(ABI y PL).- Bolivia y Estados Unidos avanzaron 99% del nuevo acuerdo marco y sólo falta la firma para encarar una nueva etapa de las relaciones bilaterales, informó el canciller David Choquehuanca, tras reunirse en La Paz con el subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos Arturo Valenzuela, cuya visita busca distender las tensas relaciones bilaterales.

En septiembre de 2009, el Presidente Evo Morales expulsó al embajador de Washington Philip Goldberg, acusado de respaldar a grupos opositores con planes divisionistas. En noviembre de ese mismo año, el Ejecutivo suspendió las labores de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos(DEA) vinculada a actividades subversivas. En reciprocidad, la administración estadounidense corrió al embajador Gustavo Guzmán y suspendió las preferencias arancelarias para manufacturas, mobiliarios y joyas bolivianas.

La víspera, Morales acusó al gobierno de Barack Obama de socavar la lucha contra el narcotráfico en América Latina con la entrega de fondos para sobornar funcionarios. Todo hace sospechar que Estados Unidos, lejos de cooperar en la lucha contra el narcotráfico, incentiva y protege a este delito como un mecanismo de control hacia las naciones afectadas por la producción de drogas, denunció.

El mandatario se apoyó en investigaciones sobre hechos recientes, donde uno de los implicados arrastraba procesos por narcotráfico desde hace años y no fue progresado porque jueces y fiscales lo liberaron tras fijarle el pago de fianzas. Lo sorprendente es que esos fiscales y jueces recibían pagos de Estados Unidos, eso preocupa porque muestra que ese país, lejos de contribuir a luchar y sancionar a este delito, al parecer busca fomentarlo y protegerlo, anotó.

Morales señaló que Bolivia ha reclamado con reiteración la necesidad de emprender mundialmente una lucha frontal contra el narcotráfico en el marco de la responsabilidad compartida. Estoy convencido de que el origen de la producción de drogas es el mercado y la demanda existente en naciones industrializadas como Estados Unidos, las que deben asumir su responsabilidad y reducir el consumo, declaró.

Este martes, Morales aclaró que su gobierno no tiene intenciones de suspender sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos, pero exigirá de la administración de la Casa Blanca el respeto a la dignidad y soberanía nacionales.

“Antes Estados Unidos cambiaba Ministros e intervenía en los asuntos internos de Bolivia, pero ahora debe enmarcarse en una relación de respeto al país para llevar adelante un relacionamiento diplomático y económico de cooperación”, dijo.

Bolivia y Estados Unidos comenzaron a discutir el nuevo acuerdo marco de sus relaciones bilaterales el 23 de julio de 2008, con la visita a La Paz del entonces Secretario Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon.

La última reunión bilateral se realizó el 27 de noviembre de 2009 en Washington, con la Sub Secretaria de Estado para la Democracia y Asuntos Globales, María Otero.

El canciller Choquehuanca aseguró que La Paz y Washington retomaron el trabajo con “grandes avances positivos”, que en las próximas semanas se consolidará con la firma de un documento, redactado en castellano e inglés.

“Estamos trabajando, no son sólo buenas intenciones, hay avances concretos con Estados Unidos. Yo me animaría a decir que hemos avanzado más del 99 por ciento (..) para la firma de este nuevo acuerdo marco de respeto mutuo”, precisó en conferencia de prensa conjunta con el funcionario estadounidense.

“Este acuerdo marco contempla el diálogo político, responsabilidad compartida en la lucha contra el narcotráfico, el comercio y la cooperación”, detalló.

El Jefe de la diplomacia boliviana insistió que con el nuevo acuerdo ambos países inaugurarán una “nueva era” de relaciones bilaterales.

Por su parte, Valenzuela coincidió que el nuevo acuerdo boliviano-estadounidense debe basarse en el respeto mutuo para encarar diversos temas de interés mutuo.

“Estoy en Bolivia, porque el presidente (Barack) Obama quiere que la relación de Estados Unidos y Bolivia curse una nueva etapa de cooperación de respeto mutuo, donde podamos trabajar en beneficio de nuestros pueblos”, justificó.

Valenzuela aseguró que EEUU tiene un “gran aprecio” por el pueblo boliviano, al subrayar que los esfuerzos de ambos países están encaminados a trabajar en beneficio de ambas naciones.

“En cuanto a la fecha para terminar este acuerdo, estamos viendo justamente hoy día como ir lo más rápido posible para poder concretarlo”, remarcó.