ROMA, ITALIA.- Las pequeñas empresas artesanas italianas ofrecen trabajo estable a carpinteros, peluqueros, barberos, panaderos, albañiles, sastres, zapateros y otras profesiones relacionadas con el “made in Italy”. El 25% de estos puestos de trabajo se quedan sin candidatos.

No obstante la crisis económica, no obstante el aumento de la condición de pobreza, no obstante todo, los jóvenes italianos prefieren el trabajo de escritorio, bien sentados, con un ordenador, el teléfono al alcance de la mano y, si es posible, una secretaria. Son hijos de la sociedad del bienestar, prefieren el “call center” en lugar de un trabajo artesano.

Según estudios y datos de la Confederación de Artesanos, en el año 2009, casi 23.500 puestos de trabajo han permanecido vacíos. No se han presentado candidatos adecuados.

La indisponibilidad de los jóvenes italianos para aceptar trabajos que ofrecen condiciones particularmente agotadoras como estar de pie o trabajar de noche hace que sean los jóvenes emigrantes a ocupar estos trabajos. En los primeros tiempos eran los europeos del Este, luego los sud y centro americanos y actualmente hay una fuerte emigración africana.

La falta de demanda y oferta se refiere a todos los sectores productivos. En la industria el 28% de oferta se queda sin candidatos, en las construcciones el 21,6% y en los servicios el 28%.

Según los últimos datos de la Confederación de Artesanos, Italia tiene necesidad del 54% de carpinteros, 50% de peluqueros y barberos, 47% de mecánicos, 33% de electricistas, 26% de hidraúlicos y 18% de albañiles.

“Para el que quiere trabajO, en Italia lo encuentra” ha manifestado el Ministro de Economía italiano en una conferencia de prensa, “tanto es cierto que todos los jóvenes emigrantes que se encuentran en nuestro país trabajan. Tenemos más de 4 millones de extranjeros que trabajan regularmente y somos un país con el 30% de desempleados italianos, sobretodo jóvenes” ha concluído el Ministro.

Estas contradicciones hacen que, probablemente, poco a poco se llegue al colapso del famoso y elegante “made in Italy”, que en Italia es una cultura. Una cultura hecha de gusto, gestos, técnicas y sensibilidad en los materiales. Detrás de los sucesos del producto italiano en el mundo, hay el talento de los artesanos, capaces de transformar las ideas en elegantes manufacturas y este sistema operativo del “Made in Italy” podría desparecer sin el contributo de los talleres artesanos que son un patrimonio de ideas.