Representantes de 34 pueblos indígenas del Oriente, Chaco y Amazonía suspendieron la VII Marcha Indígena por la autonomía y el territorio en un ampliado celebrado hoy en la localidad de San Ramón, provincia Ñuflo de Chávez del departamento de Santa Cruz. En la víspera, los marchistas del Movimiento sin Tierra de Bolivia (MST-B) dejaron en suspenso el bloqueo de la carretera Santa Cruz – Cochabamba luego acordar con el viceministro de Tierras José Manuel Pinto la instalación de una mesa de diálogo.

Los indígenas de tierras bajas comenzaron a marchar hacia La Paz el 17 de junio desde Trinidad, reivindicando un pliego de 13 demandas puntuales, entre ellas el respeto a los derechos de consulta, la reversión de las concesiones forestales, el saneamiento de Tierras Comunitarias de Origen (TCOSs), financiamiento para 40 proyectos de desarrollo y el reconocimiento del derecho a la autonomía indígena originaria campesina. El 8 de julio, el MST-B inició en Santa Cruz la Segunda Marcha Nacional por la Reforma Agraria verdadera y el desarrollo integral comunitario.

Los indígenas de tierras bajas caminaron durante cuatro semanas sin lograr que el gobierno demuestre voluntad política para atender sus demandas, hasta que finalmente el diálogo se inició el 17 de julio y el 20 se firmó un pre acuerdo.

El gobierno se comprometió a brindar de inmediato un informe sobre los proyectos de desarrollo presentados por los indígenas al Fondo de Desarrollo para Pueblos indígenas y comunidades campesinas, y un proyecto de Decreto Supremo sobre la Consulta Previa e Informada. Sin embargo, las autoridades no cumplieron sus compromisos y la ministra de Desarrollo Rural y Tierras Nemecia Achacollo ni siquiera asistió a la reunión programada para el 21 julio en la que supuestamente debía oficializar los proyectos que ya cuentan con resolución ministerial.

Continuaron las negociaciones el 22 de julio con los representantes del Ministerio de Autonomías Henry Balderomar y Freddy Siles, responsables de gestionar un acuerdo definitivo, pero los funcionarios plantearon nuevas objeciones a algunos puntos del preacuerdo ya acordado y firmado por la CIDOB y el gobierno el 15 de mayo.

Para demostrar su voluntad de diálogo, los indígenas cedieron y aceptaron no considerar compromisos ya acordados previamente. Luego el senador Adolfo Mendoza entregó a los marchistas el texto del acuerdo firmado por la ministra de Desarrollo Rural y por el ministro de Autonomías Carlos Romero, pero los manifestantes impugnaron a Romero por haber ofendido públicamente a los indígenas con mentiras.

Finalmente, los indígenas decidieron suspender la VII Marcha, parcialmente contentos por los logros obtenidos, como por ejemplo la incorporación plena de las autonomías indígenas a la Ley Marco de Autonomías, pese a que fue tildada de “inconstitucional” por el ministro Romero.

El miércoles, los marchistas del MST-B decidieron dejar en suspenso el bloqueo de la carretera que une Santa Cruz con Cochabamba luego acordar con el viceministro de Tierras la instalación de una mesa de diálogo en las oficinas de la Defensoría del Pueblo de Santa Cruz.

“Somos muy comprensibles y queremos demostrarle al gobierno, una vez más, nuestra intención de dialogar, pero la paciencia se acaba, por eso la vigilia seguirá hasta este jueves y si no se instala la mesa de diálogo bloquearemos la carretera que une Santa Cruz con Cochabamba”, advirtieron los marchistas.

La marcha del MST-B exige la dotación colectiva de la tierra-territorio a los campesinos que la poseen de manera insuficiente; la implementación del programa de asentamientos humanos, la reversión de latifundios, la reducción de la carga animal de 5 a una hectárea por cabeza de ganado, Seguro Agrario Universal y una carta de derechos campesinos, entre otras demandas.