Pacto de hierro entre Putin y Chávez

Rodolfo Faggioni

abril 8, 2010Publicado el: 3 min. + -

Hugo Chávez y Vladimir Putin, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y Primer Ministro de Rusia, respectivamente, han firmado un pacto estratégico en nombre del petróleo y de la energía nuclear. Un negocio de claros objetivos económicos, pero con un fuerte sabor político.

La primera visita de Putin a Venezuela ha concluído con la firma de una larga lista de acuerdos de cooperación en los sectores de la industria, de la economía, agricultura, seguridad, energía y defensa.

El acuerdo más importante se refiere a la creación de una nueva compañía mixta petrolífera, formada por la venezola PDVSA que detiene el 60%, el 40% es de propiedad rusa. Moscú participará con un mega-consorcio formado por Gazprom, Lukoil, Surgutneftgaz, Roseneft y Tnk-Bp.

Venezuela ha ofrecido el Bloco Junin 6, un yacimiento de la cuenca del Orinoco que se preve tenga una producción de 450.000 barriles de petróleo al día durante cinco años. Para explorar la zona y extraer el petróleo serán necesarios enormes capitales, se calculan unos 20.000 millones de dólares, Putin ha consignado los primeros 600 millones a la PDVSA.

Con este pacto estratégico, Chávez tiene la clara intención de subvencionar programas sociales millonarios en nombre del "socialismo del XX siglo" en medio a la grave crisis económica que atraviesa Venezuela y que está socavando su popularidad.

Con Putin ha hablado también de la posibilidad de estudiar un proyecto de una central nuclear, naturalmente, dicen, con propósitos pacíficos. Además Chávez ha aludido a la hipótesis de una amplia colaboración con Rusia en el campo de la industria espacial.

Según muchos analistas políticos, este acuerdo Caracas-Moscú no mejora las relaciones con Washington. Las continuas compras de armas que Chávez hace en Rusia aumenta la fricción con la administración de Barak Obama, rompiendo un equilibrio que duraba de años. Desde 2005 el presidente bolivariano ha gastado 4,4 mil millones de dólares en 24 aviones de combate rusos Sukhoi, 100.000 rifles de asalto Kalashnikov, 50 elicópteros militares, sistemas antiaéreos S-300, tanques de guerra T71, vehículos blindados y submarinos. Y el "shooping" no ha terminado. Venezuela ha obtenido el pasado año un crédito de 2 mil millones de dólares para comprar nuevas armas rusas.

"Moscú y Caracas no están construyendo una alianza contra los EE.UU. -ha afirmado Chávez- Venezuela está realizando compras modestas de armas para satisfacer las exigencias mínimas de defensa nacional", declaraciones de cómodo ante el considerado "imperio del norte".

Para Moscú, Chávez se ha transformado en pocos años en un aliado precioso: un generoso cliente de la potente industria bélica rusa y un importante productor de petróleo a caza de capitales, inversiones y mercados. Pero a la actual Rusia no interesa sólo el petróleo venezolano: a Moscú le interesa también el gas boliviano y más en general, los recursos energéticos de la región sudamericana.

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