Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y René González, son víctimas de una colosal injusticia por haber enfrentado al terrorismo anticubano en su propia madriguera. Cuando se cumplen 12 años de su ilegal arresto, continúan encarcelados en prisiones federales norteamericanas, aislados entre sí, sometidos a un trato cruel e inhumano que incluye diversas restricciones para recibir visitas familiares y la completa privación a Gerardo y a René de ser visitados por sus respectivas esposas.

Muy recientemente Gerardo Hernández fue enviado al “hueco” en condiciones infrahumanas y en medio de una enfermedad. Sólo la campaña de movilización internacional generada logró que las autoridades norteamericanas devolvieran a Gerardo a su habitual celda.

Los cinco prisioneros cubanos son inocentes. Se les condenó única y exclusivamente por haber luchado, a riesgo de sus vidas, contra grupos terroristas que operan libremente en Miami. Las actividades criminales de esos grupos, las cuales constan incluso en documentos oficiales norteamericanos y han sido reflejadas en la prensa y reconocidas públicamente por sus propios autores, justificaba la labor de nuestros 5 hermanos en los EE.UU., como actos de defensa legítimos con vistas a monitorear a las organizaciones terroristas anticubanas que han causado la muerte de miles de personas en nuestro país además de cuantiosos daños materiales. Cuba al igual que cualquier otro país del mundo, tiene el legítimo derecho de defenderse de ese flagelo del terrorismo que tantas víctimas ya ha ocasionado.

La realización del juicio en la ciudad de Miami, bastión de la contrarrevolución y el terrorismo anticubano es quizás la muestra más fehaciente de las flagrantes violaciones cometidas en este proceso. Miami es la única ciudad donde no se podía realizar un juicio justo e imparcial a los 5. Recientemente, el Comité Pro Liberación de los Cinco en los Estados Unidos denunció públicamente el pago de 74 000 dólares, provenientes de fondos federales del gobierno norteamericano, a periodistas en Miami, para realizar una campaña propagandística muy fuerte que se llevó a cabo en dicha ciudad durante el período que duró el juicio contra los cinco.

Debe señalarse que en el caso de los 5 Héroes ha existido una conducta viciada desde un inicio por parte de la Fiscalía norteamericana. Esta no ha podido presentar una sola evidencia para demostrar los dos principales cargos por los que se les acusa: la supuesta conspiración para cometer espionaje y la presunta conspiración para cometer asesinatos. El propio Gobierno reconoció durante el juicio que no podía presentar un solo documento secreto para probar el espionaje y que se enfrentaba a un obstáculo insuperable para probar el cargo de asesinato.

Los cinco son además, víctimas del odio y la venganza del gobierno de Estados Unidos contra la Revolución cubana. En todo el proceso ha quedado probada la naturaleza política del caso, el cual se inscribe en la historia de agresiones de EE.UU. contra Cuba. A estos cubanos se les castiga por su conducta heroica que los hace acreedores al reconocimiento y la gratitud de la humanidad. Todo el proceso seguido contra ellos sólo se explica por la ausencia de ética del Gobierno de los Estados Unidos. Nunca hubo justificación para su arresto ni para el fraudulento espectáculo judicial, ni para las condenas y sentencias que les fueron impuestas.

Los cinco son prisioneros políticos a los cuales se les niega su condición y se les mantiene entre delincuentes comunes. Las sentencias son irracionales y excesivas. Las condiciones de reclusión que han sufrido estos cinco cubanos son crueles e inusuales y violan la VIII Enmienda de la propia Constitución norteamericana, al haberlos mantenido en confinamiento solitario durante 17 meses, lo cual obstaculizó seriamente su defensa y les ha ocasionado a ellos y a sus familiares sufrimientos injustificables que constituyen flagrantes violaciones a sus derechos humanos. El aislamiento que se les impuso es contrario a las normas de la ONU sobre el tratamiento a los presos y detenidos y a las propias regulaciones carcelarias norteamericanas. El 27 de mayo de 2006 el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas determinó que la privación de libertad de estos cinco cubanos es arbitraria e ilegal y exhortó al Gobierno de los Estados Unidos a ponerle fin.

