Washington, Londres y La Paz (PL y Bolpress).- Los niños alimentados con leche materna durante los primeros cuatro meses de vida presentan menos problemas de salud y conducta, en comparación con los alimentados con leche maternizada, revela un reciente estudio publicado por la revista Archives of Disease in Childhood. El número de madres bolivianas que amamantan a sus hijos en los primeros seis meses de vida aumentó en 30% en los últimos tres años.

Una reciente investigación con más de 10 mil niños y madres concluye que la lactancia durante los primeros meses de vida reduce las probabilidades de que los niños sean hiperactivos o tengan problemas de ansiedad. Uno de los orígenes de este fenómeno pudiera ser psicológico. El acto de amamantar crea una relación especial entre la madre y su bebé, que influye en el posterior comportamiento del niño. Además, la leche materna contiene altas cantidades de ácidos grasos polinsaturados esenciales, factores de crecimiento y hormonas, importantes en el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso central de los niños.

El estudio proporciona más evidencias de los beneficios de la lactancia materna. La reducción de problemas de conducta se añade ahora a la lista de sus aportes positivos para la salud de los infantes, señaló la líder del equipo investigador Maria Quigley.

Una menor incidencia de infecciones y bajas probabilidades de desarrollo de obesidad figuran entre los beneficios de este tipo de alimentación, extendida su duración en la actualidad hasta los seis meses como mínimo.

Los científicos preguntaron a las mujeres sobre el tipo de alimentación administrado a sus pequeños en los primeros cuatro meses de vida y el comportamiento de sus hijos a los cinco años. Solo el seis por ciento de los niños amamantados presentó hiperactividad, ansiedad o tendencia a mentir a esa edad contra el 16 por ciento de los que recibieron leche maternizada.

Más fuerza muscular en las piernas en la adolescencia se suma a lista de beneficios aportados a largo plazo de la lactancia materna, destaca un reciente estudio publicado en Journal of Nutrition.

En una investigación centrada en el análisis de la relación entre duración de la lactancia materna recibida en edad infantil y su nivel físico en etapas posteriores, los especialistas demostraron que dar el pecho beneficia a largo plazo la condición física de los lactantes, cuando ya son jóvenes.

Comparados con aquellos que no recibieron esta forma de alimentación, los pequeños que tomaban leche materna entre tres y cinco meses o durante más de medio semestre presentan la mitad de riesgo de poseer bajo rendimiento en las pruebas físicas, señalan los especialistas en su artículo.

En sus ensayos con más de 2.500 jóvenes, sometidos a ejercicios de saltos, los especialistas interrogaron a los padres sobre el tipo de alimentación de sus hijos al nacer y el tiempo de duración de ésta.

La leche materna confiere más fuerza muscular en las piernas y dicha asociación está potenciada cuanto más tiempo dura la lactancia, explicó en la publicación Enrique Artero, líder del estudio.

Este tipo de alimentación, ya sea de manera exclusiva o combinada con otros alimentos, se asoció con un mayor rendimiento en la prueba del salto horizontal en niños y niñas, de manera independiente a factores morfológicos, como la masa grasa, la altura del adolescente o la cantidad de músculo.

Estadísticas de instituciones sanitarias mundiales destacan cómo la práctica habitual de esta alimentación podría salvar cada año 1,5 millones de vidas. Sus beneficios se extienden además a la madre, que la protege de algunos tipos de cáncer, entre ellos el de mama y ovario. También son favorables los aportes al ámbito familiar, económico y social.

La OMS y la UNICEF coinciden en que la lactancia materna es una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños.

Se eleva el índice de lactancia materna en Bolivia

En los últimos tres años aumentó en 30 por ciento el número de madres bolivianas que amamantan a sus hijos en los primeros seis meses de vida, informó la responsable del Programa de Lactancia Materna del Ministerio de Salud Elizabeth Cañipa. Se estima que desde 2007, Bolivia incrementó de 30 a 60 por ciento la cifra de lactantes; sin embargo, el 40 por ciento restante, que equivale a 104 mil 700 niños menores de dos años, no amamanta.

Casi la mitad de los nacidos que no reciben leche materna vive en el altiplano, donde habita la mayoría de la población de origen aymara. Cañipa atribuyó este fenómeno a las creencias y mitos culturales, aunque admitió que las instituciones públicas y privadas no fomentan la práctica en el país.

El gobierno planea establecer un banco de leche materna pasteurizada en el Hospital de la Mujer en La Paz, en beneficio exclusivo de niños huérfanos, prematuros y enfermos internados en el hospital.

El Ministerio de Salud inició una campaña nacional de concientización sobre los beneficios de los alimentos proporcionados a través del Subsidio Prenatal y de Lactancia Materna. La falta de orientación médica ha sido la causa fundamental para que una parte de las cerca de 250 mil mujeres beneficiarias comercialicen los alimentos del subsidio, que forma parte del programa Desnutrición Cero.