Brasilia y Caracas (PL).- Tres municipios turísticos de la región serrana de Río de Janeiro viven hoy una verdadera tragedia debido a las intensas lluvias que han causado hasta el momento 425 muertes, cifra que crece constantemente. En Venezuela, la temporada lluviosa de 2010 dejó 38 muertos y más de 130 mil personas sin viviendas.

Nova Friburgo, Teresópolis y Petrópolis están prácticamente bajo el lodo que descendió de los cerros más altos de la zona, arrastró todo a su paso y sepultó cientos de casas, muchas de ellas con sus moradores dentro.

Reportes previos de Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y las autoridades locales reflejan que 168 personas han fallecido en Nova Friburgo, 146 en Teresópolis y 38 en Petrópolis, pero esa cantidad puede aumentar debido al alto número de desaparecidos. Continúa el mal tiempo en la zona, lo cual vaticina nuevos deslizamientos de tierra.

Un balance posterior de organismos de socorro y de las autoridades locales confirmaron hasta el momento la muerte de 425 personas, de ellas 201 en el municipio de Nova Friburgo, 176 en Teresópolis, 39 en Petrópolis y 19 en Sumidouro, debido a los deslizamientos de tierra provocados por las intensas precipitaciones.

La presidenta de Brasil Dilma Rousseff sobrevoló en helicóptero la zona de la mayor tragedia en la historia de esas localidades. En su primera acción desde la toma de posesión el pasado 1 de enero, la mandataria firmó este miércoles una Medida Provisional que destina 780 millones de reales (unos 458 millones de dólares) a los municipios del país afectados por las intensas precipitaciones.

El secretario de Medio Ambiente de Río de Janeiro Carlos Minc calificó los sucesos como la peor catastrófe de la historia de Teresópolis, donde 800 miembros de la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos intentan localizar a soterrados que puedan estar aún con vida.

Reportes periodísticos procedentes de ese estado brasileño aseguran que la situación es crítica en Madame Machado y Vale Cuiabá, localidades del distrito de Itaipava, pues los bomberos tienen dificultades para llegar por los deslizamientos de tierra y el mal tiempo que impide el vuelo de helicópteros.

La presidenta Rousseff destacó hoy la necesidad de la prevención para evitar tragedias como la acontecida en la Región Serra. El trabajo de prevención debe realizarse en conjunto entre los gobiernos federal, estadual y municipal, y tiene que contemplar programas habitacionales, de saneamiento y de ocupación del suelo urbano, precisó la mandataria en conferencia de prensa.

En compañía de Sergio Cabral, gobernador de Río de Janeiro, Rousseff aseveró que “vinimos a socorrer y dar continuidad al proyecto de prevención, como hicimos en la Rocinha y la Baixada Fluminense. Vamos a vincular todos los programas de la Unión que puedan evitar ese tipo de tragedia”. Cabral apuntó que sólo en Río de Janeiro más de 18 mil viviendas están asentadas en zonas de alto peligro ante eventos naturales.

Entre la noche del 10 de enero y la madrugada del 11 al menos seis personas murieron en Sao Paulo debido a un fuerte temporal. La congestión de vehículos, diaria en Sao Paulo, era mayor por la inundación de la principal arteria de la ciudad, la marginal Tiete, que corre a ambos lados del río de igual nombre.

Reportes de la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos reflejan que deslizamientos de tierra y derrumbes de viviendas a causa de las intensas precipitaciones son los responsables de los fallecimientos en barrios pobres de la región metropolitana, asentados en laderas de alto riesgo. Con estas seis muertes suman más de una veintena las personas que han fallecido en Sao Paulo en la temporada lluviosa, que comenzó en octubre y debe extenderse hasta marzo.

Venezuela despide período lluvioso extremo

Venezuela deja atrás el período lluvioso de 2010, con los niveles más elevados de precipitaciones en 50 años de registros, destaca el Ministerio de Ambiente en su portal digital. “Los efectos del cambio climático, producto del sistema capitalista, destruyeron la regularidad del clima en el país, aseguró el titular de esa cartera Alejandro Hitcher. Entre el 15 y 20 de enero, comenzaría el período seco, según pronósticos metereológicos, refirió el ministro.

Venezuela pasó en 2010, de una grave sequía, la cual provocó que los embalses se secaran, a precipitaciones con los niveles más altos en medio siglo. La temporada seca, de las más severas en décadas, llevó a una crisis del sector eléctrico nacional.

En cambio, los índices de pluviosidad del invierno dejaron 38 muertos, más de 130 mil personas sin viviendas, graves daños al sistema vial, colapso de puentes y carreteras, así como afectaciones a los sectores agrícola y ganadero.

La situación obligó al gobierno a decretar emergencia en 11 estados y poner en marcha un plan de recuperación con énfasis en la vivienda. El saldo positivo de las precipitaciones fue el llenado de los embalses y en ese sentido Hitchter instó a ahorrar el agua.

Aunque las presas “se llenaron y mantienen niveles importantísimos” es necesario “prepararnos, por si acaso se produce una sequía extrema, a causa del cambio climático”, alertó el ministro. Venezuela posee importantes embalses como El Guapo en el estado de Miranda; Camatagua, en Aragua; Pao La Balsa, en Cojedes; Turimiquire, en Sucre; El Palmar, en Bolívar; y Tres Ríos, en Zulia.

En Tegucigalpa, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) declaró la alerta verde en seis departamentos de Honduras ante el ingreso de un frente frío que provocará descensos bruscos en la temperatura. La medida abarca a las regiones de Cortés, Colón, Atlántida, Gracias a Dios, Islas de la Bahía y Yoro.

“El fenómeno climatológico transportará humedad hacia el territorio nacional, con probabilidad de lluvias en la mayor parte del país, lo que dejará temperaturas muy bajas durante la madrugada y frescas durante el día”, indicó la Copeco. También se prevén rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora que incrementarán el oleaje en el mar Caribe.

Ante esta situación, la Copeco sugirió suspender la navegación de las embarcaciones de mediano y bajo calado debido a la altura de las olas, que en algunos lugares podría llegar hasta los nueve pies.

También recomendó a la población abrigar bien a los niños y ancianos para evitar enfermedades respiratorias y abstenerse de viajar en horas de la noche y la madrugada. La Comisión Permanente de Contingencias pidió a las alcaldías asegurar las vallas publicitarias y cortar las ramas de los árboles para impedir daños.