Hubo en todo este proceso una enorme manipulación de las pruebas y su utilización ha sido selectiva y arbitraria. El gobierno norteamericano clasificó la inmensa mayoría de sus “pruebas” como secretas.

Todo este proceso ha constituido un escandaloso respaldo a los grupos terroristas anticubanos que operan en Miami. En el juicio quedo comprobado que los cinco habían actuado única y exclusivamente contra esos grupos y no contra instituciones del gobierno de los Estados Unidos. Los cabecillas terroristas han celebrado públicamente su “victoria” y han manifestado abiertamente el estímulo que este proceso significa para sus actividades criminales.

Ante el reclamo de un gran número de personalidades, asociaciones e instituciones del mundo, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos se vio forzada en el 2009 a evaluar la posibilidad de revisar el caso desde el punto de vista legal, tras lo cual la Corte decidió rechazar esta posibilidad. No se tuvo en cuenta las demandas de libertad para esos luchadores antiterroristas hecha en por 10 laureados con el Premio Nobel, órganos legislativos, centenares de parlamentarios, organizaciones de juristas de numerosos países, incluyendo Estados Unidos, entre otros. La Corte Suprema optó por seguir las instrucciones del gobierno de los Estados Unidos, sin importar el fuerte golpe que propinaba a la credibilidad del sistema judicial norteamericano y las miles de voces de todo el mundo que pidieron que aceptara revisar el caso.

Esta decisión de la máxima instancia judicial de EE.UU convalidó una interminable serie de violaciones al derecho internacional y al propio derecho norteamericano, y se hizo cómplice de la política de promoción y amparo al terrorismo, que ha sido y es la sustancia de la enorme injusticia de la que son víctimas los Cinco.

A partir de que ha quedado demostrada la naturaleza política del caso de los Cinco, hecho que se inscribe en la historia de agresiones de EE.UU. contra Cuba, y dado el punto en que se encuentra el proceso legal dentro de las estructuras de la justicia norteamericana, se impone enviar al Presidente estadounidense, Barack Obama un fuerte reclamo internacional para que haga uso de la facultad constitucional que posee y la obligación moral de hacer justicia y que disponga finalmente que a los cinco les sean retirados los cargos esgrimidos en su contra.

Por todo lo anterior cobra mayor importancia la presión internacional por la liberación de los Cinco. Es el momento de reforzar en todo el mundo las acciones de denuncia ante esta injusticia. Recientemente se ha presentado ante la Corte Federal del Distrito de Miami, una apelación colateral o Habeas Corpus a favor de Gerardo. Se impone movilizar a la opinión pública mundial para crear un clima favorable que permita que se haga justicia en este nuevo espacio.

Al cumplirse el 12 de septiembre 12 años de esta ilegal detención, es más necesario que nunca, convertir esta jornada mundial de solidaridad con los cinco héroes en una campaña de denuncia contra todas las irregularidades de este proceso, de esclarecimiento de la verdad, de divulgación y de demanda de la libertad inmediata de los 5 héroes cubanos.

En nombre de nuestros cinco héroes, sus familiares y de todo el pueblo de Cuba, queremos agradecer a todo el pueblo boliviano por las innumerables muestras de apoyo y solidaridad que hemos recibido con relación a este caso, que lejos de ser un tema legal es parte intrínseca de la política de agresiones y ataques que el Gobierno de los Estados Unidos ha desarrollado contra Cuba durante casi 50 años.

¡LA LIBERACIÓN INMEDIATA ES LA ÚNICA SOLUCIÓN JUSTA PARA EL CASO DE LOS CINCO!

¡LIBERTAD PARA LOS CINCO HEROES CUBANOS PRISIONEROS DEL IMPERIO!

Más información: www.antiterroristas.cu, www.cubadebate.cu, www.cubavsterrorismo.cu