Desde que la oligarquía se dio cuenta que se les iba el poder de las manos, se esmeró por crear un contrapoder al futuro gobierno, acicateando la elección de prefectos inconstitucionales. Tomó la decisión de dividir el país a rótulo de “choque de culturas” entre oriente y occidente, con la misma tendencia: Estado “Centralista” vs. Estado Autonomista en franca oposición a la Asamblea Constituyente que se encargaría de diseñar un nuevo tipo de Estado antineoliberal. Cuando no tuvieron resultados favorables, optaron por hurguetear lo más sensible de los pueblos regionalmente, como: Capitalía Plena en Sucre, delimitación territorial en Potosí y Estado Federal. Humillaron y atropellaron a la gente pobre, tomaron y saquearon la cosa del Estado soberbia e impunemente. La historia intenta repetirse, so pretexto de que la derecha cuida intereses “populares”.

Tras las elecciones de autoridades locales, regionales y nacionales, sepultadas la mayoría de los partidos políticos de la oligarquía; mediáticamente publicitaron: persecución política, conculcación de la libertad de expresión, defensa de la democracia, malas relaciones con la santificada cúpula eclesiástica a la cabeza de sus Cardenal y con el “bondadoso” gobierno de los Estados Unidos. Además, que estábamos muy mal económicamente porque nuestros gobernantes se dedicaban sólo a “hacer” política, etc., etc., etc.

Ante los hechos de la derecha en las instancias de decisión, caso del Senado, ciertas gobernaciones y alcaldías; no dejaron avanzar instrumentos que hacen al interés del pueblo en su conjunto: salud, educación, seguridad social, fuentes de trabajo, etc. Como tampoco con la recuperación de las Empresas Estratégicas del Estado y su desarrollo. El voto popular en las últimas elecciones a favor de Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera (2/3 para que decida el MAS), implicó la implementación de un Proceso de Cambios que lo habían gestaron los Movimientos Sociales, en especial, los del “Heroico Octubre del 2003”, cuya masa predominante fueron campesinos, originarios y desocupados. Sin olvidar que la estocada letal al sistema neoliberal lo dieron en las jornadas de “lucha por el agua” en Cochabamba. En ambos casos sin conducción política, a no olvidarlo.

Si no hubo conducción política en la perspectiva histórica de las masas; qué es lo que se esperaba, después de tanto sacrificio; ¿dejar la conducción del Estado en manos de otros neoliberales, abiertamente ligados a la oligarquía parasitaria nacional enquistada en las transnacionales?. Nosotros creemos que no. A la derecha no le interesaba seguir segando vidas con tal de precautelar el Estado “centralista” y neoliberal que les permitió enriquecimiento ilícito e impune. Son éstos beneficiarios los que actualmente todo lo ven mal. Los que dejaron en escombros el Aparato Productivo del Estado. Con una élite de delincuentes que hoy son prófugos de la justicia.

El gobierno se dedica a hacer política y no a la economía del país; es un eslogan que lo repiten los neoliberales, los trotskistas y Revolucionarios de Salón, para ellos la situación está peor que con los gobiernos neoliberales, cínicos. Lo grave de esta mentira publicitada es que crea incertidumbre y ciertos riesgos belicosos, pero se desmorona fácilmente ante la primera gota de verdad. Primero, no existe ni existirá un sistema de gobierno donde no estén profundamente vinculados la cuestión política, económica y social. Segundo, ni un discurso demosteniano podrá cambiar a quienes no quieren ver ni oír sobre la verdad. No les interesan los datos del gobierno ni la implementación de obras “pequeñas”, ni los datos y análisis de organismos internacionales a los que estuvieron sumisos los gobiernos neoliberales, cuyas expresiones sobre Bolivia son por demás elocuentes en materia política, económica y social.

