(Agencias).- Los ciudadanos bolivianos Rosemary Chura Puña y Juan Castañeta Quispe, el paraguayo Bernardo Salgueiro y una persona no identificada de 19 años de edad fueron abatidos a balazos en los últimos cuatro días en violentos enfrentamientos con la policía y vecinos del Parque Indoamericano de la ciudad de Buenos Aires, ocupado por inmigrantes sin techo, la mayoría de origen boliviano y paraguayo. “Quiero en nombre de todos los argentinos pedir disculpas a todos los países hermanos que se han sentido ofendidos”, dijo la presidenta Cristina Fernández.

Centenares de inmigrantes sin techo ocuparon el parque más extenso de la capital argentina ubicado en Villa Soldati, exigiendo a las autoridades “viviendas dignas”. El martes de esta semana, efectivos de la policía quisieron desalojar a los ocupantes ilegales y en el enfrentamiento perdieron la vida un ciudadano boliviano y otro paraguayo. Dos días después las fuerzas del orden intentaron retomar los predios ocupados y en el choque falleció otro ciudadano boliviano.

Durante los dos últimos días, el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri fustigó la toma ilegal profiriendo comentarios xenofóbicos y propuso reprimir a los inmigrantes.

Macri denunció que la toma ilegal está “comandada por agrupaciones mafiosas que articulan entre la usurpación, el delito y el narcotráfico, y que abusan de la necesidad de los que menos tienen”. “La inmigración descontrolada ha traído de la mano de gente de bien, gente que viene a instalar la droga en la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano y toda la Argentina”, afirmó la autoridad bonaerense.

Macri no hizo más que echar leña al fuego. Este viernes, un grupo de argentinos de clase media ingresó al Parque Indoamericano, atacó a los ocupantes e incendió decenas de carpas. “No queremos una villa miseria en el parque”, vociferaban algunos de los atacantes. En el nuevo choque falleció un joven de 19 años con un disparo en la cabeza.

Las cancillerías de Bolivia y Paraguay protestan

La Cancillería paraguaya manifestó su preocupación por las expresiones de “algunas autoridades” de la Ciudad de Buenos Aires que “facilitan el rebrote de un clima xenofóbico contra la comunidad paraguaya y otras comunidades latinoamericanas residentes en el vecino país”.

“El Gobierno nacional exige el esclarecimiento y la sanción a los responsables del fallecimiento del ciudadano paraguayo Bernardo Salgueiro, al tiempo de solidarizarse con la familia del mismo por el trágico suceso. El Gobierno paraguayo reivindica su prioridad en la política migratoria que viene llevando a cabo a favor de los ciudadanos paraguayos que se encuentran en el exterior, en especial en la defensa de sus derechos humanos y en su inserción en la comunidad que los recibe”, dice un comunicado difundido por el gobierno paraguayo.

Paraguay subrayó que reconoce “el valor de la política migratoria llevada adelante por el Gobierno de la República Argentina con el plan denominado ‘Patria Grande’, que permitió la regularización de aproximadamente 300 mil paraguayos entre los años 2008-2009”.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia lamentó las “inapropiadas declaraciones emitidas por el Jefe de Gobierno de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, Señor Mauricio Macri, quien con expresiones con un alto contenido xenofóbico, pretende equivocadamente encontrar a los responsables del fallecimiento de las tres personas en el parque Indoamericano, entre las que se encuentran los ciudadanos bolivianos, Juan Castañeda Quispe y Rossemary Chura Puña”.

El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia rechazó vehementemente los intentos de autoridades de Buenos Aires “de pretender vincular la inmigración a hechos delincuenciales y del narcotráfico, para así justificar acciones represivas y violentas que únicamente provocarán un número mayor de personas heridas y fallecidas”.

El Estado de Bolivia, receptor de grandes migraciones provenientes de diversos países del mundo incluidos los Estados limítrofes, como Argentina, manifestó la imperiosa necesidad de que se respeten los derechos humanos de los migrantes, eliminando toda manifestación de racismo, xenofobia y otras formas de discriminación y trato inhumano y degradante contra los migrantes, en particular de las mujeres y los niños.

La embajadora de Bolivia en Argentina Leonor Arauco Lemaitre también rechazó “las desaprensivas declaraciones de Macri por generar un clima de xenofobia en contra de la comunidad boliviana, estigmatizando a quienes aportan al desarrollo y la economía de este país que los acoge con una Ley Migratoria respetuosa de los Derechos Humanos”.

La Ley de Migraciones 25875 sancionada por el Congreso de la Nación y reglamentada este año define a la migración como un “derecho esencial e inalienable de la persona”.

La embajadora boliviana manifestó estar aún más sorprendida porque la Defensora del Pueblo de Buenos Aires Alicia Pierini profirió comentarios similares a los de Macri, nada menos que a pocas horas del día en que se conmemora la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La Cancillería de Bolivia demandó a las autoridades argentinas la pronta investigación, el esclarecimiento del hecho en el que perdieron la vida y la correspondiente sanción a los responsables del mismo.

“La Embajada de Bolivia reclama, ante las afirmaciones efectuadas por estas autoridades, disculpas públicas con la colectividad boliviana residente en la Argentina. De la misma forma, exige el pronto esclarecimiento y la sanción a los responsables del fallecimiento de nuestra compatriota Rossemary Chura Puña”, dice el comunicado. Arauco confirmó que los Rosemary Chura Puña y Juan Castañeta Quispe murieron “por disparos de bala”. “

“No tengo nada de qué disculparme”, respondió Macri y reiteró que una de las causas de la violencia es la “inmigración descontrolada y el gobierno ausente”. Dijo que no permitirá que “mientan” y que lo acusen de “xenófobo y discriminador”, ya que “lo que nosotros hacemos es criticar la mentira de decirles a los hermanos latinoamericanos que tenemos soluciones para ellos”. Luego pidió a la presidenta Cristina Fernández una audiencia urgente a fin de analizar el conflicto.

A su turno, la presidenta Fernández dijo que no está dispuesta a que Argentina “se integre al club de los países xenófobos de este planeta”, criticó a “quienes creen que la llamada mano dura va a generar más seguridad”, y pidió disculpas a Bolivia por los excesos de algunas autoridades de su país.

“El desalojo que terminó peor de lo que comenzó… El orden público no puede ser custodiado a partir de cobrar vidas de seres humanos”, protestó la mandataria argentina y pidió a los argentinos una “reflexión profunda” acerca de los inmigrantes en su país: “Somos hijos de inmigrantes, no descendimos de Luis XIV, nuestros abuelos bajaron de los barcos muertos de hambre a la Argentina”.

“Allá en Río Gallegos y Santa Cruz, en El Calafate, hay comunidades importantes de ciudadanos bolivianos, paraguayos, que hacen trabajos en la industria de la construcción… En general, aquí en Argentina los inmigrantes hacen la tarea y los trabajos que los de aquí no hacen”, recordó la presidenta argentina.

Recomendó a las fuerzas del orden actuar con prudencia y no “estigmatizar” a los inmigrantes, ya que “gente que delinque hay de todos nacionalidades, religiones y colores”. “Quiero en nombre de todos los argentinos pedir disculpas a todos los países hermanos que se han sentido ofendidos, agredidos… Antes de abrir nuestras bocas abramos la cabeza y pongamos un poco de corazón…”, comentó.

En tanto, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) de Argentina recibió denuncias por discriminación contra Macri y contra su Jefe de Gabinete Horacio Rodríguez.

“Hemos recibido las denuncias de la embajadora de la Republica de Bolivia y de la Coordinadora de la colectividad boliviana en Argentina (COCOBO), entre otras y las estamos analizando; eventualmente pueden derivar en una denuncia penal ante la Justicia Penal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, informó el presidente del INADI Claudio Morgado.