(ABI).- El ministro de Gobierno Sacha Llorenti destacó el desempeño de la lucha antidroga boliviana que, en términos generales, multiplica por cinco los logros registrados en promedio en el último lustro. Bolivia erradicó 8.200 hectáreas de plantaciones ilegales en 2010 y destruyó 23.585 m2 de almácigos, cifras sin precedentes en las últimas dos décadas, dijo el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas Felipe Cáceres. A pesar de ello, el Vicepresidente Álvaro García Linera advirtió sobre una nueva ofensiva de la derecha para desgastar al gobierno usando el tema del narcotráfico.

La lucha antinarcóticos en 2010 superó en más del 50% los registros promedio de las tareas de erradicación de coca ilegal y excedentaria de 2005, 2006, 2007, 2008 y 2009 inclusive. El ministro Llorenti destacó que la política antidrogas en 2010 alcanzó un éxito inédito y resonante en los valles de los Yungas, donde se permite por ley el cultivo de 12.000 hectáreas.

De las 8.200 hectáreas erradicadas este año, 6.455 corresponden al trópico de Cochabamba, es decir el boscoso Chapare; 1.310 a los Yungas de La Paz y 376 a la localidad de Yapacaní, en Santa Cruz. En lo referido a los almácigos, de los 23.585 m2 destruidos, 12.14 al trópico de Cochabamba, 9.770 a los Yungas y 1.691 en la localidad de Yapacaní.

“No sólo estamos erradicando en estas zonas, la cifras incluyen lo que estamos haciendo en los parques nacionales y reservas forestales, de la zona del trópico de Cochabamba. Ahí no se va a permitir ni un m2 de coca, porque ahí nos estamos jugando el futuro de las siguientes generaciones, no solamente en el tema del narcotráfico sino en el tema general en el respeto a los derechos de la Madre Tierra, del medio ambiente”, significó Llorenti.

“Un dato histórico: en los Yungas de La Paz se ha racionalizado más de 1.200 hectáreas (…) Lo que sucedía en la política antigua, en el modelo impuesto de afuera, de arriba que se aplicó era casi imposible pensar erradicar y racionalizar en los Yungas de La Paz”, explicó el ministro Llorenti.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) confiscó en 2010 y en 13.755 operaciones, 1.073 toneladas de marihuana y 28 de cocaína. De esa cantidad, 24.5 toneladas incautadas son de pasta base de cocaína (escoria de la cocaína), 3.3 toneladas de clorhidrato de cocaína y 1.073 de marihuana.

Como nunca antes en la historia de la lucha antidroga de Bolivia, en este período sobre todo, en la Chiquitania (este de Bolivia) se destruyeron 24 mega laboratorios de cristalización de cocaína de alta pureza y 19 laboratorios de reciclaje. Además, 5.750 factorías de pasta base de cocaína y 7.739 pozas de maceración de coca en varios lugares del país.

El personal antidroga aprehendió a 3.660 personas de diferentes nacionalidades en posesión de cocaína que era transportada a los mercados de Brasil, Chile, Argentina y Europa. En las acciones de interdicción se confiscaron casi un millón (952.389) de kg de sustancias químicas sólidas y 2,3 millones de litros de sustancias químicas líquidas, precursores para la fabricación de cocaína de forma sintética.

Llorenti l contrastó los desempeños registrados antes de 2005 con los obtenidos este año, en un intento por demostrar las diferencias ostensibles entre el modelo tutelado por Estados Unidos, hasta antes del ascenso de Morales al gobierno y el que se ha puesto en vigencia desde 2006. “El (año) 2001 se realizaron 3.309 operativos. El (año) 2010 realizamos 13.888, un mayor desplazamiento, mayor voluntad de lucha contra el narcotráfico”.

En el período 2001-2005 se realizaron 24.623 operativos y en los últimos 5 años, con el presidente Morales, casi han sido 56.000. Estamos hablando de más de doble de lo que se realizó antes. Esto implica una mayor capacidad operativa, una mayor posibilidad de secuestrar droga, representó.

También subrayó el volumen de incautaciones de hojas de coca ilegal alcanzado entre 2006 y 2010. “En los últimos 5 años logramos incautar 7.684 toneladas de coca que se desvía (al narcotráfico) y que es encontrada en esos afanes”, casi 5 veces más que en el lapso 2001-2005, afirmó.

En los referente a la incautación de precursores químicos (bicarbonato de sodio, permanganato de potasio, cal, urea, cemento) para la fabricación de cocaína, la FELCN confiscó 959 toneladas este año.

“Hay un crecimiento importante en estas en comparación con los años anteriores”, sostuvo al tiempo de destacar que “en el tema de las sustancias líquidas (léase gasolina, éter, diésel, tiner) expresadas en metros cúbicos el 2001” se incautaron 216 “y, este años, 2.375” toneladas.

Relievó también los 24 mega laboratorios destruidos en 2010 frente a los 3 en 2001, el único del año siguiente, los 2 de 2003 y cuatro de 2004, los 5 de 2004 y, otra vez en picada, los 3 de 2006. “Pero a partir del 2007 al 2010 se multiplica (la destrucción de) estos laboratorios porque hemos avanzado en el tema de los operativos que se realizan”, hizo notar.

Asimismo “los laboratorios de refinamiento entre el 2001 y 2005 que fueron 14. Entre el (año) 2006 y 2010 fueron 57 los destruidos. Los laboratorios de reciclaje destruidos en los primeros cinco años (de la década) fueron 16. Entre 2006 y 2010 fueron 37”, detalló.

