Al haber agotado los adjetivos del pueblo y escritores (incapaz, ineficiente, paranoico, neoliberal) que retratan perfectamente a todo el régimen político del MAS (gobierno central, gobernaciones departamentales y alcaldías), me viene a la memoria al “MAS” cobarde matón del barrio, que golpea al menor, al más débil; pero, incapaz de tener la misma actitud frente a otro matón del brrio. En el caso del gobierno actual, su cobardía llega tan lejos que incluso maltrata al débil que le defendió de los matones de la derecha en los momentos difíciles que le tocó vivir al gobierno del MAS, sus militantes del campo.

En el caso de Cochabamba, por los seguidores de Manfred Reyes Villa, el pueblo en un primer momento destituyó al ex militar golpista, haciendo que se escape de nuestra ciudad y se cobije bajo las faldas de la derecha cruceña. La noche del gran cabildo, como jamás se había visto en nuestra llajta, donde participaron el pueblo cochabambino, los campesinos del valle y fundamentalmente productores de coca del trópico de Cochabamba se destituyó al Prefecto Reyes Villa.

Sin embargo, el gobierno asustadizo –con mentalidad propia del colono– desconoció las conclusiones del Cabildo, señalando que fue un acto de unos cuantos trotskistas que nunca estaban de acuerdo con nada. Sin rubor alguno se olvidó que los campesinos del trópico llegaron a la ciudad por la consigna de la dirigencia del MAS y no la consigna de los trotskistas. Y, como siempre, no tuvieron una buena lectura política de la coyuntura; porque, no esperaba la radicalidad del pueblo. Este fue la primera defensa del “pueblo pobre” cochabambino al gobierno del MAS; la respuesta de éste un golpe bajo y miserable.

Permítaseme una digresión: la paranoia[1] trotskista del vicepresidente Álvaro García Linera, que posteriormente se contagio todo el MAS, tiene su raíz en los años noventa del siglo pasado. Por esta época y a iniciativa de la juventud de la “ASP” hoy “MAS”, se intentaba crear una Federación de Jóvenes Socialistas en Cochabamba con proyección nacional. Las diferentes tendencias de izquierda nos reuníamos todos los sábados bajo un árbol frondoso, que se encuentra cerca de la facultad de Derecho, para elaborar un programa.

La pobreza ideológica, mejor, la abigarrada ideología de los jóvenes de la ASP frente a los otros grupos como los guevaristas, pecistas y trotskistas, hacía que los primeros, cada sábado al anochecer, salieran abochornados e impotentes frente a la sólida formación política de los segundos. Un sábado, los asepistas llegaron a la reunión con Álvaro García Linera. Éste, al ver que la gente de las otras tendencias, sobre todo los trotskistas no eran para nada perejiles como sus mozos de espuelas, no quiso quedarse a debatir y se fue con la promesa de volver el sábado siguiente, que nunca llegó. Aquí se encuentra el rizoma de la paranoia trotskista del Vicepresidente del Estado Plurinacional. Aclarar, además, que el grupo del que fui parte y de tendencia guevarista, nos reuníamos en el mismo período con Raquel Gutiérrez, compañera de García Linera.

El segundo movimiento cochabambino en defensa del MAS y su militancia fue el 11 de enero del 2007. Días previos a esta fecha, se daban discursos incendiarios contra Manfred y la derecha que le apoyaba. Recuerdo entre los revolucionarios verbales al profesor Federico Pinaya, actual ejecutivo de la Confederación de Maestros Urbanos de Bolivia, Víctor Mitma secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental y Omar Fernández Senador por el MAS, que llegado el momento y cuando los campesinos eran agredidos por la hordas manfreristas no dieron señales de vida. Tuvieron que salir los vecinos de la zona sur, los activistas de la plaza central y los universitarios de San Simón para defender a los campesinos del trópico de Cochabamba, que en ese momento eran sinónimo de MAS. Sin temor a equivocarme, debo afirmar que sin la intervención del pueblo pobre de Cochabamba, hubiera terminado en una masacre de campesinos del Chapare.

Estos dos momentos son prueba suficiente para señalar que los pobres, “los débiles del Barrio”, dieron un respaldo absoluto al MAS, matón del Barrio. En cambio éste, una y otra vez golpea a quienes, en su momento, les defendieron.

En orden de importancia, el más significativo fue el gasolinazo en Navidad y la represión a los pobres por la policía frente al alza del azúcar y otros productos como consecuencias del Decreto Supremo (fallido en papeles) 748. Le sigue el incremento arbitrario de tarifas de los transportistas, con el silencio cómplice del gobierno, de la gobernación, de los alcaldes y concejales del MAS.

Ergo, el MAS en todas sus estructuras, teme a los económicamente fuertes como son los transportistas y los especuladores del azúcar; y, ayer, a los de la “media luna”. Y, no duda en ordenar reprimir cualquier manifestación del pueblo que sale a las calles, porque ya no tiene como alimentar a sus hijos. Tildándoles de ser partidarios del MSM, de trotskistas, “avanzada política de la extrema derecha camuflada”[2] y otros exabruptos que hacen sonrojar al mas bisoño de la política, pero que es repetido una y otra vez hasta la necedad por el docto en política.

Notas:

[1] Utilizamos el término paranoia como sinónimo de miedo. Cf. http://www.saludalia.com/docs/Salud/web_saludalia/temas_de_salud/doc/salud_mental/doc/doc_paranoia.htm

[2] Cf. http://www.elmundo.com.bo/

* C.I. 3269871 Sta Cruz.