Un abrazo a Rolando

Ramón Rocha Monroy

agosto 7, 2007Publicado el: 3 min. + -

El atentado que sufrió Rolando me dejó maltrecho: ¿a ese punto ha llegado la convivencia en mi amada Universidad Mayor de San Simón? Trabajé con él hace más de un año y me entusiasmó su energía y empuje para llevar adelante secundando la obra del Rector Franz Vargas Loayza. Pero se inició una nueva elección y ahora resulta que lo han baleado a la puerta de su casa, según supe por comentarios de prensa, porque no he tenido la oportunidad de hablar con él.

Me pregunto, ¿hasta dónde vamos a llegar? Mi Universidad de San Simón, a la cual le debo mi formación académica y mi trabajo actual está en un proceso electoral para que sepamos quiénes son el nuevo rector y el nuevo vicerrector. ¿Tanta es la disputa para atentar contra un candidato? Después de la renuncia del Lic. Roberto Iriarte, a quien va mi saludo más cordial, Rolando López ha conformado una fórmula joven, en la cual ahora es candidato a Rector, como ampliamente se merece, y teniendo como acompañante al Dr. Octavio Chávez, ¡El Choco Chávez! Gente linda de la que vi crecer en ese tiempo feliz en que fui catedrático. Una candidatura joven y prometedora, que ofrece una buena conducción a nuestra Alma Mater. (Y conste que lo digo sin menosprecio a los otros candidatos, entre los cuales solamente tengo amigos y viejos compañeros de lucha).

¡No pues! No permitamos que la convivencia en San Simón llegue a esos extremos. Al final, que nos gobierne quien sea, pues todos los candidatos a Rector y Vicerrector son buenos y meritorios amigos, así como quienes se hicieron cargo de la conducción de nuestra Universidad en este interinato. Pero, ¿cómo vamos a llegar a estos excesos?

Pensemos en San Simón. Yo me siento orgulloso y agradecido porque estudié en sus aulas, porque mis recuerdos más cariñosos de mi primera juventud están referidos a mis maestros y a los ambientes de mi Universidad, pero además por el orgullo de ser parte de una institución tan meritoria que va a paso seguro a cumplir su Bicentenario de vida.

¿Vamos a empañar la convivencia universitaria con atentados a los candidatos a Rector y a Vicerrector? Quienes tuvieron la peregrina idea de hacerlo, que tengan la seguridad de que los auténticos Sansimonianos, que sumamos cientos de miles entre los alumnos actuales, los docentes actuales, mis compañeros administrativos y los profesionales. ¡Toda Cochabamba tiene una deuda impagable a San Simón!

Los gobiernos neoliberales han conspirado contra la Universidad Pública, y han tratado de borrarla del mapa. Es el momento de decir que nosotros nos sentimos orgullosos de haber estudiado en la Universidad Pública, de haber recibido sus múltiples beneficios, de haber amado y respetado a nuestros maestros, y de ser hoy ciudadanos útiles gracias al título en provisión nacional que le debemos a nuestra Universidad Mayor de San Simón. ¿Vamos a destruirla? ¿Vamos a permanecer indiferentes frente a quienes quieren destruirla? Yo creo que tenemos una deuda de honor para evitar agentes extraños que quieren destruir una institución noble que es como una madre para todos nosotros.

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