El vicepresidente Álvaro García Linera descartó el lunes un posible impuesto al salario de los trabajadores del país como especularon varios medios de comunicación y el jefe de Unidad Nacional (UN) Samuel Doria Medina. “Ya hay un impuesto a las rentas por alquileres, un impuesto a los depósitos en los bancos y un impuesto a los salarios”, aseguró Doria Medina.

“De manera contundente el Gobierno no ha pensado en ningún momento aplicar ningún tipo de impuestos al salario de las personas, eso está descartado, no hay porque debatir, de manera definitiva nunca ha sido planteado, si algún rato algo debería debatirse en la Asamblea Legislativa tal vez podría ser un impuesto a la extrema riqueza, pero al asalariado no, al sector de la clase media no se va a aplicar, no se ha pensado ni se aplicará ningún tipo de impuesto, por lo tanto les ruego que este tipo de debates se acabe”, precisó el Vicepresidente en puertas de Palacio Quemado.

García insistió que la administración de Evo Morales en ningún momento ha considerado la posibilidad de aplicar un impuesto al salario de los trabajadores, de la clase media o de los profesionales en el territorio nacional.

“Para la persona que gana mucho es una posibilidad, como tiene bastantes recursos puede pagar más impuestos, esto es algo sano, primero tiene derecho a tener mucho dinero, pero también tiene derecho a pagar más impuestos, pero el asalariado no”, sentenció el también Presidente nato de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

El jefe de Unidad Nacional y empresario cementero, Samuel Doria Medina, en declaraciones a la prensa aseguró que la Ley de Pensiones establece el cobro de un impuesto adicional a los ingresos, sin precisar de quienes, y que únicamente resta la reglamentación para su puesta en vigencia.”No estamos trabajando en ese tema”, no se habló de un impuesto al salario, se habló de un proceso de redistribución de los recursos públicos”, declaró la viceministra de Política Tributaria Susana Ríos a la agencia ABI.

Aseguró que “no hay un déficit fiscal” y que, por el contrario, durante los dos primeros meses de este año las recaudaciones crecieron en un 40 por ciento, respecto a similar periodo de 2010. “Tenemos 1.600 millones (de bolivianos) adicionales a febrero, respecto de lo recaudado en la gestión 2010”. Ríos garantizó los recursos para el pago de los bonos sociales como la Renta Dignidad, para los ancianos; el bono materno infantil Juana Azurduy y el Bono Juancito Pinto.