Por estas simples razones no manejaremos datos, que siendo importantes, no dejan de ser desvirtuados por los medios, la derecha y sus aliados. Para la empresa privada se tiene un “modesto” crecimiento a diferencia de un alto grado de “inflación”, o como para el gobernador Costas de Santa Cruz, era cuestión de austeridad, no comprar aviones, armas, y seguramente quitar la asistencia económico social a los pobres, o como para Álvarez Ejecutivo del Magisterio de La Paz, se trata de un gobierno neoliberal igual o peor que Sánchez de Lozada, en la misma línea Filemón Escobar y Jaime Solares, que hasta hoy aún no han aprendido a reconocer al verdadero enemigo de la clase que dicen defender, y que sin embargo hacen fuerza común contra el actual Proceso de Cambios.

Hidrocarburos sostén de la economía nacional; para la derecha, los trotskystas y Revolucionarios de Salón, no hubo “Nacionalización de los Hidrocarburos”, porque supuestamente no cambio nada y se sigue favoreciendo a las transnacionales. Nosotros creemos todo lo contrario, se está recortando lo que otorgaron los gobiernos neoliberales prófugos de la justicia. Primero, recuperamos el derecho propietario de los hidrocarburos; el Estado asume la responsabilidad de las decisiones en la cadena productiva de los hidrocarburos a través de la refundación de YPFB. Segundo, con la privatización a ultranza de YPFB, eran las transnacionales las que tomaban decisiones sobre los hidrocarburos, así: el costo de gas natural para el consumo interno era de 5,4 $us/mfc, y para la exportación entre 0,94 y 1,2 $us/mfc. Para peor, tercero, de la venta de gas natural en el mercado interno y externo, el 82% le correspondía a las transnacionales y sólo un 18% para el Estado. Similar situación ocurrió con el transporte y se nos hizo creer que se dio el milagro de que éramos un país poderos en reservas de gas, mentira.

Como también, en los gobiernos de Víctor Paz Estenssoro (MNR) y la dictadura de Hugo Banzer Suárez (ADN); se nos hizo creer que éramos un país con grandes reservas de petróleo, mentira; para justificar la exportación de crudo hasta agotar las reservas a precios “subvencionados” y pingues ganancias para las transnacionales, y condenarnos a ser importadores hasta el día de hoy. No habíamos sido un país petrolero sino más bien gasífero. Y esto hoy ha cambiado para bien de todos.

Bolivia, uno de los países más pobres del Continente, estuvo subvencionando el consumo de “su” gas natural a países más desarrollados como Brasil y la Argentina. Todo para favorecer intereses de transnacionales afincadas en los tres países. Nosotros pagando por “nuestros” hidrocarburos cinco veces más y el doble en su transporte. Por ello el Estado estaba condenado a sobrevivir vía impuestos y elevación de precios de los carburantes, cuyos efectos fueron letales para la economía de los pobres con un Estado destruido en su Aparato Productivo; que trasuntó en crisis del Estado Neoliberal.

Las transnacionales no invirtieron los recursos de la “capitalización”, ni los propios. Reinvirtieron lo que antes generaba YPFB para el Estado, entre 300 a 400 millones $us/año. La oligarquía desde entonces tuvo precios subvencionados en gas natural y otros carburantes, situación que no quiere perderlo porque le significa el mejor de los negocios vía contrabando a costa del Estado. Y por supuesto tal situación gracias a las políticas neoliberales tenía que acabar y llegó el día, por fortuna.

Justificaciones del alza de las tarifas de carburantes en promedio del 70%; fundamentalmente para evitar el contrabando, la fuga de capitales de un país pobre hacia sus vecinos más desarrollados: Brasil, Argentina, Perú y Chile; cuyos efectos son positivos para el desarrollo de los receptores del contrabando de carburantes subvencionados. Entretanto el Estado corría con gastos programados de hasta 380 millones $us para el 2010, proyectados en 660 millones $us para el 2011, que podrían muy bien contribuir en el desarrollo de las localidades, de las regiones y el país en su conjunto. No es admisible que el Estado compre diesel a razón de 8 Bs/lit. y lo distribuya al consumo por algo más de 3,5 Bs/lit., lo cual es contrabandeado en un precio hasta triplicado, entre tanto se reclamaba desabastecimiento.

