Naciones Unidas, (PL y Bolpress).- La Asamblea General de Naciones Unidas condenó hoy por décimo novena ocasión consecutiva el bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba hace 48 años. El plenario del máximo foro mundial repudió el cerco por 187 votos a favor, dos en contra (Estados Unidos e Israel) y tres abstenciones (Islas Marshall, Palau y Micronesia).

Por decimo novena ocasión consecutiva, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor del proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, presentado por el gobierno cubano.

Las votaciones contra el bloqueo comenzaron el 24 noviembre de 1992 cuando la 47 sesión ordinaria de ese órgano aprobó por 59 votos a favor, tres en contra y 71 abstenciones la primera resolución en ese sentido. Desde entonces la Asamblea ha aprobado cada año la resolución.

El número de países que apoyan a Cuba no ha dejado de aumentar con el paso de los años: 88 en 1993, 101 en 1994, 117 en 1995, 137 en 1996, 143 en 1997, 157 en 1998, 155 en 1999, 167 en 2000, 167 en 2001, 173 en 2002, 179 en 2003, 179 en 2004, 182 en 2005, 183 en 2006, 184 en 2007, 185 en 2009, 189 en 2009 y 187 en 2010.

Al mismo tiempo, ha ido descendiendo el número de países que se abstuvieron de votar a favor o en contra de Cuba: 71 en 1992, 57 en 1993, 48 en 1994, 38 en 1995, 25 en 1996, 17 en 1997, 12 en 1998, 8 en 1999, 4 en 2000, 3 en 2001, 4 en 2002, 2 en 2003, 1 en 2004, 1 en 2005, 3 en 2006, 1 en 2007, 2 en 2008, 2 en 2009 y 3 en 2010.

El bloqueo a Cuba ha sido el más largo y férreo que haya aplicado Estados Unidos durante su historia contra país alguno. Aunque se decretó oficialmente en 1962, su aplicación comenzó desde el mismo triunfo de la Revolución cubana en 1959.

El bloqueo contra Cuba dura ya cinco décadas, es el más prolongado, cruel e injusto que haya conocido la historia de la humanidad e intenta infructuosamente rendir por hambre y enfermedades a un pueblo que sólo pretende ejercer de manera plena su derecho a la autodeterminación y defender su soberanía y dignidad.

El daño económico directo ocasionado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos hasta diciembre de 2009, a precios corrientes, calculados de forma muy conservadora, asciende a una cifra que supera los 100 mil 154 millones de dólares. Este monto se incrementaría a 239 mil 533 millones de dólares, si el cálculo fuera realizado tomando como base la inflación de precios minoristas en Estados Unidos, utilizando el CPI Calculador del U.S. Department of Labor, Bureau of Labor Statistics.

Si se toma en consideración que el valor del dólar, medido en términos de la cotización del oro en el mercado financiero internacional se ha ido reduciendo en más de 30 veces desde 1961 en que el precio de este metal se encontraba fijo en 35,00 dólares la onza Troy hasta el cierre de 2009, en que llegó a superar la barrera de los mil dólares, la afectación total provocada a la economía cubana sería del orden de los 751 mil 363 millones de dólares.

Cuba reiteró que el bloqueo de Estados Unidos constituye una política de agresión mantenida a pesar de los daños y sufrimientos que provoca y de constituir una violación de los derechos humanos de todo un pueblo. No es una cuestión bilateral, su marcado carácter extraterritorial está refrendado en las leyes y existen sobrados ejemplos de la aplicación de las medidas coercitivas a ciudadanos y entidades de terceros países, afirmó el canciller cubano Bruno Rodríguez ante la Asamblea General de la ONU.

El bloqueo, por su naturaleza y su amplitud, califica como un acto de genocidio y de guerra económica, es un acto hostil y unilateral que debe cesar unilateralmente, precisó.

Sostuvo que la política de Estados Unidos contra Cuba no tiene sustento ético o legal alguno, credibilidad ni apoyo, como lo demuestran los más de 180 votos emitidos en los últimos años en la Asamblea General por el fin del bloqueo económico, comercial y financiero.

Destacó que el rechazo de América Latina y el Caribe a ese cerco es enérgico y unánime y que el repudio expreso al bloqueo y a la Ley Helms-Burton identifica, como pocos temas, al acervo político de la región. Asimismo, mencionó las posiciones similares de los No Alineados, las Cumbres Iberoamericanas y las de América Latina y el Caribe con la Unión Europea, la Unión Africana y el Grupo ACP.

Subrayó que en la sociedad norteamericana y en la emigración cubana en Estados Unidos es amplio y creciente el consenso contra el bloqueo y a favor del cambio de política hacia Cuba.

Rodríguez señaló que dos años después de haber proclamado el presidente de Estados Unidos un nuevo comienzo con Cuba, los hechos confirman que nada ha cambiado, ni ha utilizado sus amplias prerrogativas para flexibilizar el bloqueo. Las sanciones contra Cuba permanecen intactas y se aplican con todo rigor, sentenció ante el plenario de la Asamblea General.