También hizo precisiones sobre el índice de factorías de droga en el último lustro del gobierno de Morales y las contrastó con el inmediato anterior. “Fábricas destruidas entre el (año) 2001 y 2005 fueron 9.068. Entre el (año) 2006 y 2010 fueron 23.860 vamos a llegar a las 24.000 hasta fin de año con seguridad”, anotó. Dijo que el 50% la droga que se contrabandea desde Bolivia es de procedencia peruana.

Sin muertos

“Bolivia y el mundo son testigos que este año no solamente superamos la meta legal y anual de erradicación (de 5.500 hectáreas), sino batimos récord, pero lo más importante lo hicimos sin muertos y sin dañar el medio ambiente”, resaltó Cáceres en declaraciones a la ABI.

Destacó que la contribución de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), la voluntad de los productores de los Yungas de La Paz y el trópico de Cochabamba fueron elementos clave en la consecución de este éxito.

La erradicación de coca ilegal y excedentaria a las 12.000 permitidas por ley en los valles de los Yungas, en La Paz y las 8.000 en el Chapare, enmarcadas, estas últimas, en la política del “cato de coca” (40m2 por familia), no demandó el rocío de químicos y, como se trata de una labor concertada entre los cultivadores y el gobierno Morales, mucho menos costo en vidas.

Entre 1989, cuando arrancó una política draconiana de eliminación de cultivos ilegales, y 2006, cuando Morales, líder de los cocaleros bolivianos, asumió la conducción del país, la lucha antidrogas se cobró la vida, en circunstancias violentas, de al menos 200 indígenas y una decena de uniformados.

“Llegamos a la conclusión de no había sido importante bajo metralleta o bala hacer entender del por qué se debe erradicar la coca excedentaria que va a la elaboración de cocaína”, enfatizó el zar antidrogas boliviano, lo mismo que Morales, un cocalero proveniente del Chapare, otrora emporio de la droga.

El ministro Llorenti aseguró que “existe una diferencia radical de modelo, concepto cuando se habla de la lucha contra el narcotráfico de ahora y del pasado”. Destacó el formato del cato de coca de 40m2 a que las familias de productores tienen derecho, lo que canalizó la erradicación concertada de cultivos ilegales, de 8.200 hectáreas en 2010, casi 2.000 más que el año precedente.

También que “todas las medidas de racionalización se dan sobre la base de acuerdos que permiten impulsar proyectos a favor y beneficio de las comunidades para garantizar que los otros productos tengan un mercado garantizado y condiciones de infraestructura, apoyo técnico, de caminos para llegar a puntos donde se pueda comercializar en mejores condiciones”.

Por último significó que la lucha antidrogas boliviana se sustanció con el aporte de 20 millones de dólares sustanciados por el erario público, lo que subraya el carácter soberano de la lucha antidrogas boliviana.

“Hay cooperación internacional y si la dividimos por fuentes el gobierno boliviano está aportando aproximadamente 20 millones de dólares del TGN (Tesoro General de la Nación) para estas tareas en una medida para apoyar todo los mecanismos logísticos, para la erradicación y racionalización pero también para la interdicción”, precisó.

Incongruencia de Estados Unidos

El Presidente Evo Morales criticó la incongruencia que Bolivia, que viene de cumplir su mejor desempeño en décadas en la lucha antidrogas, carezca del beneficio de las preferencias arancelarias en el mercado de Estados Unidos (ATPDEA) y que, por contrapartida, Colombia y Perú, los mayores productores mundiales de cocaína, mantengan tal privilegio.

“El gobierno (de Bolivia) hace estos esfuerzos, sin embargo el gobierno de Estados Unidos rechaza y no nos otorga las preferencias arancelarias (ATPDEA), pero los países más productores de cocaína, como Colombia y Perú, tienen preferencias arancelarias, tienen certificación y no descertificación”, ironizó el mandatario.

Morales dijo que la verdadera razón para que Washington haya suspendido a Bolivia los beneficios del ATPDEA, una compensación a cambio de que países andinos sujeten a determinadas condiciones su lucha contra el narcotráfico, es política e ideológica.

Y como “no somos esclavos ni estamos sometidos al imperio, ni somos explotados por el capitalismo, ese es nuestro pecado y por tanto no nos dan preferencias arancelarias”, denunció.

En un encuentro con los cocaleros de la región de los Yungas, el Vicepresidente García Linera aseguró que la derecha está tomando bríos, después que fracasó en varios intentos de desestabilizar al gobierno socialista, desde que Morales juró como el primer presidente indígena de Bolivia, en enero de 2006.

“Han fracasado con el corralito bancario, han fracasado con la Constituyente, han fracasado con el revocatorio, han fracasado con el golpe de Estado, han fracasado con el separatismo, han fracasado con el intento de asesinato (a Morales)”, recordó.

A su juicio, la estrategia “de la derecha y del imperialismo” tiene dos cabezas, la primera infiltrarse en los movimientos sociales para “confrontar y dividir”. “La segunda estrategia es que nos van a querer desgastar con el tema del narcotráfico”, advirtió.

“Hemos dicho, ni libre cultivo de hoja de coca ni destrucción de la hoja de coca, (sino) cultivo racional, cultivo legal, que garantice el uso lícito, el pijcheo, el uso médico, el uso tradicional, el uso ritual de la hoja de coca”, agregó.

García Linera subrayó que la otra estrategia de la derecha “golpista” es infiltrarse en los movimientos sociales y confrontarlos con el Gobierno. “Saben que la fortaleza del presidente Evo es la unidad del pueblo, él es un hijo del pueblo, entonces se camuflan en las organizaciones sociales y desde adentro intentan generar enfrentamiento. Nosotros como pueblo unido tenemos que rechazar y garantizar la unidad monolítica del pueblo, de las organizaciones con el proceso de cambio y con nuestro presidente Evo a la cabeza”, remarcó.