Gracias a las políticas de los gobiernos neoliberales, desde hace más de una década (1997), se ha venido favoreciendo al “desarrollo” agroindustrial, que hoy genera una falsa inflación en base al encarecimiento del costo de vida que provocan con la elevación de precios de los productos de consumo cotidiano: azúcar, aceite, carne, arroz. Es decir, los subvencionados, una élite que hace lo imposible para truncar el Proceso de Cambios en la estrategia de dividir el país; se hacen más ricos a costa del Estado y el hambre del pueblo.

El gobierno cuando sostiene de que no se trata de un gasolinazo y que no habrá impuestazo, está estableciendo la diferencia entre lo que hicieron los gobiernos neoliberales para cubrir gastos de un Estado en crisis económica, pero también política y socialmente. Que no es el caso actual. Los indicadores económicos así lo demuestran, sólo manejaremos uno para demostrar lo que aseveramos: en el 2005 las reservas fiscales ascendían a 3.000 millones $us, que no cubría la deuda del Estado que superaba los 4.000 millones $us. En las postrimerías del 2010, esas reservas fiscales se han incrementado hasta casi 9.000 millones $us, y si la deuda fuera la misma o algo más; el Estado estaría en condiciones de saldarlas y tener reservas similares a la de los gobiernos neoliberales del pasado. Es decir, el Estado Plurinacional de Bolivia es solvente y sin posibilidades de entrar en crisis. Por más que lo desee la derecha.

El país más belicoso y endeudado del mundo, Estados Unidos, si tiene una crisis económica real. Las inversiones no generan fuentes de trabajo y tiene una desocupación superior a la de Bolivia. Con un crecimiento económico también inferior al de Bolivia. Este país tan poderoso y “desarrollado” no puede frenar el “contrabando de la droga”. Entonces, podemos deducir que no es fácil frenar el contrabando, cuando están involucradas mafias organizadas intocables, con poder político y económico. ¿Usted se entero por algún medio de que en Estado Unidos, se haya puesto tras las rejas a los verdaderos narcotraficantes?. No. El narcotráfico es una de las fuentes de ingreso económico más fuerte que tiene ese país, después del negocio de las armas y el negocio de los hidrocarburos. Desde ahí se tramoya la división de nuestro país en complicidad de los prófugos de la justicia boliviana, Sánchez de Lozada y sus secuaces. Los grandes ladrones del Estado y genocidas del pueblo boliviano.

El gobierno ha tomado la decisión de recuperar los recursos de la subvención a los carburantes a través del D.S.748; para desarrollar la Nación y evitar la sangría económica al Estado que se esfuerza por restablecer su Aparato Productivo desplomado por los gobiernos neoliberales. Tales recursos están predestinados a proyectos de desarrollo en el agro fundamentalmente, pero también a las gobernaciones y las universidades. El gobierno se ha comprometido con asistencia técnica y económica para lograr autoabastecimiento alimentario cotidiano para todo el pueblo.

Se ha comprometido a concertar con los sectores iniciativas de inversión y a equilibrar el encarecimiento del costo de vida como consecuencia del alza de los carburantes. Esto es loable. Como que urge hacerlo antes de consolidar un tratamiento salarial y otros que tienen que ver con los ingresos de sustento familiar, para evitar descontentos innecesarios como efecto de las medidas que dan fin a la subvención y el contrabando de carburantes.

Qué es lo que no tendría que fallar en las medidas complementarias del gobierno; con toda humildad, consideramos de vital importancia lo siguiente:

1) Urge concertar con los sectores, cuyos representantes saben del sentir de sus bases. Por fortuna el gobierno lo sabe por experiencia propia. Aspecto que se lo debía haber realizado antes de lanzar la medida, inclusive antes de tratar las políticas de carácter social, concientizando sobre la fuente de los recursos, especialmente por concepto de hidrocarburos, y así, pese a las dificultades del caso, encontrar un ambiente más receptivo. Es acá donde se debe ser diáfano en los alcances de la medida del alza de los carburantes y sus consecuencias. Sin perjudicar los ingresos de los asalariados que mueven la economía de las localidades, y siendo que ellos no tienen ninguna culpa sobre las subvenciones ni el contrabando. Ese equilibrio debe ser satisfactorio para bien de todos. Y así, dejar sin argumentos que justifiquen la osadía de la derecha que dice “defender” la economía de los pobres. Camuflaje cínico para impulsar la división del país.

