Los orígenes del súper pingüino y del esmoquin de los habitantes de la Antártida

El inca del agua

Isaac Bigio

enero 24, 2011Publicado el: 4 min. + -

En nuestro planeta hay 6 continentes. Cinco de éstos son dominados por humanos quienes conciben que los trajes esmoquin sean un símbolo de lujo, los mismos que solo son usados ocasionalmente por ciertas minorías. En cambio, en el único continente donde nunca ha habido países o ciudades, todos los habitantes que caminan sobre él pareciera que nunca se sacaran sus esmóquines.

Se trata de la Antártida, un continente con unos 14 millones de kilómetros cuadrados (un área similar al de la suma de EEUU y la Unión Europea). Nunca ha habido un solo humano que allí haya nacido y luego se haya reproducido. En cambio, hay millones de pingüinos que jamás han salido de ésta. El Polo Sur es la cuna de la mayor parte de las 17 a 20 especies que hay de dicho bípedo con eterno traje de frac. Cuatro de éstas incuban en plena Antártida y la mayor de todas (el Pingüino Emperador) lo hace caminando en el invierno hacia la parte más fría y oscura de su interior. Durante 9 semanas los machos protegen con sus cuerpos a su único huevo soportando temperaturas de hasta menos de 60 grados bajo cero y vientos helados de hasta 180 kilómetros por hora, y todo ello sin comer nada. Tras perder un tercio de sus 35 kilos de peso, ellos caminan 100 kilómetros de vuelta hacia el mar junto a sus crías. Ningún otro animal conocido en la historia es capaz de soportar tales condiciones. Su resistencia muestra un futuro: para los humanos como un ejemplo para adaptarse al hielo (incluso en otros mundos) y para la ciencia que ve que, en caso de darse una masiva extinción, estas aves se agigantarían parareemplazara las ballenas como los mayores seres marinos. A todos se nos enseña que hace 65 millones de años atrás un meteoro destruyó a los grandes dinosaurios. Hoy los paleontólogos coinciden en que las actuales 10,000 especies de aves son dinosaurios y que los pingüinos son la primera familia de éstos que logra conquistar las profundidades del océano y al único continente 100% helado. Nuevos descubrimientos hechos en el departamento de Ica en Perú ayudan a entender cómo los pingüinos fueron evolucionando ycuándoadoptaron su actual ‘traje de gala’. Estos palmípedos no fueron animales que surgieron para vivir en los hielos. Hace más de 30 millones de años, durante el Eoceno, la costa central del Perú tenía aguas cálidas en las que se desarrollaron varias especies de ellos, como el Icadyptes o el Perudyptes. El más extraordinario para la ciencia es uno que fue bautizado como Inkayacu (el inca del agua en quechua). Este medía igual que muchos humanos (1.5 metros de altura) y su masa duplicaba a la del Emperador, el mayor pingüino contemporáneo.Tenía un pico muy largo especializado en peces, el cual, al emerger del mar, mostraba –según su co-descubridora Julia Clarcke- el ataque de ave más parecido al de la imagen símbolo del film Tiburón (‘Jaws’). Ese ejemplar descubierto por Ali Altamirano del museo de la Universidad San Marcos; ha sido el único fósil de pingüino encontrado con plumas. Al estudiar las melamosonas de éstas, se puede discernir cuáles fueron sus colores.La gran sorpresa fue ver que su plumaje era rojo o gris, diferente al blanqui-negro de todos los actuales pingüinos. Esto demostraría que los primeros palmípedos heredaron rasgos y colores similares alosde otras aves, y que los pingüinos fueron adquiriendo su actual esmoquin (blanco por debajo para que sus depredadores los confundan con la luz solar) y negro por arriba con el tiempo, ya sea para hacer frente a sus enemigos o para poder sumergirse a profundidades mayores (hoy algunos llegan a bucear a 200 ó 300 metros debajo de las olas y a una presión atmosférica 800 veces mayor que la nuestra). No obstante, tal como Clarcke explica, no todas las cuestiones sobre la evolución de los pingüinos son como blanco y negro. Cuando elInkayacuera el rey del Pacifico suramericano, aún no habían aparecido las focas y lobos marinos, los mismos que habrían sido co-responsables de su extinción o de que los pingüinos se replegaran a climas donde éstos no les pudiesen cazar tan fácilmente. La ironía del destino es que la Antártida es uno de los continentes que más crece en número de caminantes con frac, y todo ello debido al declive de cetáceos y focas cazados por los humanos. Según Dougal Dixon, uno de los grandes especialistas en las faunas del futuro, cuando los humanos desparezcan, los esmóquines dominarían los océanos, pero como los trajes de sus nuevos incas: los grandes pingüinos.

PD – Mis condolencias a los familiares, amigos y alumnos del gran lingüista Luis Jaime Cisneros (Lima, 28 Mayo 1921- 20 Enero 2,011), quien fuera mi profesor en la Universidad Católica.

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