Los inversionistas italianos que capitalizaron a la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL) ejecutaron una inadecuada administración y registro contable de los activos fijos de la compañía y sobredimensionar su valor real, concluye una auditoría externa de los estados financieros al 31 de diciembre de 2008 realizada por Price Waterhouse.

Los estados financieros de ENTEL de la gestión 2008 muestran una realidad premeditadamente amañada que no fue comunicada por los italianos en gestiones anteriores, causando un grave daño a la empresa y a los intereses nacionales.

La administración italiana ocultó deudas de ENTEL con el Estado boliviano, registró menores gastos por depreciación, entre otras irregularidades, permitiendo con ello la obtención de mayores beneficios.

Los italianos repatriaron 200 millones de dólares durante un proceso de reducción de capital en la gestión 2005. Según el Servicio de Impuestos Nacionales, se debió aplicar la alícuota del 12,5% de impuesto a las remesas al exterior, razón por la cual enjuició a la capitalizada. El proceso legal que se encuentra en etapa de apelación de última instancia en la Corte Suprema de Justicia.

El Decreto Supremo de nacionalización de ENTEL establece que se descontarán las contingencias del monto que sea finalmente acordado como pago a la ex accionista italiana. Dichas obligaciones deberán ser asumidas por el accionista extranjero y no por ENTEL.

La actual administración saneará los estados financieros de la empresa de la gestión 2009, y garantiza la estabilidad económica y financiera, al igual que la prestación de servicios.