El gobierno aplica cambios sustanciales en el sistema de pensiones: se redujo la edad máxima de jubilación de 65 a 60 años de edad; en 2008 entra en vigencia la Pensión Mínima de 566 bolivianos mensuales, y se abre la posibilidad de que los trabajadores independientes puedan realizar retiros temporales de su Cuenta Individual de jubilación como estimulo para que puedan incorporarse en el sistema de seguridad social de largo plazo.

Esta política protege a los bolivianos mayores de 60 años de edad. Quienes no hubiesen realizado ningún aporte al sistema de seguridad social de largo plazo recibirán una Renta Dignidad equivalente a 2.400 bolivianos anuales.

El viceministro de Pensiones José Luis Pérez explicó que un primer rasgo sobresaliente de las disposiciones establecidas en Ley 3785 y el Decreto Supremo N. 29423 es que para jubilarse el aportante ya no deberá esperar a que en su Cuenta Individual se acumule un ahorro que le permita financiar una renta equivalente al 70% de su salario, o a cumplir 65 años de edad. Ahora sólo es necesario que cumpla 60 años de edad.

La Ley 1732 establecía que los aportantes al sistema previsional deberían acumular en su cuenta un monto que permita financiar una renta mensual equivalente a por lo menos el 70% de su salario base (el promedio salarial de los últimos cinco años). Si los recursos no eran suficientes para cubrir esa renta, tenía que esperar a cumplir 65 años de edad, independientemente de si seguía o no aportando al sistema.

Si el trabajador ahorra un monto que le permite financiar una pensión mayor a 566 bolivianos, podrá jubilarse en el momento que lo desee después de los 60 años de edad. Si el cálculo realizado establece que el monto es menor, el aportante puede acogerse a la Pensión Mínima, lo que representa un beneficio para aquellas personas que en algún momento de su vida laboral realizaron aportes para su jubilación, pero que dejaron de trabajar y, por tanto, de aportar para su renta.

Si de todas maneras esa persona llega a los 60 años de edad sin haber acumulado 180 períodos de aporte (al antiguo sistema de reparto o al nuevo sistema previsional) puede solicitar un pago único (el total del monto acumulado) o retiros mínimos que consisten en un pago mensual cubierto con lo que pueda financiar su ahorro para la jubilación.

Los derechohabientes de un afiliado al Sistema de Seguridad Social de Largo Plazo que hubiese fallecido después de cumplir 60 años de edad, podrán solicitar la suspensión definitiva del pago de renta por invalidez para obtener una Pensión Mínima, siempre y cuando este monto sea mayor a la anterior renta y el titular hubiera cumplido con los requisitos para acceder a una pensión de jubilación.

Completando el círculo de protección a los mayores de 60 años está la Renta Dignidad de 2.400 bolivianos anuales, que será entregada a todos los bolivianos residentes en el país que no realizaron ningún aporte en el sistema de jubilación. El pago de este beneficio arranca el próximo 1 de febrero en todo el país.

La pensión mínima

En el caso de las personas de 60 años de edad con 180 períodos de aporte por lo menos y que hubiesen acumulado un monto que no pueda financiar una renta mensual de por lo menos 566 bolivianos, podrán recibir una Pensión Mínima; la diferencia se cubrirá con la reserva financiera del sistema previsional que no es utilizada en su totalidad y un aporte solidario de los bolivianos con mayores ingresos.

La Ley 3785 establece que ese financiamiento provendrá de: 20% de las primas de Riesgo Común y Riesgo Profesional; 5 millones de dólares, por única vez, de la Cuenta de Siniestralidad; 5 millones de dólares, por única vez, de la Cuenta de Riesgos Profesionales; y un aporte solidario del 10% de la diferencia entre el salario base o ingreso mensual y 60 Salarios Mínimos Nacionales, (que en la gestión 2008 equivalen a 34.650 bolivianos) de las personas con ingresos elevados.

Este aporte al Fondo de la Pensión Mínima se calculará sobre la diferencia entre ese monto y el total ganado. Por ejemplo, si una persona percibe 35.000 bolivianos como total ganado, el aporte del 10% para la Pensión Mínima se calculará por 350 bolivianos (diferencia entre el salario y los Bs34.650), lo que significa que tendrá un descuento solidario de 35 bolivianos al mes que irán a la Cuenta Básica Previsional. Mientras más alto sea el ingreso, el aporte será mayor.

Los 34.650 bolivianos utilizados como base de cálculo equivalen a 60 Salarios Mínimos Nacionales y se aplica “cuando la diferencia sea positiva”, es decir, cuando el total ganado supere esta cifra, tal como establece la Ley 3785 del 23 de noviembre de 2007 y su reglamento (DS29423 del 19 de enero de 2008).

Los principales beneficiarios son trabajadores independientes entre los que se encuentran transportistas, amas de casa, vivanderas, artesanos, comerciantes minoristas, albañiles, trabajadoras del hogar, del agro y castañeros, entre otros.

Retiros voluntarios

Por otra parte, la normativa incorpora los retiros voluntarios cada cinco años para los trabajadores que aportan para su jubilación de manera voluntaria (los independientes), como un incentivo para la incorporación al sistema de seguridad social de largo plazo.

“Lo que se busca es dar un estímulos a los trabajadores independientes que no están incorporados al Sistema de Seguridad Social. Ellos pueden hacer aportes del 10% sobre el salario mínimo; para que no pierdan el derecho a su jubilación tendrán que reponer esos recursos y jubilarse con la pensión mínima en el futuro”, explicó el Viceministro Pérez.