El 13 de agosto de 1961, el régimen comunista de la República Democrática Alemana (RDA) alzó un muro que se extendía por 45 Kms. en la ciudad de Berlín dividiéndola en dos y 115 kms. que separaba la parte occidental de Alemania (República Federal Alemana) de la RDA. Se creó una situación que parecía tuviese que durar una eternidad. Después de 28 años, el 9 de noviembre de 1989, el muro “de la vergüenza”, llamada así por los países de inspiración democrática, fue derribado por miles de jóvenes europeos sin que se haya derramado una sola gota de sangre.

La disolución de la URSS inició el 21 de diciembre de 1991. El viento de la “revolución pacífica” borró en pocos minutos todos los regimenes comunistas de Europa Central y Oriental.

Después de estos dos hechos significativos en la historia de Europa, todos esperaban fuese el inicio de un largo periodo de paz y prosperidad para todo el viejo continente. La esperanza duró muy poco porque en el mismo año inició el primer conflicto en la ex-Yugoslavia (Eslovenia, Croacia y Bosnia), inmediatamente después el conflicto se extendió al Kosovo en 1998 para terminar en Macedonia en 2001. Entre militares y civiles los muertos fueron casi 100.000.

La esperanza de una vida mejor, empezó otra vez más cuando en 2002 las monedas de doce países pertenecientes a la Unión Europea fueron substituídas por el Euro (€). Se dijo que la moneda única hubiera hecho mucho más fácil los intercambios entre los países miembros del “área euro” e incluso entre los extra-europeos. Significaba mayores oportunidades para las naciones pertenecientes al euro que gracias a la “fuerza” de la nueva moneda que podían conquistar nuevos mercados. En efecto, fueron muchas las grandes industrias que aprovecharon para trasladar sus plantas de producción a otros países que estaban en lista de espera para entrar a hacer parte del área-euro disfrutando el menor costo de la mano de obra y los incentivos ofrecidos por los gobiernos locales. A estos factores endógenos se han sumado aquellos debidos a la “globalización” y al liberanismo actuado de la manera más desenfrenada posible a nivel planetario.

China e India con sus 2,4 mil millones de habitantes y del mismo modo Vietnam, Thailandia, Corea del Sur y Taiwan aprovecharon inmediatamente la ocasión para sumergir los mercados occidentales con sus productos a bajo costo agravando la crisis económica que se estaba percibiendo en Europa y los EE.UU.

China, cuyo PIB (producto interno bruto) es decir la riqueza interna del país, ha superado el PIB del Japón convirtiéndose en la segunda potencia económica mundial detrás de los EE.UU. y disfrutado mejor las oportunidades que se le ha presentado, ha transformado su propia economía comunista en un mix de capitalismo y consumismo. Una novedad que en el mundo globalizado le asegura un crecimiento a dos cifras desde hace ya varios años, mientras el Occidente continúa importando pobreza.

El atentado en New Yok a las torres gemelas del 11 de septiembre del 2001 ha cambiado literalmente el curso de la historia del planeta. George W. Bush ha decidido “exportar” su democracia, primero con la guerra contra el Iraq del sátrapa Sadam Hussein y sus armas químicas y nucleares no encontradas, luego con la guerra contra los talibanes en Afganistán, con el objetivo declarado de capturar a Bin Laden, autor intelectual del atentado y así pensaba mejorar las condiciones de esos países. Nunca y nadie había pensado antes, que la “democracia” podía ser exportada, incluso con la ayuda de las armas.

Sabemos como está terminando la guerra en Iraq y para saber como terminará la guerra en Afganistan será necesario esperar pocos años más. Es de pocas semanas el anuncio que los servicios secretos afganos están en contacto con los talibanes para firmar una justa paz, o así al menos ha declarado el presidente afgano Hamid Karzai, “desde hace bastante tiempo estamos sosteniendo conversaciones informales con los talibanes para tratar de alcanzar la paz” ha manifestado. La dudas que los talibanes estén en conversaciones con Hamid Karzai son muchas. Los guerrilleros afganos ocupan actualmente las tres cuartas partes del territorio y continúan avanzando, es de pocos días atrás la noticia que los guerrilleros muyahid han atacado una base americana en la provincia de Kunar, frontera con Pakistan, obligando a una fuga apresurada a los soldados americanos en elicopteros. Por lo tanto conversar de “paz” con un presidente corrompido y que no tiene ningún apoyo popular nos parece poco probable.

Es también bueno recordar que los rusos se vieron obligados a retirarse de los territorios afganos después de diez años de una guerra inútil y no es difícil preveer cómo terminará esta desgraciada guerra que hasta ahora a costado la vida a más de 2.000 soldados occidentales causando la muerte de más de 10.000 personas entre la población civil.

El coste económico de las dos guerras, en Afganistán e Iraq, ha superado los mil millones de dólares. Un cuarto de lo que le ha costado a los EE.UU. la segunda guerra mundial combatiendo en tres diferentes frentes.