Elecciones en Perú: ¿Se moverá la balanza suramericana?

Eduardo Paz Rada

marzo 12, 2011Publicado el: 4 min. + -
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Las próximas elecciones que se realizarán en Perú y Argentina van a marcar, sin ninguna duda, el movimiento de la balanza de equilibrios políticos, diplomáticos y militares en la región suramericana y en el conjunto de América Latina. Es particularmente importante el proceso peruano porque el gobierno de Alan Garcia, durante los últimos años, ha marcado una línea ajena a los proyectos de unidad e integración regionales y, más bien, se ha sumado a las posiciones conservadoras proclives al imperialismo estadounidense, por una parte, y ha implementado políticas internas de enajenación de recursos y empresas a favor de las empresas transnacionales, por otra.

En torno al primer aspecto se ha caracterizado por romper la ola latinoamericana de rechazo al Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), impulsado por el gobierno de Washington, y ha comprometido a su país con la estrategia del norte y ha marcado distancia con las iniciativas integracionistas independientes, llegando incluso a provocar fuertes altercados verbales y políticos con Hugo Chavez, presidente de Venezuela.

Los candidatos con mayores posibilidades hasta ahora y según las encuestas, siempre cuestionadas por sus preferencias y orientaciones, son el expresidente Alejandro Toledo, la hija del expresidente Alberto Fujimori, Keiko, Luis Castañeda y Ollanta Humala. Todos son fuertes críticos del actual gobierno de Garcia, sin embargo los tres primeros se adhieren a las políticas liberales pronorteamericanas mientras que Humala adopta posiciones de fuerte contenido nacionalista y de mayor adhesión a las solidaridades regionales en América Latina. El otro candidato Pedro Kusinsky, el exministro neoliberal de nacionalidad peruano-estadounidense, no ha despegado, mientras que el APRA de Alan Garcia ha perdido su candidatura por la renuncia de Mercedes Araoz, debido a fuertes luchas de intereses de los miembros del histórico partido.

Las preferencias por Toledo son fuertes, sobretodo por el peso electoral de Lima y el norte costero, éste realiza una campaña reivindicando los logros económicos de su gobierno y criticando la corrupción del gobierno de Alan Garcia, tiene las preferencias de Washington e inclusive ha tenido contactos con diplomáticos norteamericanos, en tanto que Keiko Fujimori y Luis Castañeda aparecen en segundo lugar, aunque al parecer han llegado a su techo de preferencias. Humala ha comenzado a repuntar en las preferencias especialmente con el respaldo de la población de la sierra, de la región del sur y de los barrios populares de Lima, ha buscado acercarse a la presidenta brasileña Dilma Roussef y a Lula da Silva, con quienes compartió en el último congreso del PT de Brasil.

Las últimas semanas de campaña estarán marcadas por una mayor radicalidad de las críticas al gobierno y la compulsa y debate y crítica mutua entre los candidatos con mayores posibilidades, siendo muy difícil un pronóstico final sobre los resultados, aunque se descuenta que será en la segunda vuelta donde se decidirá el futuro político peruano. Los dos candidatos que consigan la mayor votación pasarán a una segunda vuelta y es precisamente ante esta perspectiva que la confrontación está llegando a su punto culminante.

Los resultados de las elecciones del 10 de abril y de la segunda vuelta del 5 de junio marcarán no solamente la trayectoria política peruana, sino también las nuevas alianzas y proyecciones que se identifican en el continente. Podría fortalecerse una línea conservadora afín a los gobiernos de Chile y Colombia con Toledo, Fujimori o Castañeda, una más centrista al lado de los de Brasil, Argentina y Uruguay con Humala quien, al parecer, ha descartado toda posibilidad de seguir una posición como la de Venezuela, Ecuador o Bolivia.

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