El Primer Foro Amazónico “Identidad y Desarrollo Macroregional”, realizado en la ciudad amazónica de Guayaramerín los pasados días 18 y 19 de junio, organizado por el Ministerio de la Presidencia de la República de Bolivia, se constituyó en un ámbito histórico y fundacional de debate sobre las problemáticas y visión de la Amazonía boliviana, una región dramáticamente olvidada y postergada.

Uno de los ejes temáticos del evento fue precisamente la identidad local y la situación actual de los pueblos indígenas, que representan la mayor diversidad étnico-cultural del país, y dentro de este horizonte, la crítica realidad de los grupos originarios más vulnerables, algunos muy amenazados por fuertes procesos de aculturación y violación de sus derechos humanos, otros en peligro de extinción física y algunos en situación de aislamiento.

El encuentro fue inaugurado en la mañana del día 18 por el propio Evo Morales Ayma, el primer Presidente de Bolivia nacido en el seno de las comunidades indígenas originarias. En su discurso de apertura, Evo Morales hizo una emotiva defensa de la naturaleza y de los pueblos indígenas que han convivido en armonía con ella por siempre.

“Defender la Tierra es defender a la humanidad. Salvar el medio ambiente es salvar a la humanidad”, dijo el primer mandatario boliviano, conmoviendo a unos trescientos asistentes, donde destacaban un abigarrado grupo de dirigentes indígenas y campesinos de toda la Amazonía.

Este foro, agregó, “es la oportunidad para iniciar el debate sobre mecanismos de protección efectivos al medio ambiente. Todos tenemos la obligación de dar de nuestra parte, de nuestro conocimiento”, expresó. Señaló que algunas personas tienen mucho dinero y recursos en Bolivia y en el mundo, pero si no hay la capacidad de defender el medio ambiente y proteger y defender los derechos de los pueblos indígenas, por más que tengan mucho dinero no se podrá salvar la vida el planeta Tierra. "Ese es el interés que tenemos, por eso estamos aquí, para debatir con ustedes, porque tienen mucho que ver con este tema” señaló, arrancando aplausos entre la concurrencia.

Un día antes, en la misma ciudad de Guayaramerín, el gobierno de Bolivia organizó un foro previo donde pueblos indígenas y comunidades campesinas de la región amazónica fijaron sus posiciones en un documento que se tituló “Propuesta de Lineamientos Estratégicos de los Pueblos Indígenas y Campesinos para el desarrollo del Norte Amazónico de Bolivia”. La propuesta denunció los intentos de las empresas transnacionales de proseguir sus afanes de privatizar y monopolizar los recursos naturales de la Amazonía, ahora aliándose con los poderes departamentales, representados por las prefecturas de los departamentos de Beni y Pando. A la vez, defendió el derecho de los pueblos indígenas a una autonomía territorial y comunal dentro de la región considerada como uno de los reservorios de biodiversidad más importantes del mundo. También rechazó la intención del gobierno de Brasil de construir unas megarepresas en el cauce del río Madera que pondrían en riesgo la integridad ambiental y social de gran parte de la Amazonía boliviana.

En la base de fundamentación de la propuesta, los representantes indígenas y campesinos, afirmaron que “la política de desarrollo amazónico debe basarse en la protección especial de los pueblos indígenas en extrema vulnerabilidad, sobre todo en el caso de aquellos que se encuentran en riesgo de desaparecer, puesto que se trata del patrimonio cultural, histórico y étnico de la Amazonía”. Estos “lineamientos estratégicos” fueron incorporados a la discusión que se inició al día siguiente.

Luego de la intervención del presidente Evo Morales, hizo uso de la palabra su ministro político, Juan Ramón Quintana, un decidido impulsor del inédito encuentro. Quintana destacó que “deben ser los pueblos indígenas quienes junto al Estado gestionen la soberanía y el control territorial en la Amazonía para acabar con siglos de explotación y discriminación colonial”. Según la autoridad, el genocidio y la agresión a los pueblos indígenas amazónicos fue la herramienta para la consolidación de intereses económicos externos a la región como los que signaron la época del auge del caucho a finales del siglo XIX. Esto se prolongó durante la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI con el desprecio a lo indígena que se proyectó a la lógica de poder de los “caciques” políticos de la derecha política vernácula y sus actuales demandas de una autonomía aislacionista contrapuesta a la demanda de los movimientos indígenas.

En el evento, que se desarrolló en el marco de un respeto y la tolerancia mutua entre todos los participantes, expusieron sus puntos de vista, entre otros, Adolfo Chávez, presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Edwin Miró del Consejo Regional Chimán-Mosetén y Celin Quenevo, del Consejo Indígena del Pueblo Tacana. También estuvo presente Egberto Tabo Chipunavi, coordinador general de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), y representantes de la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (CIRABO), la Central Indígena de Pueblos Originarios de la Amazonía de Pando (CIPOAP), la Central de Pueblos Indígenas y la Central de Mujeres Indígenas del Beni, el Gran Consejo Chimán, la Organización Indígena del Pueblo Ese Eja, además de tres ministros de estado, varios viceministros, dos delegados presidenciales, representantes de tres gobiernos departamentales, más de una veintena de municipios y la más amplia expresión de organizaciones sociales de campesinos y trabajadores urbanos reunidos para encarar la discusión de estos temas en el ámbito amazónico.

La organización logística del encuentro corrió por cuenta del Viceministerio de Descentralización a cargo de Fabián Yacsic y su equipo de colaboradores. El próximo foro se realizará en la población de San Buenaventura (Departamento de La Paz) durante el mes de septiembre y el foro final se espera concretarlo en la capital pandina, la ciudad de Cobija, para el mes de diciembre del presente año. El proceso deberá concluir con la elaboración de las propuestas que serán la base de una política de estado para la macroregión amazónica, otro hecho inédito en el devenir histórico boliviano.

“La Amazonía debe convertirse en el factor articulador e integrador de un país diverso como Bolivia y dentro de la Amazonía, los pueblos indígenas deben actuar en la misma dirección para superar las taras feudales y racistas que aún sobreviven en la región”, expresó el ministro Quintana, quien tuvo a su cargo la lectura de la llamada “Declaración de Guayaramerín”, que cerró el primer foro amazónico en la noche del día 19 de junio.

En esa declaración, que fue firmada por todos los asistentes al evento, puede leerse que “de este foro nace un proceso irreversible que ayudará a cerrar las heridas de la historia, tanto las que enlutaron a nuestros pueblos indígenas y comunidades campesinas, como las que degradaron y saquearon nuestra naturaleza y nuestra biodiversidad”. Agrega luego que “a partir de hoy, empieza otra historia, la historia de la dignidad amazónica”. Como en el mito de los hermanos Yaminawa, ojalá que el sol de la justicia haya salido en la Amazonía para no ocultarse jamás.