suecia y afectó a más de 2.300 personas en 14 países.

El brote de la bacteria ECEH, aún desconocida y muy tóxica, ha puesto en vilo a toda Europa. Los primeros casos se registraron en la norteña ciudad alemana de Hamburgo y dos semanas después se reportan enfermos en Suecia, Reino Unido, Holanda, Dinamarca, Austria, Suiza, Noruega y España. El 4 de junio, fuentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtieron que la infección se había extendido a 12 países y no descartaron que continúe su avance.

Hasta el 3 de junio, el Instituto Nacional de Vigilancia Sanitaria de Francia registró 10 casos con diarrea sanguinolenta por infección por EHEC.  El sábado, la Agencia de Protección de la Salud (HPA) de Reino Unido informó que el número de enfermos en ese país se elevó a 11 personas que viajaron recientemente a Alemania.

La OMS contabilizó 1.823 afectados hasta el pasado fin de semana, de los cuales 552 desarrollaron el síndrome urémico hemolítico, complicación mortal en la mayoría de las víctimas. En Alemania habían muerto 17 personas y una en Suecia.

Hasta el 6 de junio la cifra de enfermos por la bacteria Escherichia coli subió a 2.260, y a 658 los que padecían el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), reporto la OMS. Hasta este martes, la afección había matado ya a 25 personas, 24 de ellas en Alemania y una en Suecia, mientras más de 2.300 personas reportan síntomas en unos 14 países.

La epidemia de la bacteria ECEH causa crecientes problemas en el norte de Alemania, y en algunos hospitales la situación es “crítica”, confirmó el ministro de Salud Daniel Bahr en una entrevista con el diario sensacionalista Bild am Sonntag.

Solamente en el estado federado de Baja Sajonia, las autoridades registraron hasta ahora 458 contagios, aunque expertos de un hospital de la Cruz Roja en Berlín confesaron a Prensa Latina que la cifra oscura es mucho más alta. A nivel nacional se registró 520 casos del SUH, que provocó por lo menos 18 muertos.

El 7 de junio, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos confirmaron al menos tres enfermos que viajaron a Hamburgo. Uno de los enfermos fue hospitalizado en Massachusetts (noreste) tras desarrollar problemas renales por SUH. Otros dos positivos, diagnosticados en Michigan y Wisconsin (ambos en el medio oeste), también presentan similar síndrome, mientras un cuarto paciente es examinado.

El Ministerio de Salud de Nicaragua advirtió sobre los riesgos de la entrada al país de la bacteria E. Coli y emitió indicaciones para tratar de evitar el contagio. El director de prevención de enfermedades Carlos Sáenz dijo que es necesario controlar de manera minuciosa los productos alimenticios que entran al país desde el exterior, principalmente lechugas, repollos y pepinos y adoptar medidas higiénico-sanitarias como lavarse constantemente las manos y lavar las verduras, preferentemente con cloro o yodo.

El origen del brote

La E. Coli es una bacteria común que vive en intestinos de animales y seres humanos, aunque el reservorio principal es el tubo digestivo de los rumiantes. La mayoría de sus cepas son inofensivas, pero la cepa hallada actualmente en las heces de los enfermos es una especie rara y resistente a los antibióticos.

La cepa de Escherichia coli denominada O104:H4 es desconocida y nunca antes se había aislado en pacientes. Este tipo de bacteria tiene capacidad de adherirse a las paredes intestinales, desde donde bombea toxinas que provocan, entre otros síntomas, severas diarreas sanguinolentas que pueden evolucionar hacia una complicación como el SHU entre el 5 y 8% de los casos.

La infección se produce generalmente por el consumo de alimentos contaminados crudos o mal cocidos, como la carne. Aún se desconoce la causa primaria de contaminación y los investigadores no han logrado determinar el origen del brote. Sólo se sabe que se trata de una nueva cepa resultante de dos mutaciones genéticas, lo que explicaría la letalidad del brote.

En principio, las autoridades alemanas responsabilizaron a un lote de pepinos españoles. Sin embargo, los análisis de laboratorio exculparon a las verduras procedentes del sur de España. Todo indica que el centro de la epidemia se encuentra en el norte de Alemania y que el origen del problema parece provenir de brotes de soya. El fin de semana, una granja de verduras de Baja Sajonia fue señalada como posible fuente de la epidemia letal.

El 6 de junio, un equipo de expertos en sanidad alimentaria de la Unión Europea (UE) viajó a Alemania para colaborar con autoridades en la búsqueda del origen del brote infeccioso. El comisario de Sanidad de la UE John Dalli exigió a Alemania que apure la investigación porque la incertidumbre gana terreno. Según algunas autoridades sanitarias, podría tratarse de una de las bacterias más letales de la historia.