Cochabamba, (ABI).- El presidente Evo Morales rechazó en rotundo el jueves la descertificación unilateral de la lucha antidrogas de Bolivia por Estados Unidos, cuyo informe descalificó por ambiguo y contradictorio.

En su informe reciente, Washington “reconoce (los logros de la lucha antinarcóticos boliviana) y después se contradice”, dijo el mandatario en el introito de una reunión con la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) en Bolivia, en un emplazamiento semirural, la Casa Campestre, en la ciudad central de Cochabamba.

De acuerdo con la evaluación practicada de cuenta propia por EEUU, “Bolivia ha fallado de manera demostrable en cumplir sus obligaciones generadas en los acuerdos antinarcóticos internacionales durante los últimos 12 meses”.

Morales repasó las contradicciones del informe en cuya primera y más importante parte elogia sin embargo la lucha antidrogas de Bolivia y que, inopinadamente, remata con una descertificación.

“Hemos revisado los documentos de EEUU. En resumen, reconoce y apoya los esfuerzos de Bolivia en la lucha contra el narcotráfico. Hace un reconocimiento al aporte de los bolivianos” en la lucha antidrogas, precisó el gobernante que a fines de 2008 echó de Bolivia a la Agencia Antidrogas de EEUU (DEA por su siglas en inglés) tras acusarla de apoyar una conspiración para derrocarlo.

Siempre de acuerdo con el informe que sustentó la descertificación de EEUU a la lucha antidrogas boliviana, Washington “comparte la preocupación de las autoridades bolivianas sobre la presencia de narcotraficantes extranjeros (..) y reconoce los éxitos de la Policía nacional en la lucha contra el narcotráfico”, enunció Morales que ejercitó un resumen del documento, caracterizado por ambigüedades evidentes.

El mandatario boliviano volvió a insistir en que la Policía boliviana ha desarrollado una tenaz batalla contra las drogas desde fines de 2008 y con buenos resultados, a despecho de la tecnología con que contaba la DEA.

“Yo dije públicamente que el narcotráfico está más organizado, está con más tecnología que la Policía nacional, por tanto que el mismo Estado”, sostuvo durante una conferencia de prensa.

Empero, destacó que la política boliviana antidrogas, basada en la fuerza pública nacional, goza de buena salud y sus resultados promisorios le otorgan de autoridad para prescindir de fuerzas foráneas.

“En resumen sin la DEA de EEUU se ha encontrado laboratorios y narcotraficantes”, resaltó al tiempo de asegurar que su administración ha dispuesto un fondo de 25 millones de dólares para combatir a las mafias de narcos.

Siempre fundado en los argumentos de la descertificación, dijo que Washington valora la presencia de una oficina de Naciones Unidas para la lucha antidrogas boliviana y reconoce que Bolivia se ha convertido en un país de tránsito de droga fabricada en Perú y destinada a Brasil, uno de los mercados regionales más importantes de estupefacientes.

“EEUU valora la presencia de la Oficina Contra la Droga y el Delito de NNUU pero también reconoce que Bolivia es país de tránsito de la droga de Perú hacia Brasil, pero luego dice que la expulsión de la DEA ha perjudicado los esfuerzos para identificar y desmantelar organizaciones de narcotraficantes”, afirmó al hacer notar las contradicciones en que cae el informe de marras.

El Jefe de Estado se refirió la expulsión reclamada por EEUU de la DEA y dijo que sus miembros, que se movieron “uniformados y armados” en territorio boliviano, nunca contaron con la autorización del Congreso, tal como establecen las leyes nacionales.

“Si un país pequeño empieza a dignificar y sentar soberanía eso no acepta EEUU (..) Lo que no acepta EEUU que un país pequeño como Bolivia, su Presidente, visto como un indio, pueda empezar a dignificar a los bolivianos y latinoamericanos”, puso en relieve el gobernante boliviano.

Entre 2006 y 2010, durante la administración Morales, Bolivia ha erradicado más de 22.000 hectáreas de coca excedentaria destinada a las factorías de droga.

En lo que va del año, la antinarcóticos Fuerza de Tarea de Conjunta (FTC) erradicó más de 5.200 hectáreas de coca ilegal.

Su meta es sobrepasar las 8.000 hectáreas de coca ilegal, poco menos de 3.000 más que en 2009 y años precedentes.

En ese mismo período, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico realizó en soledad 10.000 acciones de interdicción incautándose de 21,7 toneladas de cocaína y 965 toneladas de marihuana.

También fueron destruidos 19 laboratorios de cristalización de cocaína, 14 laboratorios de reciclaje, 4.290 fábricas de pasta base y 5.846 pozas de maceración de coca.

De las 21,7 toneladas de cocaína interceptadas, el 47% proviene de Perú.