En septiembre, nuevamente el presidente Obama tomó la decisión de continuar la aplicación de las medidas de bloqueo, argumentando razones de “interés nacional de Estados Unidos”, a pesar de las numerosas encuestas que demuestran que una clara, amplia y creciente mayoría de los norteamericanos se oponen al bloqueo a Cuba.

Rodríguez explicó que el cerco económico se ha endurecido en 2010 y su impacto cotidiano sigue siendo visible en todos los aspectos de la vida en Cuba, con serias consecuencias en esferas tan sensibles para la población como la salud y la alimentación.

El ministro denunció el recrudecimiento de la persecución contra los bienes y activos cubanos y las transferencias comerciales y financieras desde y hacia Cuba o que involucran instituciones e individuos establecidos en la isla.

Acusó a Washington de apropiarse de transferencias en monedas de terceros países y puso el ejemplo de la confiscación de una de más de 107 mil euros pertenecientes a la compañía Cubana de Aviación y realizada por medio del Banco Popular Español desde Madrid a Moscú.

El daño económico directo ocasionado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo supera en estos 50 años los 751 mil millones de dólares, en el valor actual de esa moneda, apuntó.

Es evidente que Estados Unidos no tiene intención alguna de eliminar el bloqueo, dijo el canciller cubano. Ni siquiera se vislumbra la voluntad para desmontar los aspectos más irracionales de lo que es ya el conjunto de sanciones y medidas económicas coercitivas más abarcador y prolongado que se haya aplicado nunca, contra país alguno, aseveró.

Rodríguez afirmó que el presidente estadounidense, Barack Obama, se equivoca al asumir que tiene derecho a inmiscuirse y a calificar los procesos que hoy tienen lugar en Cuba.

Dijo que Washington ha ignorado las múltiples declaraciones y las propuestas presentadas por Cuba, en público y en privado, “que ratifican nuestra voluntad de establecer un diálogo serio, constructivo, en condiciones de igualdad y pleno respeto a nuestra independencia”.

Reveló que no se ha respondido sobre los nuevos proyectos de cooperación presentados durante el año 2010 por el gobierno cubano, para avanzar en temas de interés común.

Entre esos asuntos mencionó el combate al narcotráfico y al terrorismo, la protección del medio ambiente, la prevención de desastres naturales y el enfrentamiento a posibles accidentes en la explotación petrolera en el Golfo de México.

Por el contrario, enfatizó que las autoridades norteamericanas continúan la arbitraria práctica de poner a Cuba en espurias listas, incluida la de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo internacional.

Al respecto, indicó que Estados Unidos no tiene la autoridad moral para hacer tales listados, que como regla tendría que encabezar, ni existe una sola razón para incluir a Cuba en ninguno de ellos.

Igualmente denunció el injusto castigo impuesto a cinco luchadores antiterroristas cubanos, cuya causa ha concitado la amplia solidaridad de la comunidad internacional.

El ministro cubano aseguró que su país seguirá dispuesto a entablar relaciones de paz y respeto con Estados Unidos, como las que disfruta con la inmensa mayoría de la comunidad internacional y con todo el hemisferio.

Cuba no cejará jamás en la denuncia del bloqueo y no dejará de reclamar el derecho legítimo de su pueblo a vivir y trabajar por su desarrollo socioeconómico en condiciones de igualdad, en cooperación con el resto de las naciones, sin cerco económico ni presiones externas, concluyó.

“El bloqueo contra Cuba ha fracasado. A casi cincuenta años de la instauración de este cerco inhumano, lejos de haber aislado a esta pequeña isla y a su heroíco pueblo, ha despertado la mas grande solidaridad internacional”, destacó el embajador de Bolivia en la ONU Pablo Solón.

“El más claro ejemplo de esta solidaridad internacional es la aprobación por decimo novena vez de esta resolución en la Asamblea General de las Naciones Unidas. 187 países, es decir el 97% de los estados miembros de las Naciones Unidas han rechazado el bloqueo impuesto por el imperialismo contra un país que tuvo la valentía de hablar con voz propia y soberana”, dijo Solón.

El diplomático recordó que Estados Unidos, que se dice defensor de la libertad, viola ese precepto fundamental con este bloqueo que lo único que hace es atentar contra los derechos humanos del pueblo de Cuba y generar perdidas económicas.

“Decir, como lo ha dicho el representante de Estados Unidos antes de la aprobación de esta resolución, que el bloqueo terminará cuando el pueblo cubano goce de libertades, es la confesión de que los Estados Unidos utiliza esta medida para doblegar al pueblo y al gobierno de Cuba. ¿Quién es Estados Unidos para definir lo que es bueno para un país? Todos tenemos que respetar la soberanía de los demás Estados Miembros”, reclamó Solón.

“La prepotencia, las imposiciones y las sanciones de una minoria reaccionaria e imperial en los Estados Unidos jamás podrán doblegar a los pueblos del mundo que tienen en su corazón al hermano pueblo de Cuba”, afirmó Solón.