La producción nacional de trigo creció de 122.400 toneladas en 2006 hasta 221 mil toneladas en 2010, es decir 81 por ciento, y la meta es que el país alcance la autosuficiencia alimentaria en los próximos cuatro años, informó el Presidente Evo Morales.

Desde hace décadas el país importa más del 80 por ciento del trigo que demanda el mercado interno y apenas produce cerca del 20 por ciento de la materia prima esencial para elaborar pan, uno de los productos más importantes de la dieta de los hogares bolivianos.

El gasto total de los hogares del país se concentra en cuatro rubros de alimentos: 20,2% en carne, 12,3% en legumbres, 25% en alimentos consumidos fuera del hogar y 20,4% en pan y cereales. Casi el 60% del gasto total en el último rubro corresponde al pan y otros productos de panadería. (1)

Bolivia importa cada vez más trigo y morcajo: 241.440 toneladas en 1992, 183.149 en 1993, 202.443 en 1994, 188.315 en 1995, 200.263 en 1996, 174.962 en 1997, 151.336 en 1998, 267.999 en 1999, 269.604 en 2000, 238.638 en 2001, 280.418 en 2002, 288.000 en 2003, 259.938 en 2004, 209.184 en 2005, 130.830 en 2006 y 110.190 toneladas en 2007. (Fuente: INE)

En el quinquenio 1996-2000 el país producía el 22,5 por ciento de la demanda interna de trigo e importaba el 78,6%, según el informe “Disponibilidad nacional de alimentos, patrón de consumo y cambios tendenciales del sector agropecuario”, elaborado por una Delegación de la Comisión Europea (DCE). (2)

En 1992, las compras de trigo y harina de trigo representaban el 79,5% del total de las importaciones de alimentos; cuya participación relativa bajó al 51,4% en 2005.

¿Por qué hay un déficit crónico de cultivos locales y por qué es constante el aumento de las importaciones de trigo y harina? El informe de la DCE menciona dos razones: en primer lugar, la superficie cultivada en los llanos es inestable debido a que el trigo, al igual que el sorgo y el girasol, se produce fundamentalmente como alternativa de rotación de los cultivos de soya en invierno; en segundo lugar, los productores campesinos de la zona tradicional primero satisfacen su autoconsumo y luego ofertan al mercado pequeños excedentes.

Según el Presidente Evo Morales, el problema de fondo es el trigo regalado de Estados Unidos y Canadá a Bolivia mediante el programa PL- 480, que “nos han creado una dependencia total” de las donaciones. De ahí que una de las prioridades de su gobierno es conquistar la autosuficiencia alimentaria del país en este rubro.

Los principales objetivos del Programa Productivo para la Seguridad Alimentaria del gobierno de Morales son evitar el alza del precio del pan mediante la importación de harina subsidiada, principalmente de Argentina, y fomentar la producción local.

En 2007, el gobierno redujo a cero el gravamen arancelario para la importación de trigo y harina de trigo (Decreto Supremo 29090 del 4 de abril); autorizó la importación y comercialización de harina de trigo a través de la Secretaría Ejecutiva de la PL-480 (DS 29195 del 18 de julio); y prohibió la exportación de trigo y harina de trigo (DS 29299 del 15 de agosto) para frenar el contrabando.

A fines de 2007, el Ejecutivo decidió invertir 42 millones de dólares a través de Emapa en la producción de trigo, arroz, maíz y soya, y en febrero de 2008 extendió nuevamente la liberación arancelaria para las importaciones trigo y sus derivados, y prohibió “de manera excepcional y temporal” su exportación.

El Presidente Morales dice que en Bolivia sólo se cultivaban 68 mil hectáreas de trigo en 2006, pero “decidimos incentivar y aumentamos la producción poco a poco a 70 mil, a 90 mil, luego a 120 mil y este año tenemos 130 mil hectáreas de trigo… La producción nacional de trigo en 2006 era de 122.400 toneladas y este año se espera cosechar 221 mil toneladas, es decir 81 por ciento más”.

Se estima que en la gestión agrícola 2007-2008, la producción de trigo creció tanto en superficie cultivada (45.799 hectáreas netas) como en volumen de producción (28.938 toneladas), un aumento atribuido principalmente a las medianas y grandes empresas agrícolas del departamento de Santa Cruz. (3)

“La compañera Nemesia Achacollo (Ministra de Desarrollo Rural y Tierras) tiene como meta producir el 100 por cien de trigo en los próximos cuatro años, y para eso hemos empezado a subvencionar la producción de nuestros empresarios y de nuestros pequeños productores. ¿Qué significa eso? Que el Estado comprará trigo”, explica el Presidente.

Para incentivar la producción local y de esta manera acabar con la importación de trigo, el gobierno pagaba entre 300 y 320 dólares por tonelada en 2009 y en 2010 pagará entre 320 y 340 dólares la tonelada a los empresarios agroindustriales y a los pequeños productores.

Pese a los esfuerzos de gobierno, se estima que el país importó alrededor de 450 mil toneladas de trigo y harina de trigo en la gestión 2008-2009; en tanto que las importaciones de harina de trigo aumentaron de 157.260 a 301.113 toneladas entre 2006 y 2009, a un costo superior a 325 millones de dólares en los cuatro años, calcula el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Notas:

1. Soberanía y seguridad alimentaria en Bolivia: Políticas y estado de situación; Enrique Ormachea Saavedra, Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), noviembre de 2009.

2. AIPE, Comida propia…Comida Ajena. Alimentos en Bolivia. Disponibilidad y donaciones AIPE, La Paz, 2004, citado por Enrique Ormachea.

3. Ibid.