(ABI).- Bolivia desea la normalización, “lo antes posible”, de la relación bilateral con Estados Unidos, con la restitución mutua de embajadores en La Paz y Washington, afirmó el lunes por la noche el presidente boliviano Evo Morales, durante una entrevista televisiva divulgada al vivo por una estación de cable en La Paz.

“Yo quisiera que sea los más antes posible” que La Paz y Washington designen a sus representantes al más alto nivel, sostuvo el mandatario entrevistado por el director de la novísima Fides TV, parte del grupo mediático del nombre homónimo, el sacerdote católico Eduardo Pérez.

Morales pidió, sin embargo, que el enviado diplomático de la administración del presidente estadounidense Barack Obama, no ejerza acciones de corte injerencista en la política interna.

En todo caso, dijo Morales, debería tratarse de “un embajador que no esté conspirando, que haga negocios con Bolivia, pero que no se meta en política”, condicionó.

Luego de sortear una intentona golpista combinada por grupos empresariales y civiles, connividos con 5 prefectos opositores de la denominada Media Luna, una ficción geográfica, Morales echó en setiembre de 2008, al entonces embajador estadounidense Philip Golberg, destacado a La Paz por la administración del entonces presidente de EEUU, el republicano George W Bush, al que acusó de conspirar contra su gobierno, es decir apoyar un quiebre institucional en Bolivia.

Esa administración estadounidense devolvió la política de La Paz con la expulsión del entonces embajador boliviano en Washington, Guzmán y desde entonces Bolivia y Washington no han designado embajadores.

El mandatario boliviano dijo que la cancillería boliviana tiene instrucciones “precisas” para restablecer la relación con EEUU en términos de respeto mutuo e igualdad de condiciones.

“Estamos esperando que haya un marco para la relación con EEUU”, significó el gobernante.

Consultado por Pérez si el discurso antiimperialista de Morales no se contradecía con las acciones sostenidas por el canciller David Choquehuanca, tendentes a restañar la relación bilateral, Morales enfatizó que “lo que dice el compañero David es una política definida” de Estado y, sobre todo, responde a la “verdad” de la política exterior boliviana.

“Queremos tener relaciones diplomáticas de cooperación, con inversión con todo e l mundo”, reafirmó el jefe de Estado boliviano.

Sobre la política exterior de Washington, Morales se dijo decepcionado después de haber creído en lo que, a puerta cerrada conversó Obama con él en una Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago en 2009.

“Lo que hace el presidente Obama es decepcionante”, resumió, al tiempo de asegurar, en tono de escepticismo, que “no se puede confiar en esta clase de doble discurso”, que supuestamente ejercita Obama en el concierto internacional.

Bajo la experiencia de los episodios de 2008, la Cancillería boliviana y la Secretaría de Estado de Estados Unidos cocinan a fuego lento un marco para un nuevo período de relaciones binacionales.