El profesor Wolgang Voigt es docente de la TUBergakademie Freiberg de Alemania. Es especialista en química inorgánica, trabaja sobre temas relacionados con sales, solución salina, fusión salina, hidrato de sal, entre otros. Actualmente investiga los yacimientos de litio en Bolivia y Sajonia de Alemania. Desarrolló junto con la Universidad de Potosí el “Cono de Evaporización”, una tecnología de explotación del litio en el salar de Uyuni.

P. ¿Cómo debemos imaginarnos el litio?

R. La salmuera, es decir la solución salina de contenido litio, es la materia prima básica. El litio es el metal más liviano y el más reactivo. Mediante un proceso tecnológico se gana de la salmuera el carbonato de litio. Es necesario entender que el carbonato de litio es la materia prima para las baterías en sus diferentes formas.

P. ¿Cuál es el precio del carbonato de litio?

R. El carbonato de litio con una pureza del 99,5 %, no precisamente para baterías de auto, está costando 1Kg. 6-8 US$. Mientras el de pureza 99,95 %, el adecuado para baterías de auto, está entre 15 y 30 US$.

P. ¿Cuánto de masa de salmuera debe procesarse para conseguir una tonelada de carbonato de litio?

R. En un promedio que varía entre 220 y 330 m³ en el Salar de Uyuni.

P. En Alemania también tienen litio, pero el problema son los costos de explotación. ¿Nos podría decir algo sobre esos costos?

R. En Alemania tenemos litio inmerso en rocas, cuya explotación está por los 4.000 US$ por tonelada. En cuanto al litio en salmueras, caso Chile, indican que están por debajo del 1.000 US$ por tonelada.

P. ¿Dónde se encuentran los centros de investigación sobre el litio?

R. De acuerdo a mi información, en Alemania, China, Japón y muy posible también en Rusia.

P. ¿Dónde se viene investigando sobre la aplicación del carbonato de litio para baterías de auto?

R. Debemos diferenciar entre la investigación del carbonato de litio mismo, donde el objetivo es obtener un mayor porcentaje de pureza, y la de iones de litio para baterías de auto. Los países que arriba indique están ocupados en esos campos de investigación. Aquí en Alemania conozco al profesor Seifert que se ocupa con el tema del uso del carbonato de litio para baterías de auto.

P. ¿Qué dificultades hay para la aplicación del carbonato de litio en las baterías?

R. El litio no es el problema en las baterías, sino son los otros materiales, los electrodos, las membranas que los separan. Otros especialistas están ocupados en solucionar esos problemas.

P. ¿Qué nos dice en cuanto a la demanda internacional del carbonato de litio para baterías de auto, para el año 2020 Alemania contaría con un millón de autos eléctricos?

R. Sobre esa cifra no quiero comentar. Pero es cierto que la realidad corre más rápido que los pronósticos. Los países con mayor demanda serán Alemania, China y todos los países con centros de concentración de población que quieran tener aire limpio. Los chinos están trabajando intensamente para producir su propio carbonato de litio, pero aún no lo dominan.

P. ¿Si la demanda está de corrida y la oferta de caminata, los precios del carbonato de litio debieran dispararse entonces?

R. Al respecto no puedo decir nada. Eso tiene subidas y bajadas.

P. Entonces hablemos de las baterías de iones litio para autos…

R. Existen varias empresas que están ocupadas con esa producción: al sur de Alemania, en Sajonia, en Corea. Tengo la impresión que van a acumular la producción, es decir crear reservas. No van a producir baterías sólo para autos, una buena cantidad irá a la industria solar. Es así que Alemania este año llegó al convencimiento de que necesita baterías de almacenamiento rápido. La demanda de las baterías de iones litio para autos está creciendo, pero hay otras industrias que igualmente están creciendo.

