La representante demócrata estadounidense Gabrielle Giffords del estado de Arizona – él estado del senador ultraderechista John McCain – víctima de un veterano de Afganistán, se opone a la ley racista anti-inmigrante de este Estado y recibe constantemente amenazas. Giffords es partidaria de mayores medidas de seguridad en las fronteras de Estados Unidos con México y quiere “más seguridad” para las comunidades limítrofes de Arizona frente a la inmigración ilegal.

Sin embargo, según reporta el Los Angeles Times, se opuso a la ley racista SB1070 que impone medidas anti-inmigrantes extremadamente severas. La ley permite a la policía detener a quienes considera “sospechosos” de ser inmigrantes “por su aspecto”. Sus adversarios cubrieron literalmente su distrito de carteles proclamando “Giffords, opuesta a SB1070”. Su oficina fue luego asaltada por delincuentes y la congresista recibió amenazas “no especificadas”.

Giffords fue herida de gravedad por un veterano de Afganistán que abrió fuego en una asamblea que la legisladora convocó.

Elegida por primera vez en enero del 2007, Giffords, de 40 años, fue reelecta en 2010 para representar un distrito fronterizo con México. Esposa de Mark Kelly, un astronauta de la NASA. Giffords intervinó en los debates sobre las investigaciones por células madre y las fuentes alternativas de energía.

Detalle interesante: en 2007, Giffords – recibió una donación de campaña del Comité de Acción Política “Cuba Democracy”, un grupo de extrema derecha que busca mantener el bloqueo contra Cuba y se opone sistemáticamente a toda iniciativa hacia una apertura contra la Isla – como ocho otros candidatos que fueron entonces electos.

Sin embargo, Giffords fue luego la única legisladora que NO votó a favor de una propuesta de ley presentada por el congresista Charles Rangel, de Nueva York, para facilitar los negocios con Cuba en el sector de la agricultura.

Para la elección del 2009, los mafiosos de la organización cubanoamericana de Mauricio Claver-Carone no le dieron un solo centavo.

Giffords también ha denunciado recientemente a los carteles de droga de México, omnipotentes en la zona fronteriza, y sus multimillonarias operaciones de lavado de dinero.

“El atentado demuestra la decadencia de la sociedad estadounidense y hasta que punto llegará la extrema derecha para imponer su agenda”, reaccionó la abogada venezolana-estadounidense Eva Golinger, al enterarse del atentado de Arizona contra la representante demócrata estadounidense ocurrido en Tucson, Arizona

“Gabrielle Giffords fue víctima varias veces de acoso y vandalismo por parte de militantes del Tea Party y el Partido Republicano porque ella apoyó la Ley de Salud de Obama en 2010. La lideresa del ultra-conservador y reaccionario Tea Party, Sarah Palin, publicó un mapa con una lista de 17 congresistas demócratas “blancos” de su gente, entre ellos, Giffords”, explica Eva Golinger.

“Palin dijo que habría que “enfocar” y “disparar” para sacarlos del poder. Antes de las elecciones legislativas en EEUU en noviembre pasado, el oponente republicano de Giffords publicó un anunció dónde llamaba a un evento para “Buscar la victoria en noviembre y ayudar remover a Gabrielle Giffords del poder, disparando un automático M16 con Jesse Kelly”.

No obstante, Giffords ganó la reelección a su tercer mandato como congresista. “Giffords no es izquierdista, sino de centro. Irónicamente, como la mayoría de su estado, Giffords apoyó fuertemente la revindicación de los derechos de los residentes de Arizona de “cargar armas largas y armas automáticas” en público”.

Concluye la investigadora: “Se ve que será un año dificil para Obama y los demócratas. Los Republicanos están locos por el poder”.