(ABI).- A 30 años del sangriento golpe del entonces general Luis García Meza (julio 1980-agosto 1981) fueron detenidos el viernes los paramilitares Rogelio Gómez Espinoza, Juan Gualberto Aquize Rada, y Marcos Herminio Mena Vargas, informó el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti.

Los paramilitares fueron procesados y condenados a tres años de privación de libertad por delitos de encubrimiento y falso testimonio en la desaparición y asesinato del líder del Partido Socialista 1 (PS-1) Marcelo Quiroga Santa Cruz, el diputado Carlos Flores Bedregal, y el dirigente minero, Gualberto Vega Yapura.”Hoy presentamos a estas tres personas detenidas por el Centro Especial de Investigaciones Policiales (CEIP), cumpliendo con el mandamiento de aprehensión emitido por el Juzgado Segundo de Partido en lo Penal”, explicó Llorenti. El Ministro recordó que el 17 de julio de 1980 no solamente Bolivia y su democracia sufrieron el golpe del Estado con la instauración de la dictadura de Luis García Meza Tejada, sino que, a partir de ese momento, soporto persecuciones, violacionessistemáticas a los derechos humanos y la supresión de las libertades fundamentales de los ciudadanos. “Ese día, hace más de 30 años fue asesinado el líder del PS-1, Quiroga Santa Cruz, y los dirigentes Flores Bedregal y Vega, durante el asalto a la sede de la Central Obrera Boliviana (COB) por parte de paramilitares de García Meza al mando de su ministro del Interior, Luis Arce Gómez”, enfatizó Llorenti. En ese cruento episodio fueron detenidos y después torturados varios políticos y dirigentes sindicales que se encontraban en la sede de la COB en una reunión que planificaban acciones en defensa de la democracia. Tras la caída de García Meza, a cargo de un grupo de militares institucionalistas, se abrieron procesos en su contra y de sus colaboradores, entre ellos un juicio de responsabilidades. En la actualidad García Meza, Arce Gómez y otros responsables de esos hechos cumplen condenas de reclusión en la cárcel de Chonchocoro. Ante la querella de familiares de Quiroga Santa Cruz y organizaciones de activistas de los derechos humanos, se inició otro proceso judicial por la desaparición del líder socialista. En ese marco, se libraron mandamientos de aprehensión contra varios paramilitares para que sean recluidos en cárceles de Bolivia. Rogelio Gómez Espinoza fue integrante del grupo de jefes y agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DIN). Participó en los preparativos del golpe militar de García Meza, dijo Llorenti. Agregó que este procesado participó igualmente en acciones de seguimiento y persecución de políticos que después fueron desaparecidos, además de secuestrar los cuerpos de Carlos Flores y Marcelo Quiroga Santa Cruz. Fue condenado por los delitos de encubrimiento y falso testimonio, imponiéndole la pena privativa de libertad de tres años de reclusión en la cárcel de San Pedro, más el pago del daño civil y costas judiciales a favor de los querellantes y el Estado. A su vez, Juan Gualberto Aquize Rada fue agente de la DIN y participó en el recojo, manipulación y secuestro de los cuerpos y posterior desaparición. Mintió y negó información sobre la identidad de Carlos Flores Bedregal. Se le condenó a tres años de prisión a cumplir en San Pedro, más el pago de costas judiciales, daños y perjuicios a favor de los querellantes y el Estado. Es autor y culpable de los delitos de falso testimonio y de encubrimiento, previsto y sancionado por delitos tipificados en el Código Penal. Marco Herminio Mena Vargas, fue agente de la represión de la dictadura de García Meza y responsable del transporte de los detenidos. También fue quien transportó los cuerpos de Marcelo Quiroga Santa Cruz y de Carlos Flores. Fue sentenciado a tres años de reclusión a cumplir en la cárcel de San Pedro, más el pago de costas, daños y perjuicios a favor de los querellantes y el Estado. Es autor y culpable de los delitos de falso testimonio y encubrimiento, previsto y sancionado por el Código Penal, según el informe oficial.