La Habana, (PL).- En Bolivia hay un despertar editorial y me gustaría que esa capacidad creativa pudiera mostrarse en la próxima Feria Internacional del Libro de La Habana, señaló hoy el Vicepresidente Álvaro García al participar en la inauguración de la edición 54 del premio literario Casa de las Américas.

García Linera calificó a Casa de las Américas como un lugar fundamental, único en la construcción de una cultura universal para los latinoamericanos. Al inaugurar el premio literario 2011, destacó cómo la institución influyó en miles de generaciones en la región durante más de medio siglo, sobre todo en los países marcados por dictaduras militares.

No solo es un punto de encuentro, dijo, se ha convertido en un escenario para defendernos y difundir nuestras ideas. Un laboratorio de producción, un lugar vanguardista de la cultura de nuestro continente. Por este edificio que antaño solo lográbamos ver en fotos -señaló-, han desfilado grandes pensadores como Roque Dalton, Juan Carlos Onetti, Bryce Echenique, Eduardo Galeano y otros tantos que contribuyeron a perfilar el horizonte cultural de América Latina.

Escritor y sociólogo, García Linera recordó su primer encuentro con Casa mediante sus publicaciones en los años 60 y 70 del siglo pasado, cuando era estudiante. Tener un libro cubano en aquella época era un delito, apuntó.

Citó como ejemplo obras premiadas en Casa como La guerrilla tupamara, de María Esther Giglio; Me llamo Rigoberta Menchú, de Elizabeth Burgos, y Días y noches de amor y guerra, de Eduardo Galeano, que reflejaban la esperanza y la angustia de toda una generación comprometida con su continente. Textos como esos alimentaron nuestro espíritu y compromiso, recalcó.

Evocó también al escritor peruano José María Arguedas, a quien el premio dedica su 52 edición en el centenario de su natalicio. Él, dijo, nos dejo tres rutas para entender lo que hoy sucede en nuestro continente, una de ellas el papel de la cultura como fuerza motriz y emancipadora.

Resaltó que en su indianismo prematuro, el autor de Los ríos profundos avizoró cómo en la cultura de nuestros pueblos se anida la tensión permanente entre resistencia y proyecto alternativo de la sociedad.

Arguedas fue el precursor del indianismo frente al indigenismo que trataba al ser como un sujeto redimido por los otros, acotó García Linera, quien recomendó estudiar como nunca el pensamiento del insigne intelectual peruano.

En su discurso de unas dos horas, el vicepresidente boliviano hizo un esbozo de los hitos del movimiento indígena en su país hasta la llegada a la presidencia de Evo Morales, y la lucha continua desde hace más de 200 años de esas comunidades por sobrevivir.

Hoy, agregó, tenemos un estado en proceso de consolidación con un programa plurinacional basado en la igualdad de los pueblos, las culturas, los idiomas, en el reconocimiento estatal y las oportunidades para 36 naciones que integran una sola nación: Bolivia.

Tras la intervención de García Linera en la Sala Che Guevara se puso en circulación su libro La potencia plebeya, ensayos “que discuten y dialogan no sólo con el devenir boliviano, sino también con el pensamiento marxista”.

Una veintena de intelectuales integran el jurado del premio Casa, en el que concursan 300 originales en los géneros de novela, cuento, testimonio, ensayo artístico-literario y literatura brasileña, en la modalidad de ficción. El fallo se dará a conocer el próximo 27 de enero.

Dedicado a las culturas de los pueblos que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el evento literario comenzará el venidero 10 de febrero en esta capital. Como parte del ALBA, Bolivia estará presente en la cita, con distintas sedes en el occidente, centro y oriente del país durante el mes de marzo y clausura en Santiago de Cuba.

En opinión de García, también reconocido sociólogo e investigador social latinoamericano, el despegue boliviano en las producciones de ensayos, novelas y poesías tiene lugar sin la intervención de las grandes editoriales.

La articulación de fuerzas sociales, la movilización y la construcción de nuevos imaginarios en la región como parte de procesos revolucionarios, son un profundo hecho cultural. Vivimos un tiempo muy creativo en términos culturales y la Feria de La Habana es una oportunidad para dar a conocer lo que estamos haciendo, refirió.