El gobierno abrogó el gasolinazo, pero la subvención al precio de los combustibles será insostenible, dijo el vicepresidente Alvaro García quien además agregó que el pueblo definirá cuando los combustibles subirán de precio.

García hizo esas declaraciones durante una una presentación en el canal de televisión estatal, dos días después de que el presidente Evo Morales, abrogara un decreto, promulgado una semana atrás por García y que determinó el aumento del precio de los combustibles en hasta un 80% y desencadenó una ola de protestas sociales seguidas de una corrida de depósitos en la banca.

Según el mandatario, abrogar el Decreto de incremento de los precios de las naftas “no es una derrota, al contrario, se constituye en una victoria porque demostró que gobierna obedeciendo al mandato del pueblo”.

Aunque analistas políticosa abrogación de su propio decreto como una derrota que restará credibilidad al gobierno de Morales, García considera que el paso atrás es una victoria porque demuestra en Bolivia existe un Gobierno que es del pueblo. “Fue un paso atrás, para dar dos pasos adelante junto al pueblo tras consultar con las organizaciones sociales en forma abierta y transparente los pasos que deben darse en defensa de la economía nacional”, dijo.

En su presentación televisiva de casi 2 horas, García repitió los argumentos que expuso el día que promulgó el abrogado decreto 748 . Según él, la continuidad de las subvenciones a los precios de los combustibles líquidos dejan “una vena abierta sangrante que puede ser más grande si no se toman medidas junto al pueblo”.

El vicepresidente explicó que la importación de gasolina y de diesel en 2010 demandó del Estado un desembolso de 666 millones de dólares, de los cuales 380 fueron subvencionados. Este año el valor de la importación puede llegar a 1.002 millones de dólares, de los cuales 500 millones corresponderán a la subvención. Al mismo tiempo, combustibles por valor de 150 millones de dólares salieron del país por la vía del contrabando.

“A la larga esta situación se tornará insostenible para la economía. Bolivia deja de utilizar esos recursos en otros programas de amplio desarrollo social como la construcción de hospitales, escuelas, centros de salud, caminos, dotación de agua y energía eléctrica y otros”, agregó.

En su reazonamiento, García dijo que el alza es inevitable, aunque la próxima vez, antes de tomar una decisión, se consultará con los sectores sociales. “Serán ellos los que nos digan cuándo y cómo. También pueden decirnos que no lo hagamos, en cuyo caso, la responsabilidad del Gobierno está salvada”, agregó.