El Alto, (APA).- Con la internación de carne de res del Beni que se expendió a 19 y 20 bolivianos el kilo, a través del Ministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario, se habría consolidado el alza del costo del mencionado artículo en la ciudad de El Alto, según los representantes de los comerciantes de carne al detalles, ya que oficializaron en el mercado el alza que arbitrariamente dispusieron los representantes de la Cámara de Ganaderos, a quienes les denominaron gamonales.

Dirigentes de la Federación Unica de Trabajadores en Carne (Futecra) y los representantes de los vendedores de carne al detalle, inicialmente denunciaron que los ganaderos del oriente hicieron subir el kilo de carne puesto en gancho de 12 a 16 bolivianos. En base a esa elevación arbitraria, se niveló el precio de la carne de res del altiplano.

Félix Murillo, vendedor de carne al detalle en el Mercado de Villa Pacajes, aseguró que los vendedores detallistas no son causantes del alza del precio de la carne de res, en vista a que ellos compran de los mayoristas y distribuidores ya con el precio ajustado. Lo único que hacen es obtener un margen de ganancia.

Para el comerciante de carne al detalle, fue un error garrafal de la titular del Ministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario, Susana Rivero, internar carne del Beni con precios que fijaron inicialmente los ganaderos del oriente. Lo que deberían hacer las autoridades del gobierno es que los ganaderos que traen la carne de Trinidad y Santa Cruz es obligar que el kilo de carne en gancho se venda a 12 bolivianos para restituir el precio inicial del producto de la canasta familiar.

Explicó que para que el precio de carne trepe de la noche a la mañana, se subieron los precios en las distribuidoras que se conocen como frigoríficos, los cuales virtualmente fijan los precios para los mercados de las ciudades de La Paz y El Alto.

Para Murillo si la introducción de los 15 mil kilos de carne desbaratará la demanda de carne y la elevación en los precios, vendido a 19 y 20 bolivianos, se priva a que los más pobres y humildes puedan comprar ese producto alimenticio. Por lo que considera que un gobierno que está a lado de los pobres, deben hacer que ese sector acceda a la carne.

La carne inicialmente puesto en gancho tenía el precio de 12 y 12.50 bolivianos, según la calidad. Posteriormente se elevó a 16 y 16.50 bolivianos. Aseguraron que los ganaderos no internan carne de calidad a las ciudades de La Paz y El Alto, ya que prefieren llevar esa carne a Chile y Perú.

Para el secretario general de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto, Eliseo Suxo, el gobierno no sólo debe contentarse con la internación de carne del Beni, sino también tiene que frenar el contrabando de ganado en pie hacia Chile y Perú, después de que los comerciantes de ambos países han rescatado ganado de las ferias que se desarrollan en el altiplano paceño, como Lahuachaca, Jihuacuta, Viacha, Patacamaya y otras ferias semanales.

Para el dirigente, el COA y la Aduana no sólo debven abocarse a controlar el contrabando de vehículos y otros objetos, sino también del alimento que permite que se mantenga el costo de vida. Sin embargo, no acontece aquello, por lo que a vista y a paciencia de las autoridades se saca de contrabando el ganado en pie, no sólo se reses, sino también de ovejas, llamas y hasta cerdos.

Suxo pidió que las autoridades frenen la especulación de los precios en los frigoríficos que tienen en La Paz y en El Alto los ganaderos del oriente, donde se origina el alza del producto de primera necesidad en los centros urbanos de Bolivia.