La Habana y Washington (PL).- El líder de la Revolución cubana Fidel Castro afirmó que la Organización de Naciones Unidas (ONU) es una estafa y Estados Unidos dice allí la última palabra. La potencia norteña reiteró hoy la manipulación que hace su diplomacia de la ONU al descalificar un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad sobre la agresión israelí contra el pueblo palestino.

Durante la segunda parte de un encuentro con intelectuales que participan en la XX Feria Internacional del Libro de La Habana, transmitido hoy por el programa radiotelevisivo Mesa Redonda, Fidel Castro señaló la influencia de Washington en ese organismo mundial. Destacó que cuando un individuo al frente de esa instancia, o de algún órgano perteneciente a ella, no responde a los intereses de la administración norteamericana, lo sacan.

Recordó que las últimas votaciones realizadas en la ONU sobre el bloqueo económico, comercial y financiero de esa nación norteña contra Cuba condenaron la existencia de ese cerco y, a pesar de ello, Washington no le hace caso alguno.

Para mí tiene valor la posición de los gobiernos, la valentía que se requiere para ello, los de Europa dan 20 explicaciones de voto después de oponerse al bloqueo, dijo. Sin embargo, pueden estar 20 años condenando al bloqueo, y ¿qué le importa a los yanquis eso?, se preguntó, en alusión a la administración estadounidense.

Afirmó que no sirven unas Naciones Unidas que ni siquiera pueden decir que es ilegal y genocida lo que está haciendo Estados Unidos, cuando el país que más alimentos produce y más cerca está de Cuba pone tantas trabas para el comercio con la isla.

El líder de la Revolución subrayó que, para Estados Unidos, Cuba es un país terrorista, pese a que nunca ha muerto a manos de Cuba un solo norteamericano como consecuencia de una bomba, ni ha existido un solo caso de tortura.

Castro se refirió a momentos de la lucha revolucionaria en el archipiélago y también rememoró crímenes cometidos por el gobierno estadounidense en América Latina, entre ellos, el asesinato del líder nicaragüense Augusto César Sandino.

Los intelectuales, por su parte, expresaron sus opiniones e inquietudes en torno a temas como los levantamientos populares en Oriente Medio, la funcionalidad de los organismos internacionales y los peligros inminentes para la especie humana.

La secretaria de Estado Hillary Clinton consideró que el proyecto de resolución del Consejo de Seguridad sobre la agresión de Israel a Palestina no es el camino adecuado para encontrar una solución según los intereses de su país. El texto de la ONU contiene una condena a los asentamientos judíos en los territorios palestinos ocupados, y pide que se detenga la construcción en ellos, algo que los estadounidenses bloquean hace décadas para proteger a su principal aliado en la región.

En declaraciones a la prensa luego de un encuentro a puerta cerrada con senadores que trabajan sobre la situación en el Oriente Medio, Clinton sostuvo que durante años, hemos insistido en que el Consejo de Seguridad y las resoluciones presentadas allí, no son el vehículo adecuado para alcanzar ese objetivo.

Los comentarios de la jefa de la diplomacia estadounidense ocurren luego que el ministro de Relaciones Exteriores palestino Riyad al Maliki rechazara un compromiso ofrecido por Washington para retirar un proyecto de resolución que condena la colonización judía en Cisjordania.

El proyecto del organismo multilateral circula hace más de un mes y cuenta con el respaldo de más de 120 países, pero crea las acostumbradas contrariedades en los representantes estadounidenses, que según fuentes cercanas al órgano ejecutivo de la ONU, seguramente terminarán en veto.

Washington trata de justificar su posición con el argumento de que las cuestiones de las negociaciones entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) deben ser tratadas en el plano bilateral y no en el foro de la ONU.

La letra del documento reitera el reclamo a Israel para que detenga toda acción relacionada con los asentamientos de colonos judíos en los territorios palestinos ocupados, incluido Jerusalén oriental.