Marconi, un siglo de Nobel

Rodolfo Faggioni

noviembre 20, 2009Publicado el: 4 min. + -

Roma, Italia.- El 20 de julio de 1937 moría en su casa de Roma Guillermo Marconi, el científico italiano que revolucionó con la radio los sistemas de comunicación en todo el mundo, contribuyendo así a las grandes transformaciones sociales del Siglo XX.

Nacido en Sasso, una pequeña localidad a pocos kilómetros de Bolonia, el futuro inventor no es un modelo de estudiante, pasa más tiempo en al sótano de su casa construyendo pequeños aparatos telegráficos y estudiando el alfabeto Morse que sobre los libros de escuela.

En 1894 mientras se encuentra de vacaciones con su familia en el norte de Italia, por casualidad lee un libro del gran fisico alemán Heinrich Rudolph Hertz, el descubridor de las ondas electromagnéticas y nace en la mente del joven italiano la idea de transmitir señales a través del espacio, es decir un telégrafo sin hilos sustituyendo a los alambres metálicos, las invisibles ondas electromagnéticas.

La empresa en esos tiempos es casi irrealizable por la famosa teoria de Newton, sobre los rayos de luz; es imposible enviar señales de luz entre dos puntos no visibles, incluso un amigo suyo, el profesor Augusto Righi, un famoso físico de esos tiempos, que le pone a su disposición su laboratorio, trata de disuadirlo, basándose en los conocimientos teóricos de esos años.

Newton sin duda alguna tenía razón refiriéndose a los rayos de la luz, pero en el caso de las ondas electromagnéticas, no obstante pertenezcan a la misma familia de las ondas luminosas, la situación era completamente distinta. Las ondas radio pueden ser reflejadas por los altos estratos de la atmósfera como si fuese un espejo invisible. Marconi no lo sabía, su intraprendencia en este caso tuvo razón sobre los dogmas científicos.

Es así que el joven inventor comienza a desafiar lo imposible, y, casi sin darse cuenta combate tres siglos de ciencia.

En septiembre del año siguiente logra enviar a través de las ondas electromagnéticas algunas señales a una localidad distante un kilómetro de su casa, una pequeña colina tuvo un rol decisivo en este experimento demostrando que las ondas electromagnéticas no chocan contra los obstáculos, mas bién los superan. Por primera vez en la historia se envía un mensaje entre dos lugares no colegados materialmente entre sí, nace así la radio.

En Italia no logra patentar su invento y se transfiere a Londres donde ven con buen ojo la novedad. En 1897 en Inglaterra se funda la "Sociedad Marconi" y el inventor italiano con solo 23 años de edad es rico y famoso.

Empieza a modificar su rudimental telégrafo en un dispositivo seguro y que pueda ser usado por todos. Marconi piensa en las transmisiones transoceánicas, el experimento es difícil por la curva de la tierra que se eleva entre las dos costas del Oceáno Atlántico como si fuese una montaña de 250 kilómetros de altura.

Después de estudiar atentamente los mapas escoge las dos localidades para su experimento: Poldhu en Cornualles (Europa) y San Juan de Terranova en Cánada (América). En 1901 inician las pruebas de transmisión, la letra escojida es la "S", en el alfabeto Morse son tres puntos y el 12 de diciembre del mismo año, una fecha memorable, la letra "S" cruzó el Oceano Atlántico ignorando la curva de la tierra.

El éxito de ete nuevo experimento le procuró a Marconi, de apenas 28 años de edad fama internacional. En 1909 recibe en Suecia el Premio Nobel de la Física, el Gobierno Italiano lo nombra Senador del Reino por méritos especiales, es Presidente del Centro Nacional de Investigaciones y varias organizaciones científicas internacionales lo acogen como miembro.

En 1912 cuando naufragó el transatlántico Titanic con 2200 pasajeros a bordo, 706 logran salvarse gracias al telégrafo sin hilos de la nave.

En 1930 apretanto un botón en su laboratorio situado en el Yacht "Elettra", enciende las luces de la Exposición Internacional de Sidney en Australia y lo mismo hace el 12 de Octubre de 1932 cuando enciende los reflectores del Redentor de Río de Janeiro, en Brasil. Las ondas radio podían dar tranquilamente la vuelta al mundo.

El 20 de Julio de 1937, a los 63 años de edad y en pleno poseso de sus facultades mentales y fisicas, y cuando el mundo esperaba de él nuevos inventos que estaba experimentando, muere en su casa de Roma.

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