Honduras: Zelaya regresará

Rodolfo Faggioni

julio 1, 2009Publicado el: 2 min. + -
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Terminado el apoyo "yanqui" a los golpistas de América Latina, todos los países del continente son gobernados actualmente por hombres legalmente elegidos. Solamente que en estos últimos días, esta democracia ha sido aniquilada con un golpe de estado de infeliz memoria.

El presidente Manuel Zelaya, elegido democráticamente en elecciones efectuadas en 2006 ha sido derrocado con el condimiento de siempre: ejército, iglesia y un parlamento falso, que ha estimulado una renuncia voluntaria del legítimo Presidente Zelaya mientras lo embarcaban a empujones en un avión con destino a Costa Rica.

El exilio del Presidente Manuel Zelaya durará poco, la ONU, OSA, Unión Europea y sobretodo el Presidente de los Estados Unidos Barak Obama han invocado la restauración de la legalidad constitucional.

Una de las frases del Presidente Theodoroe Roosevelt decía así: "Pobre Mèxico, tan lejos de Dios y tan cerca de los EE.UU.", esta misma frase podría ser usada actualmente para la República de Honduras y para todo el Continente Centro-Americano, que por un siglo ha sido considerado como un "patio de casa" (por no decir corral). Ahora Obama hará de todo para reportar las cosas al "status quo" de modo que su imagen en todo el sub-continente sea a la altura de su programa electoral.

La nueva política de Barak Obama será decisiva en América Latina. ¿Que credibilidad tendría el Presidente Obama si no contrastase el "golpe de estado" hondureño, y cómo podría explicar al mundo un apoyo a una eventual "junta militar", como las que recuerda América Latina por la ferocia y desprecio de los derechos humanos?. El "grupo de poder burgués", de inspiración pro-americana, que no ha podido y sabido adecuarse a la "nueva concepción" de política, está listo para derrocar a los regímenes sostenidos por obreros, estudiantes, indios, campesinos, como los que están manifiestandop delante del Palacio de Gobierno de Tegucigalpa, ignorando el toque de queda.

Es la misma mezcla social que sostiene al gobierno boliviano, donde la parte rica de la población se ha refugiado en una zona amiga del oriente, considerada secesionista.

Todo esto nos lleva a sostener que el exilio de Manuel Zelaya durará poco.

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