P. ¿Se enteró de que Bolivia ha decidido producir baterías de iones litio?

R. Si, he escuchado. No son baterías de iones litio para auto. Deben ser esas baterías de litio polímeros, no estoy seguro, pero parece que son aquellas con el now how francés. Se trata entonces de pequeñas baterías. Esa decisión es racional, pues siempre dije que Bolivia no tiene la capacidad técnica para la producción de baterías de iones litio para autos, no será posible en los próximos 10 años. Pues para eso se necesita todavía muchos know hows; aquí en Europa aún tenemos problemas en la construcción económica y cualitativa de baterías de iones litio para autos. Aún estamos en el proceso de desarrollo, no estamos listos todavía.

P. ¿Entonces, aún tenemos una tecnología experimental y el riesgo de una explosión de esa clase de baterías aún no se ha eliminado por completo?

R. También los autos en base a gasolina tienen ese problema. Sin embargo, queremos tener un mayor porcentaje de seguridad. En la práctica es así que paralelamente se está produciendo e investigando.

P. Se sabe que Bolivia invertirá cerca de 900 millones de dólares. ¿Qué nos dice al respecto?

R. El problema no es el dinero, eso tiene Bolivia. Ya con 100 millones se puede hacer algo. Yo veo otros problemas. No veo que tenga un plan concreto. No se sabe cómo solucionarán el abastecimiento de energía, agua, infraestructura y otros. Bolivia necesita personal capacitado que pueda hacer un plan tecnológico. Nosotros hemos presentado propuestas. Se necesita una industria química, por ejemplo. Para la producción del litio se necesita elementos químicos como carbonato de sodio, bases y ácidos. Bolivia tiene una fábrica de ácido sulfúrico obsoleta e inadecuada.

P. ¿Incluso para la producción de baterías de litio polímeros se necesitan esos elementos químicos?

R. Indudablemente. Si no los produce, Bolivia está obligado a importarlos.

P. ¿Qué opina del nivel de cualificación del personal de Bolivia?

R. El nivel científico de las universidades debe ser elevado. Es importante que los estudiantes no sólo escuchen teorías, sino que puedan hacer sus prácticas en las universidades y no recién en los lugares de trabajo. Si es que hay especialistas en Bolivia, he escuchado que se están yendo a los países vecinos.

P. ¿Si se explota el Salar de Uyuni, una atracción turística actual, desaparecerá esa belleza?

R. No, no va a desaparecer. Lo más que puede suceder es que quede desfigurado. Pero eso depende de la decisión del mineral o minerales que se quiera ganar y de la tecnología que se aplique en la explotación. Las piscinas deforman la superficie. Si quiero producir también cloruro de potasio necesito mucha inversión, por ejemplo en transporte. De ahí que yo propuse primeramente producir litio, después el cloruro de potasio. Una vez que se haya generado ingresos con el litio se puede continuar con aquello.

P. Ustedes han desarrollado esa tecnología llamada “cono de evaporización”, que se parece a un chulu, ¿qué ventajas trae para el medio ambiente?

R. Esos conos necesitan superficies reducidas y se puede evaporizar rápido, es la primera ventaja. La segunda es que los conos se pueden mover en diferentes lugares y no se necesitan superficies planas cerradas como en el caso de Chile. La inversión que se necesita es relativamente baja, es otra ventaja. En el caso de las piscinas de evaporización se necesita maquinaria, plásticos y elementos químicos, esa es la experiencia.

P. ¿Y en cuanto al agua?

R. En el caso de la evaporización no se necesita agua, ni en las piscinas ni en los conos. Recién en la purificación se necesita agua.

P. ¿Tiene alguna idea del por qué no tomaron en cuenta la “tecnología del chulu”?

R. No tengo idea. No tengo una explicación lógica.

P. ¿Tal vez porque es una tecnología alemana patentada?

R. No es una tecnología sólo alemana, es una patente boliviana alemana. Con la universidad de Potosí tenemos la patente en forma paritaria, para ambas 50 y 50%.

P. ¿Qué planes tiene con la Universidad de Potosí?

R. Queremos constituir un Instituto de Salar, que sería único en América del Sur. Se formaría un Instituto boliviano con la posibilidad de que puedan acoger también a los interesados de Chile y Argentina.