(Agencias).- El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) Ban Ki-Moon, en un mensaje con motivo del Día Mundial de la Malaria, destacó los avances en la lucha contra ese mal que mata a cerca de un millón de personas cada año, pero lanzó una señal de alarma ante la creciente resistencia del mal a los medicamentos.

Advirtió que más de tres mil millones de seres humanos, la mitad de la población del planeta, están en riesgo de contraer la enfermedad. Las víctimas más vulnerables están en los países pobres.

En Bolivia existen 36 municipios altamente endémicos en malaria, en los cuales se aplicará en los próximos cinco años una estrategia de lucha con una población meta de 574 mil personas, 35% en Tarija, 28% en Beni y 16.5% en Santa Cruz. El objetivo es cambiar la conducta de las personas en cuanto a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad.

Se espera que apenas aparezcan los primeros síntomas de malaria, la población acuda inmediatamente a un centro de salud para recibir el tratamiento completo y no lo deje a medias, y que aprenda a utilizar mosquiteros, informó a Enlared-Onda Local el jefe del Programa Nacional de Enfermedades Transmitidas por Vectores Juan Carlos Arraya.

La Estrategia de lucha contra la malaria denominada Combi es una sigla en inglés que significa Comunicación para el cambio de conducta. Es la primera vez que se aplica en el país una estrategia de cambio de hábitos, destacó Arraya.

La Estrategia Combi impulsada por el Ministerio de Salud y Deportes será implementada entre 2010 y 2015 en los 36 municipios de mayor presencia de malaria en los departamentos de Pando, Tarija, Beni, Chuquisaca, Potosí, Santa Cruz y La Paz.

De acuerdo al Plan estratégico sectorial de salud del Programa de Malaria, se pretende eliminar la malaria por falciparum hasta el 2015 (la más grave afecta a 13 municipios) y hasta el 2020 erradicar el paludismo.

“Esas metas son factibles de lograr porque en los últimos cinco años la malaria ha bajado muy significativamente, de más de 20 mil casos, estamos en menos de 10 mil casos en 2009; cada año irá disminuyendo poco a poco”.

En los siguientes cinco años se pretende distribuir 100 mil mosquiteros impregnados. Un sector que recibirá especial atención son las familias que se dedican a la zafra de la castaña (35 mil personas) y las mujeres embarazadas.

Tarija es el departamento con la mayor población meta del programa Combi, seguido por Pando, donde al menos tres municipios son calificados como hiperendémicos: El Sena, Nueva esperanza y Santos Mercado. En Tarija, los municipios de mediana y alta endemia son Padcaya, Bermejo, Yacuiba, Caraparí, Villamontes y Entre Ríos.

En Beni hay dos municipios hiperendémicos, Guayaramerín y Riberalta, además de los medianamente endémicos como Santa Rosa, Magdalena y Baures. En Chuquisaca los municipios en riesgo son Poroma, Azurduy, Padilla, Incahuasi y Villa Serrano, con mediana y alta endemia.

En menor proporción, se encuentran los municipios de Potosí, San Pedro de Buena Vista, Toro Toro y Acasio; de Santa Cruz, El Torno y San Ignacio de Velasco; y de La Paz, Ixiamas.

Por otro lado, los gobiernos de Bolivia y Perú iniciaron hoy en la localidad de Copacabana, a orillas del Lago Titicaca, la campaña de vacunación de las Américas con el objetivo de inmunizar a más de 99 mil personas contra la rubéola, difteria, poliomielitis, tétanos, sarampión y paperas, entre otras enfermedades.

El encargado del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) Casto Navia informó que se priorizarán a los niños y adultos en poblaciones de difícil acceso o que viven en regiones rurales fronterizas y de personas que habitan barrios periféricos.

La semana de Vacunación en las Américas se organizó por primera vez en 2003 por una iniciativa de los ministros de salud de los países andinos, en respuesta a un brote de sarampión en Colombia y Venezuela.

Además, el 10 y 11 de abril se realizó la primera campaña binacional de vacunación antirrábica en municipios de los departamentos de Tarija y Potosí en Bolivia y en las provincias Jujuy y Salta en Argentina. En el lado boliviano se administraron alrededor de 125 mil dosis.

De acuerdo al convenio suscrito entre ambos países, a partir de 2011 los ministerios de Salud de Bolivia y Argentina ejecutarán dos campañas de vacunación al año en los municipios frontera, en marzo la primera y en septiembre la segunda. Las autoridades de los ministerios de ambos países sugieren la realización de una reunión anual para el intercambio de experiencias y evaluar el control de la rabia en humanos trasmitida por canes.

“Argentina nos ha donado 100 mil dosis de vacuna, del llamado cultivo celular, que tiene un alto poder inmunológico y es más resistente a las temperaturas; la condición es que sea usada en el municipio capital Tarija, en Bermejo, Yacuiba y Villazón”, informó a Enlared-Onda Local el responsable del Programa Nacional de Zoonosis del Ministerio de Salud Freddy Lizón.

Añadió que la campaña de vacunación en lado boliviano abarcó a los municipios de Uriondo, Bermejo, Yacuiba, Villamontes, Tarija, San Lorenzo y Villazón. En el lado argentino se vacunaron a mascotas de las provincias Jujuy y Salta.

Zoonosis se ha propuesto reducir la rabia canina en un 30% por año; sin embargo, en 2009 se presentaron 54 casos en Tarija, el 50% del total nacional; esta situación hace que no se cumplan los objetivos fijados. “Hemos coordinado que la próxima reunión binacional se haga en octubre de 2010 (en Salta); a partir de esa fecha se programarán las campañas conjuntamente”, destacó Lizón.

En los últimos 10 años no se registró ni un solo caso de rabia humana en el municipio de La Paz. Hace poco se inició la vacunación de canes en Mallasilla y Mallasa por un caso de rabia canina presentado en la primera población. Se trata de un perro que dio positivo, razón por lo cual comenzó la vacunación de 320 canes. Se pretende vacunar de forma gratuita a más de 400 perros con el apoyo de la Subalcaldía Mallasa, la Junta de Vecinos, el Servicio Departamental de Salud y el personal de la Dirección de Zoonosis.

La viceministra de Promoción de Salud Nila Heredia alertó sobre un brote de enfermedades por efectos del cambio climático, aunque todas controladas. Se trata de las leishmania, el paludismo, el mal de Chagas y la leptospirosis, entre otras dolencias que se extendieron a regiones no tradicionales de infección.

Heredia explicó que los cambios de temperatura hacen una enfermedad potencialmente mortal, como el paludismo, transmitida por la picadura de mosquitos y propia del área amazónica, aunque ahora también registrada en los valles.

También destaca la aparición de la leishmania en los valles, la segunda enfermedad tropical parasitaria que más mata después de la malaria, y que fundamentalmente afecta a las familias pobres. Según Heredia, también existe un desplazamiento de las vinchucas que transmiten la enfermedad de Chagas, y se manifiesta en las zonas económicamente atrasadas.

Con información de Prensa Latina y Enlared.