(Bolpress y PL).- Con la primera muerte por contagio de Escherichia coli enterohemorrágica (Eceh) confirmada hoy en Suecia suman ya 16 los fallecidos en Europa por esa virulenta bacteria intestinal, detectada en vegetales importados desde España. El brote desató la alarma en todo el continente.

Alemania registró 15 decesos desde la semana pasada y hasta ahora las autoridades suecas reportaron 39 contagiados por la bacteria intestinal E. coli enterohemorrágica. Se trata de una cepa particularmente virulenta de Eceh, que produce una toxina citotóxica.

El Instituto de Virología Robert Koch de Berlín (RKI) reportó 1.400 casos sospechosos con síntomas de insuficiencia renal, anemia hemolítica, deficiente coagulación y signos neurológicos variables. El ministro de Sanidad alemán Daniel Bahr prevé un incremento de enfermos porque “el foco de la infección continúa activo”.

Los gobiernos de Angela Merkel y de otras naciones europeas como Austria sacaron del mercado pepinos, tomates, lechugas y berenjenas importados de la península ibérica. Rusia anunció que prohibirá la importación de verduras de la Unión Europea y advirtió que cerrará sus fronteras si no se aclara cuál es el origen de la infección intestinal.

El Estado español calificó de improcedente el bloqueo impuesto por Alemania y otros países de la UE a sus exportaciones de pepinos y hortalizas. Exigiremos responsabilidades a quien haya atribuido a los pepinos españoles el origen del brote infeccioso, anticipó el secretario de Estado para la UE Diego López Garrido.

El 31 de mayo, la a ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino Rosa Aguilar lamentó que los productores de su país paguen injustamente las consecuencias de la virulenta bacteria aparecida en Alemania, y no descartó acciones legales contra Alemania exigiéndole un resarcimiento para el sector productivo perjudicado, cuyas pérdidas ascenderían a unos 200 millones de euros.

El gobierno español insiste en que sus exportaciones hortofrutícolas son aptas para el consumo humano, pero hasta los mercados españoles dejaron de vender hortalizas. En Berlín, las autoridades de salud continúan buscando el origen de la peligrosa bacteria, cuya propagación mantiene saturados hospitales del norte de Alemania.

Hasta el lunes, el RKI, responsable del control sanitario en Alemania, solo había reconocido tres muertos a causa de la enfermedad, aunque 319 pacientes habían desarrollado un grave trastorno renal denominado síndrome urémico hemolítico (SHU), que puede causar la muerte.

La infección por SHU es la más importante observada en el mundo y la principal registrada en Alemania. Sin embargo, normalmente se reportan mil infectados con esa bacteria al año, pero esta vez se han identificado 1.200 casos en solo 10 días, reveló el director de la clínica de frenología de LudenscheidJan Galle.

Galle explicó que existe un período de latencia entre la infección causada por Eceh y la aparición de los síntomas del síndrome urémico hemolítico. Normalmente, entre el 5 y 10% de las infecciones con Eceh producen SUH; sin embargo, ahora una cuarta parte de los infectados lo padece.

La senadora de Sanidad de Hamburgo Cornelia Prüfer-Storks informó que análisis recientes demuestran que la variante de la bacteria descubierta en los pepinos españoles no coincide con la encontrada en las heces de los enfermos.

Crisis alimentaria permanente

El 11 de enero de este año, autoridades sanitarias alemanas hallaron en una granja del estado federado de Baja Sajonia carne de puerco contaminada con una peligrosa dioxina que puede causar cáncer y dañar los riñones.

Según las primeras investigaciones, la dioxina provenía de piensos fabricados por una empresa del estado de Schleswig-Holstein, en el norte del país. Luego un productor de piensos reconoció haber usado aceites industriales causantes de la contaminación y tuvieron que cerrar más de mil granjas avícolas y porcinas.

“Nos hemos equivocado cuando usamos aceites de palmas de aceite, soya y colza para la fabricación de piensos”, confesó el gerente general de la empresa Harles y Jentzsch al diario Westfalen-Blatt; y la fiscalía de Baja-Sajonia inició un proceso judicial contra la firma.

Por esos días progresaban en Francia una epidemia de gripe y de gastroenteritis a niveles pandémicos. El centro de vigilancia Sentinelles-Inserm registró unos 500 mil casos por ambas enfermedades entre el 27 de diciembre de 2010 y el 2 de enero de 2011. Una semana antes se reportaron 334 casos con episodios de diarreas por cada 100 mil habitantes.

El 29 de abril, el Tribunal de Justicia de la ciudad de Jinzhong en China condenó a 14 personas, dos de ellas a cadena perpetua, por producir o comercializar leche en polvo contaminada con melanina, una sustancia utilizada en la fabricación de plástico. Esa sustancia se añade a la leche para aparentar un producto rico en proteína, pero puede provocar afecciones renales, y en 2008 mató a seis niños y enfermó a otros 300 mil.

El 13 de marzo de 2011, el Tribunal Supremo de India prohibió la producción, distribución y uso del pesticida endosulfán en la agricultura por el lapso de ocho semanas, por constituir un peligro para la salud y la seguridad humana. La justicia india prohibió el agroquímico dos semanas después de que los países miembros del Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes acordaron en Ginebra incluir al endosulfán en la lista de sustancias dañinas.

Desde hace tiempo, organizaciones sociales e instituciones académicas de toda Europa exigen cambios drásticos en el modelo productivo de alimentos y condenan particularmente las prácticas de la agricultura industrial, subordinada completamente al lucro empresarial.

Varios centros de investigación coinciden en que el aumento de enfermedades transmitidas por alimentos y la aparición de nuevos agentes patógenos son consecuencias directas de la producción agroindustrial con el uso de hormonas, antibióticos y transgénicos.

Hasta el momento se identificaron más de 200 enfermedades transmitidas por alimentos, y tres categorías de enfermedades infecciosas: el paludismo y la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), las zoonosis transmitidas por alimentos y las zoonosis epidémicas como la gripe aviar. En los últimos años han sido cada vez más frecuentes los brotes de EEB, aftosa, gripe aviar, salmonela y Escherichia coli. (IAASTD, 2009, Island Press. www.agassessment.org)

Se estima que las enfermedades transmitidas por alimentos afectan cada año al 30% de la población de los países industrializados y son causantes de aproximadamente 2,1 millones de muertes en los países en desarrollo. El Centro de Control de Enfermedades de Washington estima que unos 76 millones de estadounidenses padecen intoxicación por alimentos, y 5.000 mueren por esa causa cada año.