El periodista Albert Santiago Du Bouchet llegó a España el 8 de abril de 2011, junto con otros 36 compatriotas suyos que acababan de salir de prisión con la condición de dejar el país como exiliados. El director de la agencia informativa independiente Habana Press estaba encarcelado desde el 18 de abril de 2009 y purgaba una pena de tres años de prisión por “desacato”. Su liberación ocurre un mes después de la excarcelación de los últimos periodistas disidentes de la “Primavera Negra” de marzo de 2003 que aún permanecían en prisión (http://es.rsf.org/cuba-liberacion-del-ultimo-periodista-07-03-2011,39687.html). Ahora, en Cuba ya no hay ningún periodista tras las rejas.

“Aunque esté acompañada de un exilio forzado, la puesta en libertad de Albert Santiago Du Bouchet tiene un eco particular si recordamos que Cuba era aún hace un año una de las principales prisiones del mundo para periodistas, junto con China, Irán y Eritrea. Se trata de un paso importante del que tomamos nota y que tomaremos en cuenta”, celebró Reporteros sin Fronteras.

“Sin embargo, esta muestra de apertura no exime de ninguna manera a las autoridades cubanas de cumplir sus compromisos internacionales, adquiridos en 2008 con la firma de dos pactos de la ONU sobre los derechos civiles y políticos –en espera de ratificación–. La aceptación del pluralismo; la autorización de una prensa que funcione libremente, sin el control del Estado; el final de la represión por delitos de opinión; el acceso de todos los cubanos a un Internet sin filtros, traducirán estos compromisos en hechos”, afirmó Reporteros sin Fronteras.

Por su parte, la comunidad internacional debe alentar el proceso de apertura de la isla. Reporteros sin Fronteras llamó de nuevo al levantamiento del injusto embargo que Estados Unidos ha impuesto a Cuba desde 1962. A nivel europeo, la organización también sugiere una reevaluación de la postura común que condiciona la normalización de las relaciones diplomáticas al respeto de los derechos humanos en la isla.

Según RSF, la “apertura” de las autoridades cubanas posee aún verdaderos límites, teniendo en cuenta el número, aún elevado, de arrestos y detenciones breves infligidas a los disidentes que se atreven a reclamar más libertad. La prensa extranjera tampoco está exenta. Así, el 7 de abril de 2011 Carlos Hernando, colaborador del grupo de prensa español Intereconomía y autor de un cortometraje sobre el periodista disidente Guillermo Fariñas, fue interpelado y detenido durante cinco horas en La Habana. Acusado de “actividad contrarrevolucionaria”, recibió la orden de dejar la isla en 48 horas. Guillermo Fariñas, quien recibió en 2010 el Premio Sakharov del Parlamento Europeo, padece desde esta semana arrestos domiciliarios, tras un nuevo movimiento de protesta en Santa Clara.