Amenazas, persecuciones y multas injustificadas. Esa es la situación que padecen cotidianamente las poblaciones ribereñas que se oponen a la construcción de las represas hidroeléctricas en el río Madeira, en el Estado brasileño de Rondônia.

Los responsables de este trágico panorama son la policía ambiental, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) y la Secretaría de Estado de Desarrollo Ambiental (Sedam), afirmó el Movimiento de Afectados por Represas (MAB por sus siglas en portugués).

El MAB emitió hace pocas horas un comunicado para denunciar la actitud de las empresas trasnacionales que se han “apropiado” del río Madeira. Desde esta organización social, integrada por grupos de base de todo Brasil, aseguran que nunca se había presenciado un proyecto de infraestructura que fuera tan “agresivo” frente a la naturaleza y las comunidades afectadas.

El consorcio responsable del proyecto está integrado por las empresas Odebrecht, Andrade Gutierrez, Cemig y Furnas; y cuenta con el financiamiento de los bancos Banif y Santander.

Los mecanismos que han utilizado estos promotores del emprendimiento, y sus aliados en la esfera estatal, para detener los impulsos opositores son variados. Algunos son más indirectos, como la muerte de once toneladas de peces en diciembre del año pasado, que afectó a la economía local que depende de ese recurso, y otros son más directos, como la quema de casas pertenecientes a líderes locales de la lucha anti-represas.

El objetivo está claramente determinado: es necesario convencer a los pobladores sobre la conveniencia de abandonar sus tierras, y hay que hacerlo al menor costo posible, ya que poco se ha dicho acerca de posibles resarcimientos.

“¿A dónde vamos a ir si no recibimos nada de indemnización?”, se pregunta uno de los afectados, según consta en el comunicado del MAB.

En dicho documento también se habla de las violaciones a las soberanías de Bolivia y Perú como consecuencia del avance del proyecto, y se sale durísimo contra la postura del gobierno brasileño en este diferendo.

La administración de Luiz Inácio “Lula” Da Silva nuevamente “ha transformado las prioridades privadas en prioridades nacionales”, opinan los integrantes del MAB, quienes califican de “dictatorial” la situación que se vive en los márgenes del río Madeira.

Tomado de Radio Mundo Real www.radiomundoreal.fm

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