El Presidente Evo Morales presentó un plan para aumentar la producción de la hoja de coca de 12 mil a 20 mil hectáreas. En represalia, el gobierno norteamericano decidió reducir su ayuda antinarcóticos en 25% para la gestión 2006-2007, hasta 33,8 millones de dólares, denunciando que la administración del MAS viola la Ley 1008.

El canciller David Choquehuanca y embajador de Estados Unidos Phillip Goldberg suscribieron este miércoles un convenio para el “control del narcotráfico y cumplimiento de la ley”. En la oportunidad Goldberg dijo que su gobierno no comparte con la política boliviana de industrializar el arbusto porque los productores de coca ilícita preferirán vender sus cultivos a los traficantes de droga que siempre ofrecen mejores precios que las industrias legales.Choquehuanca reclamó por la reducción de la ayuda, una señal que no corresponde a los esfuerzos y resultados positivos que ha obtenido Bolivia en materia de interdicción, reconocidos a nivel internacional. El Canciller aclaró que el Congreso Nacional deberá decidir si se amplía o no la cantidad de hectáreas de coca en el país y que por el momento “no hay ni un anteproyecto en ese sentido”.Los 33,8 millones de dólares concedidos por Estados Unidos, un monto “suficiente” para las tareas antinarcóticos según Goldberg, serán invertidos en el mantenimiento y mejoramiento de la infraestructura básica, apoyo logístico, atención de salud, entre otros rubros. Se fortalecerá a la Fuerza Especial de lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), y a la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar). Se apoyará también a la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), a la Dirección General para el Desarrollo Integral de Coca en Zonas de Producción (Digprococa) y la Policía Ecológica, responsables de la erradicación.

El plan del gobierno

La política cocalera del gobierno de Bolivia recibió el respaldo del presidente peruano Alan García, quien expresó su predisposición para seguir la línea e incluso ponderó el uso legal de la coca como forma de luchar contra el narcotráfico. "Creo que la mejor y principal ayuda de lucha contra la plantación ilegal de coca es abrir los mercados para que esas tierras puedan producir algo que tengan destino", dijo el Mandatario peruano.

La estrategia boliviana de lucha contra el narcotráfico y revalorización de la hoja busca estabilizar la cifra de cultivos de coca, respetando el consumo tradicional, fomentando la transformación productiva y racionalizando los excedentes para evitar el desvío al narcotráfico. Está en planificación un estudio de la demanda de coca en el país con la ayuda de la Unión Europea.“La estrategia marca el esfuerzo que realiza el país al plantear una estrategia real y sostenible bajo el objetivo principal de reducir la potencialidad de la participación de Bolivia en la producción de cocaína del 8,4 por ciento actual a 1,8 hasta el 2010”, explicó el Canciller. El gobierno boliviano insistió en que la comunidad internacional debe adoptar un compromiso solidario en la lucha contra las drogas, una responsabilidad de todos los países del mundo.

Las organizaciones nacionales ya están haciendo su parte. Por ejemplo, los sindicatos cocaleros crean secretarías de lucha contra el narcotráfico para trabajar en coordinación con la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico.