Venezuela en emergencia ante las intensas lluvias

Lucía Berbeo

diciembre 9, 2010Publicado el: 6 min. + -

Fuertes torrenciales han azotado a Venezuela desde hace más de tres semanas, la situación originó que se declarara en estado de emergencia las regiones de Zulia, Mérida, Trujillo y Nueva Esparta. Así lo dio a conocer, el Presidente de la República, Hugo Chávez, quien se apersonó a los sitios que han sido afectados en las diversas zonas del país.

El fenómeno meteorológico arrojó 34 fallecidos y más de 90 mil personas sin vivienda, causó que el Gobierno Bolivariano tomara como medida que los damnificados se alojen en hoteles turísticos de forma temporal, hasta que las aguas vuelvan a sus niveles normales y puedan retornar a sus hogares. “Que se entienda bien: hoteles turísticos serán tomados en préstamo temporal como solución inmediata de emergencia y serán luego devueltos”, explicó el Mandatario Nacional.

Ante las reacciones por la resolución, el Jefe de Estado, Hugo Chávez, calificó de “fascista y de ficha del imperio yanqui” al Gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, luego de que éste defendiera los intereses de la burguesía y se mostrara contrario a la decisión del Primer Mandatario de tomar provisionalmente los hoteles turísticos para darle cobijo a las familias afectadas por las lluvias en Higuerote.

“El gobernador del estado Miranda, que quiere ser presidente, es un fascista. Recordemos que él participó en la toma de la Embajada cubana y tiene relaciones con la Embajada de Estados Unidos, en Caracas. Eso lo reveló un informe del Departamento de Estado”. Por otra parte, ratificó el apoyo del Gobierno Bolivariano para ayudar a los venezolanos que se encuentran en situación de refugio y afirmó que el pueblo deberá escoger entre “un fascista como ese (Capriles Radonski) o la revolución y ser libre y digno”, expresó Chávez.

Mientras, que el líder de la revolución bolivariana se encuentra al frente para solventar la situación conjuntamente con su tren ejecutivo y efectivos militares, quienes han venido trabajando de manera coordinada para atender la emergencia que ha afectado a casi cien mil personas, el sector de la oposición del país sólo ha intentado desacreditar los logros del Gobierno luego del anuncio de ocupar de manera temporal algunos espaciosos ociosos.

En tal sentido, el vicepresidente de la República, Elías Jaua, expresó que "Venezuela no puede escaparse de la polarización y la confrontación de clases. Es lo que ha vivido Venezuela con un Gobierno tratando de construir un país donde quepamos todos, mientras las viejas clases oligárquicas siguen defendiendo sus propios intereses".

Jaua rechazó las acusaciones -contra el Gobierno- sobre el apoyo a supuestas invasiones a casas vacacionales residenciales en la golpeada localidad turística de Higuerote. Las medidas de alojamiento temporal en algunos hoteles que se encuentran vacíos de la capital son para socorrer y salvaguardar a más de 30 mil afectados, que quedaron "totalmente en la calle con el agua a la cintura". La reacción de desacuerdo manifestada por algunos dirigentes de la oposición evidencia como se "privilegian sus intereses de clases por encima de las necesidades de un pueblo sometido a tragedias naturales".

A comienzos del año Venezuela atravesó una larga época de sequía que puso en riesgo cultivos indispensables para impulsar la seguridad alimentaria, conjuntamente el sector energético también se vio afectado por los roces a topes mínimos de las principales represas hidroeléctricas generadoras de electricidad. Ahora en la actualidad se está dando una persistente época de lluvias que ha impactado considerablemente en el sector habitacional.

Miles de familias venezolanas que no han tenido acceso a lugares seguros para instalarse, se han visto en la necesidad de construir viviendas en zonas de alto riesgo, lugares en los que residen desde hace 30 ó 40 años, estas personas más que nadie han sido duramente golpeadas por las constantes e insistentes lluvias que han sufrido no sólo los venezolanos sino el hermano pueblo de Colombia, que está en situación de emergencia ante el lamentable alto número de fallecidos.

La situación generada por los aguaceros ha servido de base a los medios de comunicación privados en el país para poner de relieve una supuesta ineficiencia del Estado para prevenir situaciones como la que se está viviendo, poco o nada se ha dicho sobre los años que tienen viviendo las familias que han quedado damnificadas en los lugares afectados y menos se dice por qué están allí. Los gobiernos de la Cuarta República, los arrinconaron a vivir en el cerro y en la miseria. Hoy, es el Gobierno Bolivariano, quien está asumiendo la responsabilidad, primero de asegurarles la vida, protegerlos, darles cobijo, alimentación, y además de apresurar planes habitacionales que den respuesta definitiva a la problemática de vivienda que se generó desde administraciones anteriores.

El problema de la vivienda está siendo atendido por las autoridades con la importancia y premura del caso, pero la problemática debe ser analizada más a fondo porque afecta a los países del mundo con intensidad y modalidad variable. Sin embargo, lo que está pasando no es azar ni locura del clima, es consecuencia de una serie de políticas que se han estado impulsando desde el imperio, aunado con la evasión de soluciones que podrían contribuir con el mejoramiento de la problemática.

Uno de ellos, es el Protocolo de Kioto sobre el cambio climático, que tiene por objeto reducir la emisión de gases que causan el calentamiento global no ha sido ratificado por Estados Unidos, pese a que es el país con mayor emisor de gases contaminantes a nivel mundial. Por otro lado, los medios poco o nada reflejan informaciones sobre el Proyecto Haarp (High Frecuency Active Aural Research Program – Programa de Investigación de la Aurora Activa de Alta Frecuencia), importantes estudios dan cuenta de que el Proyecto es una “potente arma que modifica el campo eléctrico y provoca cambios climáticos a nivel mundial”. Existen estudios que lo caracterizan como máquinas para modificar y controlar el tiempo. Sólo estos dos casos dan cuenta de la no colaboración de Estados Unidos para reducir el cambio climático y su interés estratégico imperial por provocar eventos a su conveniencia.

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