Ante pedido último del Presidente Evo Morales, recordemos que en 1964 algunos bancos privados comerciales conformaron el Banco Industrial S.A. de segundo piso, liderados por René Ballivián Calderón, economista que los asoció en un proyecto de desarrollo nacional para parques industriales en Santa Cruz/ La Paz y creación de industrias, idem fomento de diferentes sectores minero, agrícola, etc.

De inmediato, capitales de organismos y entidades internacionales a intereses concesionales también se asociaron y con solo ponerlos en depósitos a plazo fijo, mientras se elaboraban proyectos de largo plazo y sus puestas en marcha que no eran instantáneas, generaban buenos rendimientos. Su gerente general era Jorge López Pacheco y los empleados profesionales de primera, ingenieros y economistas, especializados en diferentes rubros.

El banco marchó tan bien, que vivía de intereses por sus depósitos y diferencial entre el costo de sus fondos y lo que pagaban los prestatarios, tan atrayente que varios banqueros endeudaron a sus industrias y demás actividades productivas, incluso, otros sin experiencia previa, aprovecharon para participar en el área industrial. Al final, surgieron préstamos vinculados y dos de los principales del Banco Industrial en ese entonces, su Presidente del Directorio Fernando Bedoya Ballivián y el referido Lopez Pacheco, terminaron, el primero como Presidente de la Comisión Nacional de Economía del gobierno de García Meza y el segundo de su negociador de la deuda externa de Bolivia, cuando capitalizaron intereses para la renegociación aceptada.

Ernesto Rivera, economista y Director Ejecutivo de ASFI, el 2009 planteó la formación de un Banco similar, inicialmente relacionado con la construcción de caminos / viviendas ante ASOBAN y ASOFIN, así como respectivas Cámaras de Construcción y ABC, estos últimos interesados en adoptar ISOs para sistematizar y homogenizar balances de las constructoras y facilitar análisis financieros, así como financiamientos de sus actividades, incluidas conformaciones de patrimonios autónomos mediante NAFIBO, solución adecuada para la pésima situación de varias empresas de ese rubro.

Se enfatizó entonces, que el sector financiero privado comercial debía contribuir con algo al desarrollo nacional dadas sus excepcionales utilidades del 2007 y 2008, gracias al diferencial de spreads de cambios y bonos del BCB para combatir la inflación provocada por la oposición e igualmente por la expansión inusitada de la masa monetaria, a raíz del crecimiento de ingresos en dólares estadounidenses por el incremento internacional de precios de minerales, hidrocarburos y giros de los inmigrantes bolivianos que se transformaban en bolivianos, debiendo el BCB absorberlos a un costo elevado para evitar una inflación, que al final habría resultado más cara al país y a la población de ingresos fijos.

ASOBAN y ASOFIN no se pronunciaron.