2) Los recursos existen y son permanentes. Ello tiene mucho que ver con el estándar de vida que se tiene que asumir respecto a los países vecinos. Este sería un factor determinante para desarrollar el Estado Plurinacional y evitar la migración de nuestros compatriotas hacia los países vecinos donde sufren de mal trato, sin ser reconocidos como factor de desarrollo. En nuestro país estarían mejor desarrollando su tierra.

3) Los gobernadores y alcaldes, deberían disponer de medidas drásticas para con los especuladores y organizar comisiones de control social permanentes. Para atacar la fuente de los males, controlando a los productores, y no a las caseritas de los mercados que cuidando su capital de trabajo, seguirán ganando para el sustento diario. Como también para controlar la elevación irracional de las tarifas de transporte.

4) Si no se tiene claridad sobre en qué invertir y crear fuentes de trabajo permanentes. Consideramos muy oportuno, crear colonias productivas con asistencia técnica y económica en tierras vírgenes aptas para la producción de caña de azúcar, arroz, soya y fundamentalmente trigo. Como así también colonias para la producción de ganado. Todo en ligazón con las Universidades del Estado que son las llamadas a responder al verdadero espíritu de la Autonomía Universitaria -de compromiso con la problemática de su pueblo, adecuando el avance de la ciencia y la tecnología a nuestra realidad-. Consolidar los Almacenes de Abastecimiento. Crear cooperativas de producción de pan para evitar la especulación. Crear cooperativas de transporte público en calidad de propietarios de los chóferes desocupados. Crear medios de comunicación para asociación de periodistas comprometidos con la verdad y el Proceso de Cambios. Ello implicaría la creación de nuevas y mejores fuentes de trabajo permanentes.

Finalmente, creemos que el gobierno, antes de buscar apoyo de las organizaciones sindicales y populares; debería tratar de gobernar en corresponsabilidad con los sectores, para evitar el entrismo de los pícaros de derecha. Así las bases serían más receptivas y consecuentes con el Proceso. Porque no se entiende, cómo ciertos dirigentes, vez que pueden en nombre de sus representados asumen posición política en concomitancia con la derecha, y cínicamente demandan del gobierno atención favorable. Por ejemplo, en seguridad social, se tiene ventajas que no los tienen ni los países “desarrollados”. Y no dan la cara por el Proceso de Cambios. No muestran posición contra la arremetida de la derecha, las iglesias, los medios de comunicación y dirigentes sindicales con mentalidad neoliberal, o de los prófugos de la justicia. Otro ejemplo; asumir responsabilidad directa en la construcción de viviendas sociales, que en el pasado estuvieron teñidos de corrupción, por lo menos así fue en Sucre, donde deberían llegar las auditorias de la Contraloría. Ver de cerca cómo están las políticas de desarrollo en materia de hidrocarburos, ser celosos vigías de la participación del Estado en la cadena productiva de los hidrocarburos, como también en sus inversiones. La Ley de Hidrocarburos No.3058 urge en su cambio por ser contraria a la “Nacionalización de los Hidrocarburos”, etc., etc.

Quitar la subvención a los carburantes no solo frenará el contrabando, sino que se dispondrá de recursos permanentes para el desarrollo integral del país. El desafío radica ahora, en cómo se equilibra el estándar de vida respecto a los países vecinos.

Si bien la población tuvo una reacción natural al alza de los carburantes, no merecía una canallada como el invento irresponsable de la derecha sobre el “corralito bancario o financiero”, o que es para favorecer a las transnacionales, ni el manipuleo mediático sobre algo que golpea el estómago de los más pobres, con quienes se identifican hipócritamente. Ojalá predomine la sabiduría de las masas ante la osadía de la derecha.

La oligarquía dejaría de serlo si se aliara con los pobres. Sus tentáculos fascistas manipulan la conducción de las masas con otros objetivos; la división del país, que aún está latente.

Víctor Flores Álvarez

Sucre-30-Diciembre-2010