Representantes de 192 países reunidos en Bonn para iniciar los preparativos de la 16 Conferencia de Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 16) incluyeron en un texto de negociación preliminar algunas conclusiones de la primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra celebrada en Cochabamba en abril de 2010.

Durante la primera semana de agosto de 2010, representantes de 192 Estados congregados en Bonn, Alemania, incorporaron las principales conclusiones y recomendaciones de la Cumbre de los Pueblos de Cochabamba en el documento de discusión que será considerado en la próxima ronda de negociación previa a Cancún que se realizará en China, informó el embajador de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Pablo Solón.

Según Solón, las naciones desarrolladas ofrecieron solamente el 0,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para financiar los gastos del cambio climático, pero en la reunión de Bonn se acordó que los aportes no pueden ser menores al 8 por ciento del PIB.

Otras propuestas de la Cumbre de Tiquipaya incorporadas al texto de negociación son la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de países desarrollados en un 50% desde 2013 a 2017; el límite de 1,5 grados centígrados en el incremento de la temperatura global y una concentración de 300 partes por millón de dióxido de carbono en la atmósfera.

Además, en la reunión de Bonn se propuso a la ONU que constituya un Tribunal Internacional de Justicia Climática para garantizar el cumplimiento de los compromisos de los países desarrollados y para asegurar una distribución equitativa del espacio atmosférico tomando en cuenta la deuda climática de los países desarrollados con los países en desarrollo.

La reunión de Bonn ratificó el respeto pleno de los derechos humanos y los derechos inherentes de los pueblos indígenas, las mujeres, los niños y los migrantes; el reconocimiento de la Declaración de las Naciones Unidas de los Derechos de los Pueblos Indígenas, y la necesidad de aprobar la Declaración sobre los Derechos de la Madre Tierra.

En la reunión preparatoria de Alemania, los representantes de 192 naciones objetaron el mercado de carbono que libera de responsabilidades a los países desarrollados y la conversión de bosques naturales en plantaciones de monocultivos forestales; y recomendaron adoptar medidas necesarias en todos los foros pertinentes para que las tecnologías útiles para mitigar el cambio climático se liberen de derechos de propiedad intelectual.

La nueva secretaría ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), la costarricense Patricia Figueres, afirmó que las propuestas de la Cumbre de los Pueblos deben escucharse en todo el mundo porque expresan el sentir de los más afectados por el cambio climático.

Figueres comentó que es necesario cambiar el paradigma de desarrollo en todo el mundo y sustituirlo por otro modelo más realista. Organizaciones sociales de todo el globo afirman que el cambio climático no es un simple problema ambiental sino el reflejo de una crisis múltiple provocada por el modo de producción capitalista y por las economías altamente industrializadas, como ya lo reconoce el Protocolo de Kyoto.

El fracaso de la COP-15 en Copenhague demuestra que los gobiernos no están dispuestos a reducir sus emisiones contaminantes y a combatir la raíz del problema. Muchos analistas dudan que las potencias capitalistas cambien de actitud en la próxima COP-16 que se realizará del 29 de noviembre al 10 de diciembre de 2010 en Cancún, México, y firmen un acuerdo vinculante en la reunión del Protocolo de Kyoto (MOP 6).

Los 130 países del Grupo de los 77 y China exigen el establecimiento de acuerdos vinculantes y medidas concretas de mitigación en la COP 16, con énfasis en la renegociación del Protocolo de Kyoto. El Grupo Umbrella integrado por Estados Unidos, Japón, Rusia, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, entre otros, desea un nuevo acuerdo marco a largo plazo que sustituya al Protocolo de Kyoto.

La Unión Europea propone compromisos específicos para cada país en base a la Declaración de Copenhague. El Grupo Africano reclama un acuerdo vinculante sin sustituir al Protocolo de Kyoto. La Alianza de los Pequeños Estados Insulares no está de acuerdo con postergar los compromisos hasta la Cumbre de Ciudad del Cabo en 2011.

La mayoría de los movimientos ecologistas y ONGs del mundo coinciden en la necesidad de desechar de plano el texto ilegítimo de Copenhague y elaborar otro acuerdo multilateral tomando como base la declaración de la Cumbre de los Pueblos en Bolivia, que según el activista de Amigos de la Tierra Internacional Sebastian Baldomir marca un antes y un después en el debate climático a nivel global, y que tal vez tenga la misma incidencia internacional que tuvo la Cumbre de Río de 1992.